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La equidistancia de Franco

Por Narrador - 1 de Abril, 2006, 5:03, Categoría: General

Para Franco están al mismo nivel los terroristas, o los jefes terroristas, y el gobierno legítimo de la nación. Por supuesto Aznar era ‘malísimo’ y las Victimas a quien este personaje desprecia están divididas. Ya puestos Otegi se ha quemado y no tiene el perfil adecuado para ejercer la interlocución. Algunos no pierden la careta, simplemente no la llevan, su indecencia la muestran con orgullo a cara descubierta.

 

Un negociador en declive

 

 

• Arnaldo Otegi se ha presentado como el interlocutor en un proceso de paz • La complicada situación judicial que debe afrontar dificulta ese papel

 

MADRID - ETA y el Gobierno ya han asumido que Arnaldo Otegi es un negociador en declive por su complicado panorama judicial. Si ha mejorado de la neumonía que padecía estos días, mañana comparecerá ante el juez Fernando Grande-Marlaska como inductor de los incidentes acaecidos en Euskadi durante la huelga convocada el pasado día 9 para protestar por la política de dispersión de presos etarras.

 

Fuentes jurídicas han informado de que la organización terrorista y el Gobierno "ya han descontado" el papel que podía jugar Otegi en un proceso de paz. Esas fuentes no han querido facilitar el nombre de las personas que representan a ETA en el diálogo con el Gobierno y sólo han apuntado que son interlocutores que se mueven indistintamente en el frente militar y político de la banda terrorista.

 

Sin embargo, Batasuna ha asegurado que Otegi es el interlocutor ante los partidos políticos en un proceso de paz. Ese papel topa con una complicada situación judicial que ha obligado a otros dirigentes aberzales, como el secretario del sindicato LAB, Rafa Díez Usabiaga, a asumir esa función.

 

Pese a que debía declarar inicialmente el 13 de marzo y, debido a su estado de salud, aún no lo ha hecho, Otegi se encuentra vigilado por la Ertzaintza en su domicilio. Si mañana logra también eludir la citación judicial, no tardará mucho en tener que acudir ante la justicia, con el riesgo de ir a prisión. De todas formas, además de este caso, el líder de Batasuna está pendiente de la celebración de otros tres juicios por delitos de enaltecimiento del terrorismo. Dos de ellos ya están siendo tramitados en la Audiencia Nacional y, en cuanto al tercero, se trata de la repetición de un juicio ordenada por el Tribunal Supremo, que admitió que los jueces del Tribunal de Justicia del País Vasco que condenaron a Otegi a 15 meses de prisión estaban contaminados en una de sus decisiones judiciales.

 

Además, el Tribunal Supremo le condenó a un año de cárcel por injurias al Rey, al que acusó de ser el jefe de los torturadores. Aunque esa sentencia ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional, la acumulación de penas le acerca más al ingreso en prisión.

 

El currículo penal de Otegi también incluye un auto de procesamiento en el sumario que instruye Grande-Marlaska contra Batasuna. El juez le dejó en libertad en mayo bajo una fianza de 400.000 euros tras acusarle de ser dirigente de ETA, pero el juicio aún está pendiente. En ese proceso están imputados otros 44 miembros de Batasuna. La situación fuera de la legalidad de ese partido se ha complicado aún más desde que Grande-Marlaska suspendiera en enero pasado las actividades de esa fuerza política por dos años más.

 

De hecho, prácticamente todo el mundo de la izquierda aberzale está inmerso en causas judiciales. La Audiencia Nacional tiene cinco abiertas contra el entorno de ETA. La más importante sienta en el banquillo a 55 personas por el caso Ekin. Se está juzgando desde el pasado 21 de noviembre.

 

 

Una información de Margarita Batallas publicada en el diario EL PERIODICO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los presos, un trago amargo

 

 

• El futuro de los más de 600 reclusos de ETA estará en la mesa de negociación  • La legislación se endureció con el PP, lo que dificulta la concesión de medidas de gracia

 

BARCELONA - Las cárceles de España, Francia y México albergan en la actualidad a un total de 659 reclusos condenados por vinculación con ETA o pendientes de juicio por actividades terroristas, según un recuento realizado por la agencia Vasco Press. De ellos, 499 están en cárceles españolas. Esta cifra puede incrementarse en las próximas semanas como consecuencia de los juicios que se celebran o se celebrarán próximamente en la Audiencia Nacional, o por medidas cautelares, como la que pende sobre Arnaldo Otegi por su responsabilidad en los incidentes de la última huelga general convocada por Batasuna. Otegi está pendiente, además, de un juicio en las próximas semanas.

 

La Audiencia Nacional tiene cinco causas abiertas contra el entorno de ETA, y continúa celebrando el más importante macrojuicio de esta naturaleza, el caso Ekin, en el que 55 personas se sientan en el banquillo. Luego vendrá otro macrojuicio, el celebrado contra las Gestoras pro Amnistía, con 27 procesados. En total hay 170 miembros de la izquierda aberzale imputados o procesados en los distintos procedimientos, con lo que la población penal puede aumentar.

 

El precedente

 

El futuro de los presos es una de las cuestiones que se pondrán sobre la mesa en un proceso negociador, aunque en el comunicado de ayer de ETA no se menciona explícitamente. Como se pusieron en la mesa en negociaciones anteriores. En septiembre de 1982, un sector de la hoy desaparecida ETA Político-Militar anunció el abandono definitivo de las armas tras una tregua y una negociación con el entonces ministro del Interior, Juan José Rosón (UCD). Unos 150 activistas, presos y exiliados, se beneficiaron de medidas de gracia.

 

También en el período 1998-1999, con ocasión de la anterior tregua de ETA, se tomaron medidas significativas en política penitenciaria. El entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, proclamó en varias ocasiones que sabría ser generoso a cambio de la paz. En noviembre de 1998, por ejemplo, afirmó: "Por la paz y por sus derechos no nos cerraremos, sino que, por el contrario, nos abrimos a la esperanza, al perdón y a la generosidad, y por la paz pondremos lo mejor de nuestra parte para hacerla definitiva, con la ayuda y la esperanza de todos".

 

En ese mismo mes, el Congreso aprobó por unanimidad una moción instando al Gobierno a desarrollar, mediante el más amplio diálogo con todas las fuerzas políticas, "una nueva orientación consensuada, dinámica y flexible de la política penitenciaria de la forma que mejor propicie el fin de la violencia", reiterada en sus líneas generales por otra moción de junio de 1999.

 

La generosidad de Aznar

 

Con esa resolución en la mano, en diciembre de 1998 el Gobierno del PP trasladó a cárceles de la península a 21 presos desde Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. En mayo del año siguiente, el mismo mes en que ETA y representantes de Aznar negociaban en Suiza, el Ejecutivo anunció que más de 300 huidos con delitos prescritos podían volver a España, y entre junio y septiembre, más de cien presos vascos fueron trasladados a cárceles de Euskadi.

 

Y es que ETA necesita dar una esperanza a sus presos para mantenerlos fieles a la organización. Los reclusos han reclamado en varias ocasiones que se les reconozca su condición de presos políticos y un papel determinante en cualquier negociación. Pero la disciplina se ha roto muy a menudo. La última vez en agosto del 2004, cuando seis dirigentes presos, entre ellos Francisco Múgica Garmendia, Pakito, con el apoyo de cien reclusos, enviaron una carta a la dirección de ETA en la que abogaban por el abandono de las armas. Fueron expulsados.

 

Dificultades legales

 

Ahora el PP hace causa común con quienes se oponen a cualquier medida de gracia. Otra dificultad para negociar el futuro de los presos es el endurecimiento del Código Penal. Primero en 1995, con el PSOE en el poder, pero sobre todo con la reforma de Aznar en el 2003, cuando se cambió para garantizar el cumplimiento íntegro de penas, suprimiendo los beneficios penitenciarios para terroristas, y elevando a 40 años el límite máximo de permanencia en prisión.

 

Una reciente y polémica decisión del Supremo trasladó este endurecimiento legal a los terroristas condenados de acuerdo con el anterior código penal, después de que se armara un escándalo porque etarras de los más sanguinarios iban a salir en libertad.

 

 

Una información de Carles Pastor publicada en el diario EL PERIODICO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Las víctimas encajan el anuncio de la tregua de forma desigual

 

 

La AVT afirma que el comunicado de ETA constituye una "trampa"

 

MADRID - Una vez más, las asociaciones de víctimas del terrorismo afrontan divididas el anuncio de alto el fuego decretado ayer por ETA. Mientras para unas supone una puerta abierta a la esperanza, otras consideran que se trata de una trampa. Aunque todas lamentan que la banda terrorista no mencione la entrega definitiva de las armas y solicitan que toda la fuerza de la justicia siga recayendo sobre los etarras.

 

La agrupación mayoritaria, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), fiel a las tesis del PP, rechazó el comunicado etarra porque supone una "trampa y un chantaje", según su presidente, Francisco José Alcaraz. Para él, la tregua está condicionada a la legalización de Batasuna, a una consulta popular en el País Vasco y a que "no se siga presionando policial y judicialmente a ETA".

 

Alcaraz puso como ejemplo la petición del fiscal general del Estado a los jueces para que "valoren la nueva situación" en sus decisiones. En un comunicado, la AVT predijo que la banda volverá a matar y afirmó que ese día "cada dirigente tendrá que ser consciente de la ayuda que ha brindado a los asesinos cuando se encontraban en el peor momento de su historia".

 

INTERLOCUTOR POLÍTICO

 

En la misma línea se manifestó el presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, quien calificó el comunicado de "verborrea engañosa" y pidió que no se acepte a ETA como un interlocutor político. Asimismo, la plataforma Basta Ya exigió que se vuelva al Pacto Antiterrorista porque "no hay nada que negociar" con los etarras.

Sin embargo, el Colectivo de Víctimas del País Vasco (Covite) mostró su "satisfacción" por el anuncio de la banda, aunque exigió que no suponga réditos políticos ni se cierren ahora sumarios judiciales "de forma acelerada".

 

ESPERANZA Y ESCEPTICISMO

 

El presidente de la Asociación Catalana de Víctimas (ACVOT), Santos Santamaría, por su parte, se mostró por un lado "esperanzado", pero por otro "escéptico" porque ETA no ha abandonado definitivamente las armas y no sabe "si se las quedarán y las guardarán para otra vez".

 

El miembro de este colectivo y portavoz de la Federación de Asociaciones Autonómicas (que agrupa a catalanes, valencianos, andaluces y gallegos), Robert Manrique, también se movió entre el optimismo y el recelo. Consideró el alto el fuego "un primer paso" para la paz y pidió al Ejecutivo que sólo negocie cuando haya un abandono absoluto de la violencia y que los presos condenados por el Código Penal de 1995 cumplan íntegramente sus penas.

 

UNIDAD DE PARTIDOS

 

La viuda e hijos de Fernando Buesa se manifestaron en otra dirección y pidieron a los partidos que, "todos unidos", apoyen al Gobierno para vencer a la banda terrorista. A pesar de que fueron golpeados por el terrorismo justamente después de que ETA reanudara su actividad tras la última tregua, la familia Buesa se mostró ilusionada por el anuncio de que el alto el fuego sea "permanente".

 

Si hace unos años las víctimas enterraban a sus muertos en silencio y prácticamente en soledad, desde hace poco las asociaciones que las representan han adquirido un importante papel en el tablero político. Sobre todo, desde que el Congreso aprobó la resolución que permite al Gobierno negociar con ETA si ésta abandonaba las armas, varias asociaciones, capitaneadas por la AVT, se echaron a la calle en dos ocasiones para rechazar este eventual diálogo.

 

CRÍTICA AL GOBIERNO

 

El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, ha protagonizado los reproches contra Zapatero y contra el Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba. En ocasiones, incluso se ha opuesto a la política antiterrorista del Gobierno socialista con más dureza que el PP.

 

Alcaraz es un personaje que despierta pasiones en la derecha y, sin embargo, provoca rechazo en otros colectivos golpeados por la violencia terrorista. Por ejemplo, la Federación de Asociaciones Autonómicas se creó el año pasado por discrepancias con la AVT.

 

 

Una información de Patricia Martín publicada en el diario EL PERIODICO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Las policías: desconfianza e incredulidad

 

 

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Unión Federal de Policía (UFP) manifestaron ayer que la declaración de ETA no les ofrece «ninguna confianza» y, tras reiterar su respaldo a la resolución aprobada hace un año por el Congreso en el sentido de que a ETA sólo le queda un destino, disolverse y deponer las armas, resaltaron: «Las experiencias anteriores no hacen sino alimentar nuestro escepticismo».

 

El sindicato de la Ertzaintza Erne, que hoy inicia su congreso, pidió a ETA que entregue las armas y convierta en definitivo el alto el fuego. Un portavoz añadió que cualquier reivindicación política deberá hacerse «sobre criterios democráticos».

 

 

Una información publicada en el diario EL PERIODICO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los dos lados de la mesa

 

 

• El comunicado de ayer abre la puerta a un nuevo intento de alcanzar la paz definitiva en Euskadi • Para algunos protagonistas no es la primera oportunidad de lograrlo

 

BARCELONA - Seis años y medio después de la "tregua indefinida" anunciada por ETA en 1998, Euskadi vuelve a soñar con el fin definitivo del terrorismo. El alto el fuego etarra supone, sólo, el inicio de un proceso que se antoja largo y sinuoso. Los que siguen son los protagonistas de las negociaciones, los que se sentaran en las dos mesas previstas de negociación, una política y otra entre Gobierno y ETA. Otros manejarán los hilos de forma discreta.

 

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO, Presidente del Gobierno: El principal objetivo de la legislatura

 

El fin del terrorismo etarra es uno de los principales objetivos de José Luis Rodríguez Zapatero, como fue el de casi todos los presidentes del Gobierno anteriores. En mayo del 2005, Zapatero defendió que la política "pudiera contribuir" al fin de la violencia, es decir, lanzó una oferta de diálogo pero limitada por unas claras condiciones: ninguna negociación mientras ETA no declarara una tregua y ninguna negociación política con la banda. Las protestas organizadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), y secundadas por el PP, en junio del 2005 y el pasado 25 de febrero, no hicieron mella en los planes del jefe del Ejecutivo. Tras augurar, en diciembre del 2005, que ETA dejaría las armas en esta legislatura, el 11 de febrero afirmó que se estaba "en el principio del fin de ETA". La hoja de ruta del Gobierno, como anunció este diario el 16 de febrero, prevé dos mesas de negociación no conectadas entre sí, como propuso Otegi en noviembre del 2004.

 

 

JUAN JOSÉ IBARRETXE, Lendakari: Contra ETA y por la autodeterminación

 

La aventura del plan Ibarretxe le costó al PNV perder, el pasado mes de abril, 140.000 votos. Desde entonces el lendakari ha cambiado de táctica y se ha puesto discretamente al lado de Zapatero. Eso no impide que Juan José Ibarretxe defienda que en la futura negociación política, sin injerencia alguna de ETA, se aborde de manera inexcusable el derecho a la autodeterminación. Afirma que el conflicto vasco se mantendrá vivo en tanto éste no se reconozca. En estos meses no ha hecho demasiado partícipe de su estrategia al presidente del PNV, Josu Jon Imaz, ya que no comparten algunas decisiones.

 

 

ARNALDO OTEGI, Portavoz de Batasuna: Información de primera mano

 

Arnaldo Otegi propuso en el velódromo de Anoeta, en noviembre del 2004, la formación de dos mesas de negociación: una, política, con todos los partidos políticos vascos, y otra entre ETA y el Gobierno. La aceptación de la propuesta por parte de la banda supone en principio la renuncia de los terroristas a negociar cuestiones políticas. El pasado 23 de enero, Otegi auguró que "en dos meses" se darían pasos hacia la paz. El alto el fuego se inicia mañana, 24 de marzo, tal y como predijo el portavoz, el mismo día que declarará, tras su neumonía, ante el juez Fernando Grande-Marlaska, con el riesgo de volver a la cárcel. El frente judicial puede quitarle a Otegi protagonismo como interlocutor en su segunda oportunidad de ser el Gerry Adams vasco, tras la tregua de 1998.

 

 

RAFAEL DÍEZ USABIAGA, Secretario general del sindicato LAB: El mediador favorito desde hace 20 años

 

Hijo de guardia civil, Rafael Díez Usabiaga ha jugado un papel clave de mediador en los contactos entre los sucesivos gobiernos y ETA desde finales de los 80. Fue uno de los asesores en las conversaciones de Argel de 1988 y, en los primeros 90, actuó de intermediario entre el Ejecutivo socialista, representado por Rafael Vera, entonces secretario para la Seguridad del Estado, y el número uno de ETA, Eugenio Etxebeste, Antxon, cuando éste estaba en Santo Domingo. Durante la anterior tregua, entre 1998 y 1999, fue el interlocutor preferido por el Gobierno de Aznar para dialogar. Ha sido procesado varias veces acusado de colaborar y pertenecer a la banda terrorista. La última vez, en septiembre del pasado año. Pero es líder de un sindicato aberzale, LAB, que no ha sido ilegalizado. Entre las voces que celebraron su liberación, tres días después de su encarcelamiento, estaba la del líder del PSE, Patxi López, quien señaló que Díez Usabiaga era "una figura relevante y de peso y que tiene mucho que decir" en el proceso de paz.

 

 

PATXI LÓPEZ, Secretario general del PSE-EE: Sí al diálogo, siempre que cese la violencia

 

La gestión de Patxi López ha conseguido desmarcar el PSE del seguidismo al PP que caracterizó el mandato de su antecesor, Nicolás Redondo Terreros, y ha enfilado el camino de retorno al vasquismo que había caracterizado a los socialistas de esta comunidad. Liberado del corsé frentista, López ha afirmado su "disposición" a dialogar con todos los partidos, incluida Batasuna. Para ello se vale del sector más nacionalista de su partido, los socialistas guipuzcoanos y, sobre todo, de Jesús Eguiguren, que ha tenido discretos contactos con Batasuna. López asegura que no transigirá en las demandas del PNV sobre la autodeterminación.

 

 

CÁNDIDO CONDE-PUMPIDO, Fiscal general del Estado: Pequeños pasos hacia la distensión

 

Cándido Conde-Pumpido fue designado juez de la Audiencia Provincial de San Sebastián en 1981 donde persiguió sin cuartel la guerra sucia contra ETA. En 1995, y como magistrado del Tribunal Supremo, votó a favor de condenar al exministro José Barrionuevo y al exjefe para la Seguridad del Estado Rafael Vera, ambos del PSOE, precisamente por el caso GAL. Ya como fiscal general del Estado, nombrado por los socialistas en el 2004, Conde-Pumpido no recurrió contra el archivo de la causa contra Juan María Atutxa, por no querer disolver el grupo de Batasuna en el Parlamento vasco, y rechazó instar la demanda de ilegalización de Partido Comunista de la Tierras Vascas, la marca blanca con la que los afines a Batasuna lograron nueve escaños en el Parlamento vasco, en abril del 2005. Su decisión más polémica fue destituir al fiscal jefe de la Audiencia Nacional Eduardo Fungairiño, fiero perseguidor de etarras, por "incumplir" sus instrucciones relativas, en especial, al sumario del 11-M. El PP vinculó la caída de Fungairiño con el inicio de la negociación con ETA.

 

'JOSU TERNERA', Número uno de ETA: Del inmovilismo a la negociación

 

Tras la detención de Mikel Albizu, Antza, José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera pasa por ser el jefe de ETA y, por tanto, responsable de una eventual negociación con el Gobierno. Antiguo integrante de la línea dura de la banda, el atentado que él dirigió, en 1987, contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza y por el que el Tribunal Supremo dictó auto de prisión incondicional en el 2002, abortó una posible tregua. Los 11 muertos (cinco de ellos niños) acabaron con las negociaciones que llevaba a cabo el Gobierno del PSOE con Eugenio Etxebeste, Antxon. La detención de Ternera, a poco del inicio de la tregua de 1989, facilitó las negociaciones entre el Ejecutivo y Antxon. Los papeles han cambiado y Ternera está ahora al frente de una ETA que declara la tregua.

 

Urrutikoetxea se pasó a la clandestinidad cuando ocupaba un escaño como diputado. Como parlamentario vasco fue representante de Euskal Herritarrok.(EH) en la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Vitoria. Su estado de salud es objeto de todo tipo de rumores.

 

 

Una información de Xabier Barrena publicada en el diario EL PERIODICO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

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