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3 de Abril, 2006

EL PAIS critica al Partido Popular por oponerse a la 'negociación' mientras elogia al asesino Ternera

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 6:44, Categoría: General

No les hemos comentado las aportaciones de EL PAIS sobre el ‘alto el fuego permanente’ decretado por la banda criminal ETA porque como comprenderán cuando se usa la cuestión para atacar a Aznar, a Rajoy y al Partido Popular, mientras se loa la figura del asesino de niñas conocido como José ternera poco queda por decir. Ernesto Ekaizer eres un miserable además de un embustero. Este es el tipo que sacó un viernes una página completa contando que la Casa Blanca no veía adecuado recibir a Aznar que según este juntaletras lo había solicitado reiteradamente. A la semana siguiente Bush recibía a Aznar antes que al propio Blair. El primer mandatario que recibía el Presidente de los Estados Unidos tras su reelección. Este Ekaizer es el que el preguntó a Blair tras el 7-J si los atentados se debían a su participación en la Guerra de Irak para asombro e indignación del británico que dio la Rueda de Prensa por terminada. Más claro agua.

 

ETA: "Alto el fuego permanente" 

 

 

Madrid / Bilbao - ETA declaró ayer "un alto el fuego permanente" que entrará en vigor a partir de mañana. La banda terrorista, cuya actividad criminal en España dura ya 38 años con 817 asesinatos, anunció su decisión a través de un vídeo remitido a la televisión pública vasca. En la grabación, una terrorista encapuchada, escoltada por otros dos miembros de ETA, lee un comunicado en euskera y en castellano donde explica las intenciones de la banda: "El objetivo de esta decisión es impulsar un proceso democrático en Euskal Herria para construir un nuevo marco en el que sean reconocidos los derechos que como pueblo nos corresponden y asegurando de cara al futuro la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas".

 

Pasada la una de la madrugada, la edición digital del diario Gara publicó un segundo comunicado en el que ETA declara que "es tiempo de compromisos" y muestra "su deseo y voluntad de que el proceso abierto llegue hasta el final".

 

En el video difundido por la televisión vasca, los tres terroristas están sentados y usan chapela y capuchas blancas. En la mesa se ve un escudo de Euskal Herria con emblemas de las tres provincias de Euskadi, de Navarra y de las tres provincias del País Vasco francés, los siete territorios que los etarras han querido siempre unificar bajo un único país independiente de España y de Francia. Las fuerzas de seguridad creen que la lectora del comunicado es Ainhoa Ozaeta Mendikute, muy próxima a Josu Ternera y que fue miembro de la Mesa Nacional de HB, aunque barajan otras candidatas.

 

La tregua permanente de ETA llega tras un periodo de 1.028 días sin muertos en atentado. La organización terrorista hace un "llamamiento a las autoridades de España y Francia para que respondan de manera positiva a la nueva situación, dejando a un lado la represión" y muestra su deseo "de que el proceso abierto llegue al final (...) construyendo una paz basada en la justicia".

 

En los últimos meses, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha insistido en su esperanza de lograr el fin de la violencia en Euskadi. Y para ello ha trasladado a la opinión pública algunos pronunciamientos favorables al diálogo con los terroristas: "Si quienes tienen que dar un paso, lo dan, es decir, ETA, la democracia sabrá dar los pasos necesarios para que la paz sea definitiva en Euskadi y en España", declaró en junio de 2005. A finales de ese año, insistió: "Tengo la confianza de que veremos el fin del terrorismo de ETA. Si hay una oportunidad para llegar a la paz, intentaré que se convierta en realidad".

 

El comunicado que difundieron los terroristas no cita la reivindicación territorial habitual en los manifiestos de ETA -un País Vasco de siete provincias- y respecto al derecho de autodeterminación, tampoco lo señala expresamente sino que utiliza la siguiente fórmula: "La decisión que los ciudadanos vascos adoptemos sobre nuestro futuro deberá ser respetada".

 

La declaración de "alto el fuego permanente" es más moderada que el comunicado de tregua indefinida del 16 de septiembre de 1998, cuando gobernaba el PP. El Gobierno de José María Aznar aceptó meses después una reunión en Zúrich (Suiza) para dialogar con los representantes de ETA.

 

En aquella declaración de hace casi ocho años que precedió a la tregua más duradera en la historia de la organización terrorista, se reclamaba la independencia, la expulsión del Ejército del País Vasco y la creación de una institución única y soberana que acogiera en su seno a Euskadi, Navarra y las tres provincias vascofrancesas.

 

En ese comunicado, ETA acusaba a las "fuerzas imperialistas" de Francia y España de tener "sojuzgados a los vascos". El mensaje difundido ayer no tiene el tono acusatorio del de 1999. Distintas fuentes aseguraron a este periódico que el Gobierno socialista tenía conocimiento previo de la orientación del comunicado de ETA.

 

Zapatero recibió el anuncio de los terroristas con "prudencia y cautela" y pidió la unidad de todas las fuerzas políticas "ante un proceso largo y difícil". El jefe del Ejecutivo, que recibió cuatro meses después de llegar a La Moncloa una carta de ETA en la que solicitaba abrir un contacto con el Gobierno, anunció ayer que se tomará un tiempo para analizar "si se dan las condiciones para comparecer en el pleno del Congreso y pedir el aval ante un posible diálogo" con los terroristas.

 

La resolución aprobada en mayo de 2005 en las Cortes, con el único voto en contra del PP, señalaba que para abrir un diálogo con los terroristas se tendría que constatar "una clara voluntad de poner fin a la violencia y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción". Y sobre el diálogo, la moción del Congreso defendía "el principio democrático irrenunciable de que las cuestiones políticas deben resolverse únicamente a través de los representantes legítimos de la voluntad popular. La violencia no tiene precio político y la democracia española nunca aceptará el chantaje de la violencia".

 

El líder del PP, Mariano Rajoy, fue avisado por el presidente del Gobierno del comunicado de ETA. Zapatero le llamó por la mañana para emplazarle a una reunión. Se celebrará en La Moncloa el próximo martes, día 28, a las 11 de la mañana. Ayer, Rajoy se despidió de Zapatero deseándole suerte. Por la tarde, en la sesión de control del Congreso, el presidente del Gobierno garantizó al líder del PP que su actitud a partir de ahora respecto a este partido será de "máxima colaboración e información" en relación con el proceso para alcanzar la paz en Euskadi.

 

El presidente del PP leyó un comunicado al mediodía donde expresó su escepticismo respecto a las intenciones de los terroristas: "Este alto el fuego que ahora se nos anuncia es una pausa, no es una renuncia a la actividad criminal. Supone reafirmar su voluntad de seguir existiendo, no se arrepiente de nada y no pide perdón a las víctimas del terrorismo". Por la tarde, Rajoy ofreció a Zapatero su apoyo siempre que no se pague un precio político a ETA y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el Poder Judicial sigan funcionando contra los terroristas.

 

El presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, aseguró que la Justicia va a seguir actuando contra ETA como si nada hubiera pasado. Mientras tanto, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, reunirá a los fiscales de la Audiencia Nacional ante la nueva situación. "Hay que hacer una reflexión serena tras el anuncio de tregua", declaró en relación con la vistilla que tendrá lugar mañana para decidir si Arnaldo Otegi, líder de Batasuna, ingresa en la cárcel. La fiscalía había anunciado, antes de conocer la tregua de ETA, que iba a solicitar prisión incondicional para Otegi.

 

Batasuna calificó la declaración de "aportación valiente y comprometida" para construir un escenario de soluciones. Y añadió que ahora el PSOE, partido que gobierna en España, y la UMP (Unión por un Movimiento Popular), mayoría gubernamental francesa del primer ministro Dominique de Villepin, deben "desactivar todas las medidas represivas y de condicionamiento de la actividad política".

 

Las víctimas de los atentados de ETA reaccionaron divididas al anuncio del alto el fuego permanente. Mientras la mayoritaria Asociación de Víctimas del Terrorismo rechazó la declaración "ante la evidencia de que se trata de una nueva trampa de los asesinos para conseguir objetivos políticos", la asociación de víctimas de Galicia consideró "positivo" el comunicado de ETA, y la viuda de Fernando Buesa, dirigente socialista asesinado por los terroristas, pidió la unidad de todos los partidos políticos para apoyar al Gobierno ante la nueva situación.

 

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, calificó el de ayer como "día histórico" para Euskadi y emplazó a ETA a "no frustrar nunca más la ilusión de paz de la sociedad vasca". Ibarretxe consideró "un enorme alivio" la declaración de alto el fuego y pidió a todas las fuerzas políticas que trabajen para hacer que sea "universal e irreversible" el proceso de paz.

 

En el País Vasco, todos los partidos se felicitaron por la decisión de los terroristas, salvo el PP. María San Gil, líder de los populares, declaró: "Zapatero necesita que ETA le dé argumentos para seguir defendiendo lo que está defendiendo y ETA necesita que Zapatero siga en La Moncloa...".

 

Los empresarios vascos, que han sido los que más han sufrido los ataques y la extorsión de los terroristas en los últimos tiempos, manifestaron ayer su deseo de que la declaración de ETA signifique "un punto de no retorno". La patronal Confebask se mostró esperanzada en que el abandono permanente de las armas "implique el cese inmediato de todas las formas de violencia, extorsión y amenaza".

 

Europa recibió con esperanza la declaración de la organización terrorista. El presidente francés, Jacques Chirac, consideró que la decisión de ETA "abre una gran esperanza para España y para la lucha antiterrorista". El Ejecutivo francés expresó su deseo de que "la paz pueda triunfar realmente" y se negó a comentar la parte del comunicado de los terroristas que se refería expresamente a Francia.

 

El primer ministro británico, Tony Blair, señaló a través de su portavoz oficial: "Damos la bienvenida a la declaración de ETA y esperamos poder comprobar que se pone en práctica y que se cumplen los compromisos contraídos en su declaración". Gerry Adams, líder del Sinn Fein, que lideró el movimiento para convencer al IRA de que abandonara las armas, consideró que el anuncio de ETA supone "un empuje al proceso de resolución del conflicto" y pidió al Gobierno español que intervenga "de forma inmediata para detener el juicio político contra los líderes de Batasuna, incluyendo a Arnaldo Otegi".

 

El ministro de Defensa, José Bono, interpretó de manera positiva el uso de la expresión "alto el fuego" en lugar de "tregua" y lo comparó con la terminología usada por el IRA al dejar la violencia. El 31 de agosto de 1994, el IRA anunció así su abandono de las armas: "Reconociendo el potencial que representa la situación actual y con objeto de hacer avanzar el proceso democrático de paz, el IRA llama a un alto el fuego desde la medianoche del miércoles 31 de agosto. Será un cese completo de las operaciones militares que ha sido transmitido a todas nuestras unidades".

 

Fuentes del Gobierno recuerdan que en la etapa que ahora se abre, la clave principal será la negociación entre el Ejecutivo central y la banda terrorista ETA sobre cuestiones que no afecten a asuntos políticos. Esas cuestiones, que podrán ser negociadas, tienen que ver fundamentalmente con la situación de los presos de ETA. Hasta ayer había en las cárceles españolas 499 presos de la organización terrorista.

 

En la última tregua de ETA, declarada el 18 de septiembre de 1998, había en las prisiones 535 etarras. Cuando ETA volvió a matar, el 3 de diciembre de 1999, los presos de la banda que quedaban en las cárceles eran sólo 380. Durante esa etapa, el Ejecutivo de José María Aznar, con el apoyo del Congreso de los Diputados, aprobó el acercamiento de presos etarras a Euskadi. Desde el final de esa tregua y hasta el 30 de mayo de 2003, fecha del último atentado mortal etarra, la banda ha matado a 46 personas.

 

El Gobierno confía en que el proceso que ahora se inicia tenga mayores garantías que los anteriores. Esta confianza se basa en la separación de la negociación política sobre el futuro de Euskadi, que corresponderá a los partidos, del diálogo que el Ejecutivo socialista mantendrá con la banda terrorista, limitado preferentemente al futuro de los presos de ETA.

 

El origen del proceso que ha conducido a la declaración del alto el fuego se remonta al año 2002, cuando el presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, inició conversaciones con el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi. Dichas conversaciones, que el PSOE siempre ha negado públicamente, han intentado fijar las bases para arrancar el proceso de conversaciones políticas si ETA dejaba las armas.

 

Pasada la una de la madrugada, ETA difundió un nuevo comunicado a través de la edición digital del diario Gara. El comunicado especifica que el alto en fuego comienza a las cero horas del 24 de marzo, es decir, esta madrugada.

 

 

Una información de L. R. Aizpeolea y E. Alfaro publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Zapatero recibió la primera carta de ETA en agosto de 2004 

 

 

El presidente ha asegurado que en esta ocasión será La Moncloala que dirigirá las conversaciones para acabar con la violencia

 

Madrid - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, logró ayer el principal objetivo de su mandato: el anuncio del cese permanente de la violencia de ETA. Zapatero ha perseguido la meta del final del terrorismo, como objetivo prioritario, desde el mismo día en que fue investido jefe del Ejecutivo, en abril de 2004. "El terrorismo es la quiebra de la convivencia, el fracaso de la política. Con terrorismo, no hay política. Acabar con él debe ser la prioridad de cualquier Gobierno", dijo nada más llegar a La Moncloa, remedando su primera intervención en el Congreso.

 

Sus primeras decisiones como presidente del Gobierno levantaron expectativas en la recién ilegalizada Batasuna, el brazo político de ETA. Así sucedió con la retirada inmediata de las tropas españolas en Irak, con su programa de medidas sociales, con su apuesta por el republicanismo ciudadano y con su proclamación de lograr la paz en Euskadi como objetivo prioritario de su mandato. El líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, ha llegado a decir de Zapatero que es "un presidente inédito del Gobierno español" y que "de haberlo sido hace 20 años, los militares le hubieran dado un golpe de Estado".

 

Zapatero es visto por el mundo de Batasuna y ETA como la última tabla a la que asirse y salvarse del naufragio tras el acoso policial, judicial e internacional que sufren y encontrar un final mediante el diálogo. Por eso, la banda hizo llegar a Zapatero una carta en agosto de 2004, en la que le pedía establecer una comunicación con su Gobierno. Fue el arranque de un proceso que, en el terreno político, tuvo la correspondencia previa y paralela entre el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, y el presidente del Partido Socialista de Euskadi (PSE), Jesús Eguiguren, cuyas conversaciones, que han facilitado el camino para la declaración de alto el fuego de ETA, se remontan a cuatro años atrás.

 

El jefe del Ejecutivo, que ha estado al corriente de estas conversaciones informales, sabía que ETA no tiene futuro tras la entrada en escena de Al Qaeda. El desarme del IRA, que siempre ha sido un espejo para ETA, en julio de 2005, ha sido la expresión pública de algo que Zapatero barruntaba desde hace tiempo.

 

El presidente del Gobierno, con esa orientación, ha cuidado la política de gestos hacia Batasuna. El 15 de enero de 2005, cuando llevaba tan sólo ocho meses de mandato, hizo su primer pronunciamiento público sobre el proceso de paz, en respuesta a una carta que Otegi le envió la víspera. Zapatero proclamó en un acto público en San Sebastián que "la esperanza en Euskadi ha comenzado, y el final serán la paz y la convivencia entre todos porque ése es el objetivo que comprometí ante los vascos".

 

Otegi, en su carta de la víspera, en la que le pedía que fuera un Tony Blair -en alusión al papel jugado por el primer ministro británico en el final del IRA-, se había pronunciado por "acordar las reglas democráticas que hagan posible un nuevo escenario donde todos los proyectos políticos tengan cabida". En la carta renunciaba a plantear un "frente nacionalista vasco" como fue el Pacto de Lizarra, la base del fallido proceso de paz precedente, en 1998, y pedía que el Gobierno entrara en contacto con ETA para iniciar conversaciones. Con ello reiteraba su intervención en la Asamblea de Anoeta, de noviembre de 2004, en la que Otegi proponía para "resolver el conflicto" separar el nivel político, con la mesa de partidos, del diálogo entre Gobierno y ETA para lograr la pacificación vasca (presos, convivencia, etc.).

 

Zapatero, que siguió desde noviembre de 2004 muy de cerca las intervenciones de Otegi, aprovechó el debate sobre el estado de la nación, de mayo de 2005, para ratificar su pretensión de abrir un proceso de paz. Y de dicho debate surgió una resolución, aprobada por todos los partidos menos el PP, que fijaba las reglas de juego: el Gobierno abrirá un diálogo con ETA si la banda da señales inequívocas del cese de la violencia y en el que no se abordarán cuestiones políticas.

 

Zapatero tuvo claro cuáles iban a ser sus vías de actuación, partiendo de la experiencia de los fallidos procesos de paz en España y del que en Gran Bretaña dirigió con éxito el primer ministro, Tony Blair, para lograr el desarme del IRA. Blair, con el que Zapatero ha conversado varias veces sobre el proceso de paz en Irlanda del Norte, le recomendó que llevara las riendas de la negociación desde el inicio.

 

Zapatero conocía bien la experiencia de los dos procesos de paz intentados con ETA por los dos anteriores presidentes del Gobierno: el de Argel, en 1988, que lideró Felipe González, y el de Suiza, en 1998-99, dirigido por José María Aznar. El intento fallido en 1998-99 tiene una diferencia básica respecto del que dirigirá Zapatero: en éste caso, la interlocución principal será entre el Gobierno central y ETA. "Este proceso lo dirigirá La Moncloa", insiste Zapatero.

 

La Moncloa llevará desde ahora las riendas de un proceso que ha estado acompasado previamente por las conversaciones entre dirigentes del PSE y Batasuna y que se considera una garantía de su éxito.

 

En el proceso de 1998-99, La Moncloa tuvo un papel secundario. Se basó en un pacto entre los partidos nacionalistas, avalado por ETA. La base de la tregua indefinida que proclamó la banda en septiembre de 1998 fue el Pacto de Lizarra (Estella), el acuerdo entre los partidos nacionalistas para "avanzar en la construcción nacional de Euskadi" sobre la base del reconocimiento del derecho de autodeterminación y de la incorporación de Navarra y el País Vasco francés a Euskadi. La tregua indefinida, que terminó a finales de noviembre, la rompió ETA no por la conducta del Gobierno de Aznar -interlocutores de ETA se reunieron con una delegación gubernamental en Suiza en mayo de 1999- sino porque consideraron que el PNV había incumplido el acuerdo de "avanzar en la construcción nacional".

 

Además de esta diferencia básica -la interlocución Gobierno-ETA como elemento principal del proceso-, que le ofrece mayores garantías, se producen otros rasgos inéditos que la consolidan. Es importante la propia declaración de ETA de "alto el fuego permanente", copiada de la que realizó el IRA, y mucho más consistente que la "tregua indefinida" de 1998 y la "tregua parcial prolongada" de 1988.

 

También es clave la complicidad entre el líder de ETA, Josu Ternera, y el de Batasuna, Arnaldo Otegi. Ambos parecen interesados en dar una salida política a su mundo.

 

Otro factor inédito en este proceso es la movilización social que ha generado -manifiestos de sindicatos, de mujeres e incluso de empresarios-, con la pretensión de "blindarlo". El optimismo que ha mostrado Zapatero sobre el cese de la violencia de ETA- como sucedió con la rueda de prensa del 10 de febrero en La Moncloa-, a menudo difícil de entender desde fuera de Euskadi, se explica por su pretensión de contribuir a la movilización social en el País Vasco.

 

 

Una información de Luis R. Aizpeolea publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La estrategia del PP contra Zapatero 

 

 

Rajoy acusó al presidente en el debate del estado de la nación de "traicionar a los muertos"

 

Madrid - La política antiterrorista del Gobierno socialista ha sido el frente estratégico de confrontación del Partido Popular durante más de año y medio. Es más. En ese frente confluye toda la línea de acción del PP, que se remonta a los acontecimientos de la mañana del 11-M, ocasión en la que el Gobierno de José María Aznar acusó, sin prueba ni indicio concreto alguno, a ETA de consumar la masacre.

 

La contradicción es flagrante. El PP asegura que la banda terrorista organizó el atentado al tiempo que sostiene, como ha declarado Aznar hace pocos días, que "la estrategia de persecución policial [del Gobierno del PP] a ETA funcionó tan bien que la organización se encontraba en un estado de debilidad inédita. Les teníamos contra las cuerdas". Ésta era la banda, pues, a la que Aznar acusó del 11-M.

 

Pero quien crea que la teoría aznarista de la conspiración sólo se refiere al 11-M debería seguir el itinerario completo del círculo. Y entonces llegaría otra vez a ETA y a la situación actual.

 

Según Aznar, los terroristas que planificaron el 11-M -que "no se esconden en desiertos lejanos, ni en montañas remotas"- querían un vuelco político en España. ¿Para qué? Como el PP era duro e inflexible con los terroristas, y el PSOE, razona Aznar, era blando, la opción estaba clara. Ese vuelco político según explica Aznar, ha supuesto que "el Gobierno actual ha cambiado brutalmente el rumbo haciendo llamamientos a la negociación con los terroristas".

 

El razonamiento, pues, es que ETA está vinculada al atentado del 11-M y la prueba posterior es que Zapatero se ha rendido ante esa banda terrorista tras asumir el Gobierno.

 

"¡Vaya que si lograron sus objetivos los terroristas!", escribe el diputado Jaime Ignacio del Burgo, un hombre que es conocido como experto en el terrorismo etarra, en su libro sobre el 11-M. "Más de uno se la tenía jurada a José María Aznar... Los etarras por haberles puesto en situación casi terminal gracias a una inteligente y consensuada política antiterrorista sin salirse un ápice del marco del Estado de Derecho". ¿Y ahora? "ETA ha visto también renacer sus esperanzas ante la posibilidad de un final negociado".

 

Por este sistema de pensamiento político, María San Gil, presidenta del PP en el País Vasco, declaró ayer lo siguiente: "ETA necesita que Zapatero siga en La Moncloa".

 

Fuentes del PP no ocultan que, desde hace ya año y medio aproximadamente, en las reuniones de maitines que Mariano Rajoy convoca cada lunes, se analizaba la posibilidad de una tregua de ETA. "No nos cabía duda de que Zapatero tenía un as en la manga. Y en nuestros escenarios también contábamos con que la tregua estaba conectada de algún modo con el final de la tramitación del Estatuto en las Cortes. Sólo que no creíamos y seguimos sin creerlo que esa tregua vaya a suponer para Zapatero una rentabilidad electoral", dijo uno de esos dirigentes a éste periódico.

 

Ante este desenlace, Mariano Rajoy actuó como jefe de Estado Mayor de una batalla estratégica en el frente antiterrorista. La idea era hacer pagar un precio muy alto al Gobierno socialista en términos de desgaste político. O lo que un dirigente popular ve así: "De llegar algún día, la tregua ya estaría descontada y el Gobierno, por el contrario, la recibiría desgastado".

 

Así, ya en 2005, ante el próximo debate del Plan Ibarretxe en el Congreso de los Diputados, el 1 y 2 de febrero de aquel año, el PP apoyó activamente, el 23 de enero, la primera movilización convocada en Madrid por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), aquélla en la que resultó agredido el ministro de Defensa, José Bono.

 

El PP franqueaba así la frontera de las declaraciones y la bronca verbal para pasar a la acción de masas. Los populares convertían así la lógica preocupación y el dolor de las víctimas en otro frente estratégico de la batalla contra la política antiterrorista del Gobierno.

 

En esa misma orientación, el PP profundizó la potencia del enfrentamiento a medida que se acercaba el mes de mayo de 2005. El día 11, en el debate parlamentario sobre el Estado de la Nación, ante la propuesta de resolución para iniciar un final dialogado si la banda abandonaba la violencia, Rajoy elevó el tono.

 

"Si su mandato terminara aquí, usted pasaría a la historia como el hombre que en un año puso al país patas arriba, detuvo los avances, creó más problemas que soluciones, hizo trizas el consenso de 1978, sembró las calles de sectarismo y revigorizó una ETA moribunda", dijo a Zapatero. La acusación de alta traición fue el broche de oro. Rajoy: "Es usted quien se ha propuesto cambiar de dirección, traicionar a los muertos y permitir que ETA recupere las posiciones que ocupaba antes de su arrinconamiento".

 

 

Una información de Ernesto Ekaizer publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Ternera logra la unidad entre los históricos y los jóvenes de ETA 

 

 

La banda terrorista supera sus tensiones internas y apoya sin fisuras un proceso que será "largo y difícil", según fuentes 'abertzales'

 

San Sebastián - Ante el inminente proceso de paz que se inicia con el anuncio de tregua, ETA se ha blindado también por dentro con una unidad de criterio y ningún riesgo de ruptura, según aseguran fuentes abertzales. Las tensiones generacionales internas que rodearon la tregua precedente, relacionada con el Pacto de Lizarra, y determinaron finalmente su ruptura, no se dan esta vez. Las dos generaciones en el poder, simbolizadas en José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, y su hijo Egoitz, también incorporado al aparato político de ETA, van del brazo en la determinación de respaldar sin fisuras un proceso de paz que será "largo y difícil".

 

Poco antes de ser entregado a España -el mismo día que Aznar era elegido presidente del Gobierno, el 5 de mayo de 1996- tras haber cumplido su condena en Francia, Josu Ternera comentó a los policías franceses encargados de su custodia que tuvieran en cuenta que, con su expulsión, ETA quedaba en manos de una nueva generación, porque él era el último histórico del cuadro de dirigentes de la banda. Puesto en libertad en España dos meses después de este episodio, Ternera tuvo la oportunidad de conocer a fondo las instituciones autonómicas, tan denostadas por él mismo, al ser elegido en 1998 parlamentario por Euskal Herritarrok, el partido que sustituyó a Herri Batasuna poco antes de Lizarra. Pero antes de terminar la legislatura, huyó y pasó a la clandestinidad para hacerse de nuevo con las riendas de ETA.

 

Ternera es el único ayatolá en una organización tomada en la última década por la generación que se formó y entrenó en la kale borroka, inspirada en la intifada palestina, que se impuso como forma de chantaje político en las calles de Euskadi en los años 90. La misma generación que, pese a los argumentos en contra mantenidos desde el aparato político por otro histórico como Mikel Albisu, Mikel Antza, aceleró en 2001 la ruptura de la tregua con la violenta ofensiva armada que desencadenó. Una tregua que tampoco habían respetado del todo al practicar la kale borroka mientras estuvo en vigor, pese a los intentos del propio Arnaldo Otegi de frenar a estos jóvenes airados, de la edad de sus hijos, que iban en sentido contrario al que ellos pretendían tras haber pactado con el nacionalismo.

 

Una organización nueva

 

Que en ETA perviven latentes dos tendencias contrapuestas respecto a la utilidad política de la lucha armada es algo sabido, pero fue el endurecimiento de la estrategia de quienes habían logrado alzarse en mayoría en la ejecutiva etarra -una generación que primó de nuevo el impulso de lo militar sobre el carácter político- lo que determinó el regreso de Ternera. Su vuelta, dejando el escaño de Vitoria vacío y con la sombra de un nuevo procesamiento, obedecía también a la obsesión de los históricos, todos ellos fuera de combate en las cárceles francesas o españolas, por equilibrar el poder interno perdido. Aún hoy, se reconoce en medios abertzales que Urrutikoetxea cuenta con un bagaje personal y político que lo convierte en único personaje capaz de conducir a ETA hacia su paulatina disolución.

 

Josu Ternera encontró a su vuelta una organización nueva y juvenil, que había reventado toda estrategia negociadora y se iba renovando aceleradamente, conforme la contraofensiva policial desde España y Francia detenía sucesivamente a sus jefes militares y logísticos provocando una alarmante sangría de dirigentes. Además de esta situación de extrema debilidad relativa a su organización clandestina, ETA soportaba una pesada carga que la convertía en obsoleta al tener a toda su jefatura histórica -sus responsables durante dos décadas- encarcelados y con largas condenas.

 

No necesitó mucho tiempo Ternera para demostrar que había recuperado el liderazgo del aparato político al entrevistarse, junto a Antza, con el líder de Esquerra Republicana de Catalunya, Josep Lluis Carod Rovira, en Perpignan. Luego, tras la detención de Antza por la policía, se incorporaron a la tarea de establecer la estrategia de la banda jóvenes de la última generación, entre ellos Egoitz Urrutikoetxea, que ha regresado a la clandestinidad de la organización tras ser responsable de Batasuna en Francia tras la ruptura de la tregua. Siendo aún más joven, estuvo encarcelado en una cárcel francesa por su militancia etarra.

 

El resultado durante este tiempo ha sido una recomposición de la estrategia negociadora que la banda ya hizo saltar por los aires al romper la tregua de Lizarra. Precisamente, hace poco más de un año, ETA dio su respaldo inicial a la nueva fórmula para la negociación que anunció Batasuna a finales del 2004 en el velódromo de Anoeta y que se caracteriza por su renuncia a protagonizar la negociación política, que deja en manos de Batasuna, para tan sólo resolver las cuestiones "técnicas" relacionadas con la violencia. Desde el entorno radical se ha subrayado durante todo este tiempo que la inexistencia de atentados mortales, en los casi tres años que han transcurrido, debe interpretarse como un apoyo explícito a esta nueva etapa.

 

Pero que tampoco haya error: durante este tiempo la policía francesa y la española han podido transmitir a la sociedad la convicción de que ETA tiene muy poco margen de maniobra y que los servicios secretos de ambos países les están pisando los talones. El resultado es que la estructura de la banda se ha reducido considerablemente y, aunque nadie duda de que conserva cierta capacidad operativa, la mayoría de sus atentados se han orientado a la extorsión económica con el fin de posibilitar su propia subsistencia como organización.

 

La demostración de que ETA es en la actualidad una organización minimizada y sin futuro se observa en la inversión de las estadísticas: en los últimos años ha habido muchas más detenciones que atentados.

 

 

Una información de Genoveva Gastaminza publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Políticos Nacionales por EL PAIS

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 6:26, Categoría: General

 

Zapatero pretende unir a los partidos antes de comparecer en el Parlamento 

 

 

El jefe del Gobierno tardará unas semanas en pedir a los grupos el apoyo al diálogo con ETA

 

Madrid - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer que se tomará su tiempo para analizar la decisión de ETA de declarar un alto el fuego permanente antes de comparecer en el pleno del Congreso para pedir su aval en la apertura de un diálogo con la banda. "Me tomaré mi tiempo para contrastar lo que fue la resolución con el comunicado de la banda terrorista. Me tomaré mi tiempo para caminar con seguridad, para caminar con responsabilidad", dijo Zapatero en una breve comparecencia en el Congreso, en la que insistió en que podemos estar en "el principio del fin de ETA".

 

El presidente se tomará, al menos, unas semanas para comparecer ante el pleno del Congreso y pedir el apoyo de los grupos parlamentarios para abrir un diálogo con ETA. Además del apoyo, en dicha comparecencia, establecerá las condiciones del diálogo con ETA: abordarán su final, pero sin que medie una negociación política. Así lo anunció en el debate sobre el estado de la nación, celebrado en mayo del año pasado, y lo recordó ayer. Y así lo recogió la resolución parlamentaria de mayo, aprobada por todos los partidos, menos el PP.

 

Zapatero invertirá este tiempo en analizar y conocer a fondo la voluntad de ETA de cesar la violencia. Asimismo, abrirá una ronda de partidos para conocer las posiciones de todos los grupos políticos ante la declaración de alto el fuego permanente de ETA y recabar su apoyo al proceso dialogado con la banda.

 

La ronda empezará el martes, con una entrevista en La Moncloa con el líder del PP, Mariano Rajoy, y seguirá otra con el lehendakari, Juan José Ibarretxe. "Mi propósito y mi compromiso es lograr esa unidad de todos los partidos para que este camino concluya con el deseo mayoritario de todos los españoles, que es el fin de la violencia", dijo ayer.

 

El presidente cree absolutamente necesario el apoyo de todos los partidos, como sucedió en los dos procesos de paz anteriores -el de Argel, de 1989, y el de Suiza, de 1998- para que el diálogo con ETA culmine con éxito. El apoyo de todos los partidos garantizaría el respaldo al mismo de toda la maquinaria del Estado (jueces, fiscales, policías...) y de colectivos sociales (víctimas del terrorismo, etc.) y es una condición básica para su éxito, según señalan fuentes gubernamentales. "Tengo mi confianza en el señor Rajoy y en el PP para esta tarea común que tenemos por delante", vaticinó ayer Zapatero, que tuvo también un recuerdo para las víctimas del terrorismo, cuyo "espíritu estará presente" en el proceso que se abre.

 

Zapatero también necesita tiempo para lograr el respaldo de los países europeos al proceso. Ayer mismo recibió el del primer ministro británico, Tony Blair -con el que ha conversado reiteradas veces sobre la experiencia irlandesa-, y del presidente de la República francesa, Jacques Chirac.

 

 

Una información de Luis R. Aizpeolea publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El PSOE afirma que se vislumbra el fin definitivo del terrorismo 

 

 

Madrid - Cautela, prudencia, pero también esperanza fueron las expresiones que más brotaron ayer de los dirigentes socialistas de toda España tras hacerse público el comunicado de ETA. Hubo mucho acompañamiento a la declaración oficial, en nombre del PSOE, que protagonizó el portavoz parlamentario de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba.

 

"El Partido Socialista valora positivamente el comunicado de alto el fuego permanente anunciado por ETA", fue la primera expresión de Rubalcaba desde el Congreso de los Diputados. "Constituye una buena noticia para todos que hoy podamos vislumbrar un horizonte en el que la violencia terrorista desaparezca definitivamente de Euskadi y de España". Después, vino la llamada a la prudencia.

 

"Es un momento para ser cautos y serenos y para recordar a las víctimas, a la espera de que las palabras vengan seguidas de los hechos que tanto tiempo hemos anhelado. Pero es también un momento para la esperanza y para la unidad -más que nunca- de todas las fuerzas democráticas".

 

Alegría contenida

 

La llamada a la prudencia que desde la mañana se recomendó desde el PSOE a todas las federaciones socialistas no evitó en absoluto la emoción, en muchos casos, y la alegría contenida en la mayoría. En el Congreso, algunos parlamentarios socialistas se acercaron a Zapatero con discreción para simplemente hacerle un gesto de apoyo. Desde la Asamblea de Madrid, el secretario general de los socialistas madrileños, Rafael Simancas, hablaba de "satisfacción y cautela", y siempre con el recordatorio del apoyo "ahora y siempre" a las víctimas.

 

Precisamente, el pasado domingo el secretario de Organización, José Blanco, participó en un homenaje en recuerdo de uno de sus compañeros asesinados. Se cumplía el quinto aniversario del asesinato de Froilán Elespe, concejal socialista de Lasarte. En ese acto, con la familia de Elespe y dirigentes del PSE en el cementerio, Blanco señaló que "el principio del fin del terrorismo" estaba "próximo", en coincidencia con la primavera que ya asoma. Detrás de esas alusiones poéticas estaba la certeza de que, en efecto, pronto llegaría un anuncio de ETA, según informaron ayer fuentes de la dirección socialista.

 

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, también manifestó su satisfacción por el alto el fuego permanente anunciado. "Estamos ante una gran oportunidad para la paz en Euskadi y en toda España", subrayó el también presidente de los socialistas catalanes. Maragall consideró que el comunicado de ETA abre "un camino de esperanza" que cree que "será largo" y que "requiere serenidad". El presidente catalán también quiso transmitir todo su apoyo al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

 

 

Una información de A. Díez publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Rajoy cuestiona el alto el fuego porque "es una pausa, no la renuncia" definitiva de ETA 

 

 

El PP ofrece su colaboración al Gobierno sólo para "derrotar al terrorismo sin pagar precio"

 

Madrid - El PP no flexibilizó ayer ni un ápice su posición tras el anuncio de alto el fuego de ETA. Mariano Rajoy, su líder, subrayó que "el único comunicado de verdad" que él espera de ETA "es el anuncio de su disolución y el fin de sus actividades criminales". El alto el fuego, según Rajoy, es sólo "una pausa, no una renuncia a la actividad criminal". Tras este rechazo a interpretar la tregua como una buena noticia, Rajoy ofreció su colaboración al Gobierno "para derrotar al terrorismo en el marco del Pacto contra el Terrorismo" y "para que no pague ningún precio político" a ETA porque que deje de matar.

 

La noticia del "alto el fuego permanente" de ETA pilló a Mariano Rajoy con Manuel Fraga y José María Aznar en la presentación de un libro sobre la historia del Partido Popular escrito por Manuel Panella. Los tres presentaron el libro y, posteriormente, Rajoy convocó a la prensa en la sede de su partido para dar lectura a una declaración institucional con su respuesta al alto el fuego permanente de ETA.

 

La dirección del PP, entretanto, estuvo analizando el comunicado de ETA y llegó a la conclusión de que "no modifica en nada sus reclamaciones de siempre". La primera de ellas es el denominado derecho a decidir, que el PP llama directamente derecho a la autodeterminación como antesala de la independencia. La segunda es la reclamación de Navarra y las provincias vascofrancesas, pues ETA "hace un llamamiento a las autoridades de España y Francia". A esas dos reclamaciones, según el análisis del PP, se une la petición para que "los jueces y la policía dejen de hacer su trabajo", pues la banda pide que se "deje a un lado la represión" y que "todos los agentes actúen con responsabilidad". Todo ello, añaden, sin olvidar la legalización de Batasuna, pues el comunicado pide "el desarrollo de todas las opciones políticas".

 

Con estos elementos, Rajoy echó un jarro de agua helada sobre quienes esperaban que el PP acogiera con optimismo y esperanza la declaración de ETA. Lo hizo en la declaración leída en la sede de su partido y, posteriormente, en una breve intervención en el Congreso de los Diputados que sustituyó a la pregunta que iba a hacerle al presidente del Gobierno sobre el Estatuto catalán.

 

"Este alto el fuego que se nos anuncia es una pausa, no es una renuncia a la actividad criminal", afirma el comunicado de Rajoy. "Supone reafirmar su voluntad de seguir existiendo, no se arrepiente de nada y no pide perdón a las víctimas del terrorismo", continúa. Rajoy interpreta que ETA, "de nuevo, dice que el objetivo es iniciar un proceso que conduzca al fin de siempre, que es el derecho de autodeterminación y, de nuevo, impone las condiciones de siempre".

 

Tras esa conclusión, el líder del PP opta por insistir en lo que su partido "ha dicho a lo largo de los últimos años". Es decir, que "no se puede pagar ningún precio político para el cese de una actividad terrorista porque eso supondría convertir al terrorismo en un instrumento para hacer política, y los terroristas habrían ganado y conseguido los objetivos por los que asesinaron a muchísimas personas".

 

Rajoy no sólo no vio en el comunicado de ETA una puerta abierta a la esperanza de paz sino que pidió a las fuerzas de seguridad, al Poder Judicial y a la Administración penitenciaria que sigan "cumpliendo con sus obligaciones". La única puerta que abrió consistió en reiterar al Gobierno su oferta de colaboración "para derrotar al terrorismo" y "para que no pague ningún precio político" por el fin de ETA.

 

Eso sí, Rajoy eludió ligar el anuncio de alto el fuego con la aprobación, el día anterior en el Congreso, del preámbulo del Estatuto de Cataluña, que introduce el término nación. El PP analizará cómo evolucionan las exigencias de ETA para decidir si incorpora ese nexo entre el Estatuto catalán y el alto el fuego a su censura a la tregua. En la presentación del libro sobre la historia del PP, Rajoy afirmó que el "horizonte" que busca José Luis Rodríguez Zapatero es "la confederación española" en la que Cataluña y el País Vasco serían dos de sus naciones. No ligó ese horizonte a la tregua porque el discurso de Rajoy estaba escrito de antemano. También estaba redactado previamente el de Aznar, quien, en el mismo foro, aseguró: "Mientras el Gobierno socialista regresa a aquella visión, tan derrotista, del trato con los terroristas, el PP está señalando la posibilidad cierta y demostrada de que nuestra democracia le gane definitivamente la partida a quienes desde hace 40 años quieren acabar con ella".

 

 

Una información de Pilar Marcos publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Llamazares apoya a Zapatero y pide derogar la Ley de Partidos 

  

 

Madrid - Fue Gaspar Llamazares el primero que se olvidó de su pregunta en la sesión de control del Congreso y llevó al pleno lo que ya estaba en todos los pasillos de la Cámara: el comunicado de ETA. El líder de Izquierda Unida, que se mostró muy optimista después de leer el comunicado, ofreció de nuevo su apoyo al Gobierno y a su presidente.

 

Llamazares reclamó "unidad" a todos los demócratas y pidió expresamente al PP que deje de lado sus "cicateros intereses políticos", con el fin de convertir este alto el fuego en desarme definitivo de la banda. En el momento en que éste se produzca, reclamó el líder de Izquierda Unida flanqueado en el Congreso por Joan Herrera, de ICV, habrá que retirar "la legislación de excepción" -como definió a la Ley de Partidos- y, por tanto, legalizar a Batasuna.

 

Llamazares destacó también que, vista con perspectiva, se ha demostrado "acertada" la estrategia que pactaron todos los los partidos democráticos, menos el PP, y se plasmó en la resolución aprobada tras el debate del estado de la nación de 2005, que abrió la puerta a la negociación con ETA siempre que declarase el fin de la violencia.

 

El líder de IU estuvo toda la mañana analizando el comunicado de la banda para concluir que los términos en los que había sido redactado eran "muy políticos, para nada militares", lo que le hace albergar un mayor optimismo. Llamazares aclaró, en cualquier caso, que este comunicado no es el que esperaba su formación.

 

Duran: derecho a fracasar

 

Josep Antoni Duran, portavoz de CiU, también mostró su apoyo al presidente del Gobierno que, según sus palabras, "tiene derecho incluso a fracasar" en la búsqueda de la paz.

 

Añadió, aunque con cautela, que tras la difusión de este comunicado ya se dan, a su juicio, las condiciones para que Zapatero acuda al Congreso y pacte con los demás partidos la estrategia a seguir, según el compromiso que asumió en el debate del estado de la nación.

 

El presidente de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Josep Lluís Carod, que hace dos años tuvo que abandonar el Gobierno catalán cuando se supo que se había entrevistado con dirigentes de ETA para explorar una tregua, pidió ayer que "nadie ponga obstáculos" y que ningún partido se ponga en contra del proceso de paz sólo "porque lo conduce otro partido que no es el suyo". Carod se mostró muy esperanzado por la situación que se abre y explicó que "la expresión "alto el fuego permanente" es nueva en ETA.

 

"Es la que utilizó el IRA y posteriormente dio paso al abandono definitivo de las armas", explicó.

 

 

Una información de Carlos E. Cué publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Conde-Pumpido estudiará la situación de Otegi con los fiscales de la Audiencia 

 

 

Madrid - El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, se reunirá con los fiscales de la Audiencia Nacional que ejercen la acusación en sumarios contra ETA para evaluar los acontecimientos y, en particular, la situación del líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, citado para mañana por el juez Fernando Grande-Marlaska como presunto inductor de 108 actos vandálicos registrados en el País Vasco y Navarra durante la huelga del pasado 9 de marzo.

 

El fiscal del Estado anunció el pasado viernes que tenía intención de pedir prisión incondicional para Otegi. Ayer, en declaraciones a la cadena SER, señaló que la fiscalía hará llegar a los magistrados "que valoren efectivamente lo que la nueva situación puede tener de incidencia, sobre todo cuando se trata de medidas de carácter cautelar, no de decisiones definitivas".

 

Conde-Pumpido no quiso anticipar, por "razones de prudencia", si el ministerio público pedirá la prisión incondicional para Otegi, ya que, ahora, tras el anuncio del alto el fuego de la organización terrorista, considera que la situación de Otegi "merece una reflexión serena desde la perspectiva de las nuevas circunstancias". El fiscal general insistió en "pedir prudencia para no anticipar en absoluto ningún tipo de actuación y contemplar serenamente la evolución de los acontecimientos".

 

No obstante, fuentes fiscales apuntaron que, a la vista del alto el fuego permanente declarado por ETA, se reduce considerablemente el "riesgo de fuga" de Otegi, uno de los requisitos establecido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal para decretar la prisión del imputado.

 

El presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, afirmó ayer que "no es una mala noticia el que delincuentes anuncien que dejan de delinquir". Aunque añadió que el anuncio de ETA no va a cambiar el calendario de juicios contra miembros de la banda terrorista ni a alterar la aplicación de la ley por parte de los jueces.

 

Por su parte, el juez Fernando Grande-Marlaska dejó anoche en libertad sin cargos al ex parlamentario de Batasuna Joseba Álvarez, al que había citado por considerarle inductor de los actos vandálicos ocurridos en la huelga del 9 de marzo. El juez había incurrido en un error al considerar que Álvarez había participado en la convocatoria de la huelga, pero al demostrarse que no estuvo en ninguna de los actos de la convocatoria, optó por dejarle en libertad sin cargos. El imputado se había negado a declarar y los fiscales no pidieron ni prisión ni otras medidas cautelares.

 

 

Una información de José Yoldi publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los obispos creen insuficiente el alto el fuego y piden a la banda que se disuelva 

 

 

Madrid - "Nos alegramos de que los terroristas hagan pública su voluntad de no matar, de no extorsionar y de no seguir, suponemos, ejercitando las demás acciones terroristas. Qué menos. Pero nos parece poco. ETA debería anunciar su disolución y su desaparición. Es lo que esperan los ciudadanos de bien".

 

Ésta fue la reacción de la Conferencia Episcopal una hora después de conocerse el comunicado de la banda terrorista. Su portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, recibió la noticia del "alto el fuego" cuando presentaba una nueva edición de la Guía de la Iglesia católica española. No quiso hacer declaraciones en ese momento. "Si hay algo que decir, lo diremos más tarde", declaró al dejar la sala de prensa. Tres cuartos de hora más tarde regresó para expresar de palabra "la opinión" episcopal, sin derecho a preguntas, como si aún escociera en la Conferencia Episcopal un pasado de malentendidos entre la Iglesia católica y los Gobiernos de turno a causa del terrorismo o el independentismo vascos.

 

El último incidente se produjo en 2002, tras la oposición de los cuatro prelados vascos a la ilegalización de Batasuna, mediante una pastoral que el ex presidente José María Aznar tachó de inmoral. La Conferencia Episcopal, alarmada por las reacciones -el Gobierno llamó entonces a consultas al nuncio del Vaticano en Madrid-, publicó poco después una enérgica "instrucción pastoral" aclaratoria, inspirada por el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián.

 

Alivio del episcopado vasco

 

Ayer, los obispos vascos manifestaron haber recibido "con verdadera esperanza" el anuncio de ETA. En un comunicado conjunto, el prelado de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez; el de San Sebastián, Juan María Uriarte; el de Vitoria, Miguel Asurmendi, y el obispo auxiliar de Bilbao, Carmelo Echenagusía, dijeron que, si el anuncio etarra supone una renuncia definitiva a la violencia, sienten "una sensación de alivio y una expectativa de que éste pueda ser un paso importante en el camino hacia una plena pacificación y reconciliación".

 

El resto del episcopado se muestra menos optimista. Su portavoz citó ayer en Madrid, muy solemnemente, la "instrucción pastoral" de 2002 en la que los obispos dicen que "pretender unilateralmente alterar [la Constitución] en función de una determinada voluntad de poder, local o de cualquier otro tipo, es inadmisible".

 

Además, la Conferencia Episcopal excluye a ETA como interlocutor. Dice: "ETA no puede ser considerada como interlocutor de un Estado legítimo, ni representa políticamente a nadie. ETA no puede poner precio al respeto a los derechos fundamentales de las personas ni al funcionamiento de las instituciones democráticas".

 

Martínez Camino concluyó su declaración reiterando "la solidaridad de la Iglesia con todas las víctimas del terrorismo".

 

 

Una información de Juan G. Bedoya publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Las Instituciones Vascas según PRISA

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 6:17, Categoría: General

 

El 'lehendakari' emplaza a ETA a "no frustrar nunca más" las expectativas de paz

 

  

Ibarretxe se adelanta a iniciar contactos para la fase preliminar del diálogo político multipartito

 

Vitoria - El lehendakari, Juan José Ibarretxe, en una comparecencia rodeado de su Gobierno en pleno, calificó el de ayer de "día histórico" y emplazó a ETA a "no frustrar nunca más la ilusión" de paz de la sociedad vasca. Ibarretxe resaltó el alto el fuego como "un enorme alivio" y llamó a los partidos e instituciones a hacer "universal e irreversible" el proceso de paz. El lehendakari ofreció su colaboración al presidente del Gobierno, con quien conversó por teléfono. Zapatero le recibirá próximamente, pero será después de haberse entrevistado con el líder de la oposición, Mariano Rajoy.

 

"Es obligación de ETA" recalcó en sus primeras palabras, "no frustrar nunca más la ilusión de nuestro pueblo y la de todos nosotros, partidos políticos e instituciones, hacer universal e irreversible el proceso de paz", señaló Ibarretxe en sus primeras palabras, después de valorar "positivamente el escenario de ilusión" y de "enorme alivio" que supone el alto el fuego, y mostrar su "alegría porque, por fin, ETA ha escuchado a la sociedad vasca" en su exigencia de desaparición de la violencia.

 

Con igual premura llamó a todos a trabajar para "abrir definitivamente la puerta de un proceso de paz que suponga el final dialogado de la violencia hasta lograr su completa desaparición". Resaltó también la necesidad de "un reconocimiento sincero a todas las víctimas", como base para la reconciliación.

 

Ibarretxe se ofreció telefónicamente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "a allanar el camino" a la pacificación y le prometió "un diálogo leal y sincero sobre las cuestiones políticas". También señaló que el proceso será "complejo y no exento de dificultades". Pero, no obstante esa advertencia, se adelantó ya a realizar un primer llamamiento a todas las fuerzas políticas para que aprovechen "la oportunidad" y trabajen conjuntamente hasta alcanzar "un acuerdo de normalización política". Éste, recordó también, debería ser ratificado en consulta a la sociedad vasca.

 

Ayer mismo contactó con todos los líderes de los partidos vascos, a los que planteó "el inicio de una fase preliminar de diálogo sin exclusiones" para concretar "el calendario, los principios, la metodología y los contenidos" de un diálogo político para abordar "con garantías" una mesa multipartita en busca de un acuerdo y de la consulta popular.

 

Ibarretxe resaltó también la importancia de que la sociedad vasca sienta "como propio" y no como "una cuestión de políticos" el proceso, y llamó a una "participación activa", aunque admitió el papel "insustituible" de las formaciones políticas. "Es la exigencia de la sociedad la que nos ha traído hasta aquí", por tanto, será también su empuje "el que no permita volver atrás" y exigirá finalmente "decidir".

 

El presidente de la ejecutiva del PNV, Josu Jon Imaz, leyó un comunicado centrado en la exigencia de que el alto el fuego sea "irreversible y conlleve la desaparición de toda violencia y coacción", porque sólo así responderá "a la demanda democrática" de la mayoría de la sociedad vasca y sus instituciones, informa Aitor Guenaga.

 

Imaz dijo que el anuncio "contribuye a vislumbrar un final definitivo de la violencia". El primer dirigente del PNV no ocultó su satisfacción y pidió "inteligencia, compromiso y la cooperación de todos" para aprovechar "esta oportunidad". El horizonte de una paz justa, "abierto entre todos", según resaltó, debe desarrollarse "en un marco de dignidad y libertad" desde el que los partidos, "sin ningún tipo de tutela", ofrezcan a la sociedad "la posibilidad de decidir su propio futuro".

 

 

Una información de Isabel C. Martínez publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La mesa de partidos se constituirá cuando se verifique la ausencia definitiva de violencia 

 

 

El nuevo foro debe superar múltiples obstáculos, como su metodología para tomar decisiones

 

Vitoria / San Sebastián - El alto el fuego de ETA supone el cumplimiento de la primera condición para poner en marcha una mesa de partidos que aborde las cuestiones políticas planteadas en el llamado conflicto vasco. Pero la mesa no se constituirá hasta que se certifique una "ausencia de violencia" total y definitiva. Además, tendrá que superar múltiples obstáculos, como la definición del término "normalización" y la metodología para tomar decisiones, que suscita discrepancias en el PNV. Aunque la idea de la mesa fue concebida hace dos décadas, ésta sería la primera vez que todos los partidos vascos se sienten en ella.

 

El alto el fuego abre la puerta a la creación de la mesa de partidos, pero su constitución no será ni mucho menos inmediata. Antes de su posible creación tienen que producirse varios hechos. Y sigue condicionada -como el diálogo en la mesa paralela del Gobierno con la banda sobre sus armas o sus presos- a que ETA "dé señales inequívocas" de que su abandono es definitivo.

 

El líder del PNV, Josu Jon Imaz, apostó recientemente por marcar una distancia temporal entre el diálogo con ETA y el establecimiento de la mesa. Fuentes de la ejecutiva socialista vasca coinciden con el PNV en que el inicio del diálogo oficial conjunto entre los partidos tardará aún en iniciarse. Ibarretxe, sin embargo, se adelantó ayer mismo a dar los primeros pasos para el "diálogo preliminar". El plazo que se baraja en Ajuria Enea es de dos o tres meses. Lo fundamental, se afirma, es acordar el calendario, los principios y el método para la toma de decisiones, antes de afrontar los contenidos.

 

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene, por su parte, que obtener el apoyo del Congreso para activar la resolución de mayo de 2005 sobre el inicio de un diálogo. Batasuna debe también inscribir un nuevo partido en el registro y obtener su carta de legalidad.

 

El trabajo de esa mesa será difícil: los partidos ni siquiera están de acuerdo en una definición común del término "normalización". La que le dio Ibarretxe, que la cifró en un acuerdo sobre el derecho de autodeterminación, es inadmisible para los no nacionalistas. Eusko Alkartasuna (EA) recela de que el PNV se avenga a una formulación "muy a la baja".

 

El método para tomar decisiones también está en discusión: EA y Ezker Batua (EB), temerosas de que las margine una negociación con tres vértices -el PNV, el PSE y la formación que sustituya a Batasuna- reclaman la validez de la mayoría simple, que estaría en manos de las fuerzas nacionalistas. Consideran que lo contrario es otorgar a los no nacionalistas derecho de veto.

 

Este planteamiento lo comparte el sector de Joseba Egibar en el PNV, que apuesta por que los nacionalistas acudan a la mesa con un mínimo común denominador. La postura oficial del partido, asentada en el documento sobre pacificación de octubre del año pasado, establece que los acuerdos tendrán que tener una mayoría cualificada superior a la del Estatuto de Gernika, una visión compartida por el PSE. El consenso, pues, será arduo también entre los nacionalistas e incluso dentro de cada partido.

 

La presidencia de la mesa es otra incógnita. Ibarretxe y su consejo político, formado por consejeros de EA y EB, defienden la conveniencia de un "liderazgo institucional". Pero el PSE se opone. Aunque existe el precedente de José Antonio Ardanza al frente de la Mesa de Ajuria Enea, el PSE no cree que Ibarretxe sea la persona adecuada para cerrar la zanja abierta desde Lizarra entre nacionalistas y no nacionalistas. Imaz dijo recientemente: "Desde nuestra posición como partido, éstos no tienen que ser los aspectos insalvables" de esa negociación.

 

 

Una información de I. C. M. y G. G. publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

López pide hacer política con visión de país y "dejando los partidismos a un lado" 

 

 

Bilbao - El líder de los socialistas vascos, Patxi López, aseguró ayer tras reunir a su ejecutiva con carácter extraordinario que es el momento de hacer política con "visión de país" y "sentido de Estado" y, sobre todo, dejando "los partidismos a un lado". El secretario general del PSE, que habló "positivamente" del alto el fuego permanente anunciado por ETA, aseguró que con esa decisión ganan la ciudadanía, las libertades y las instituciones democráticas. Y apeló a trabajar con "prudencia y responsabilidad" y a que los partidos estén "a la altura de las circunstancias", sin "excepción ni fisuras".

 

La ejecutiva del PSE debatió la decisión de ETA y quiso enviar en su mensaje un recuerdo especial a las víctimas del terrorismo durante estos 40 años. "Es el mejor homenaje", dijo el líder socialista, quien recordó que todas esas víctimas lo han sido por enfrentarse al "proyecto totalitario que se quiso imponer a la sociedad vasca".

 

Pero los socialistas vascos también quisieron dejar claro que no es posible repetir los errores que ya se vivieron en la tregua indefinida decretada por ETA en septiembre de 1998.

 

López precisó que tienen que desaparecer los atentados, las extorsiones, el chantaje a los empresarios y profesionales -atacados preferentemente en los últimos meses- y la kale borroka, que se ha cebado en los cargos socialistas en estos meses. "Todo lo que, de un modo u otro, ha tenido que ver con la acción de ETA", subrayó.

 

 

Una información de A. Guenaga publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

María San Gil acusa a Ibarretxe de querer pagar un "precio político" a ETA 

 

 

Bilbao - La presidenta del Partido Popular del País Vasco, María San Gil, dio ayer en Bilbao escaso crédito a la declaración de alto el fuego de ETA. Anunció que su partido no acudirá a las mesas de partidos "extraparlamentarias" anunciadas por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, donde, dijo, se le va "a pagar un precio político a ETA". Ibarretxe anunció a San Gil, según señaló ésta, su intención de citarle a un encuentro bilateral previo a la convocatoria de la mesa de partidos. San Gil, quien rechazo reunirse con Batasuna, aseguró que nada ha cambiado y que la banda terrorista hace las mismas exigencias de siempre: "Autodeterminación y territorialidad".

 

"El PP va a seguir trabajando, día a día, para conseguir la derrota definitiva del terrorismo", reiteró ayer San Gil en un discurso similar al empleado las últimas semanas. En cualquier caso, dijo que su partido está dispuesto a colaborar con el PSOE en el seno del pacto por las libertades y contra el terrorismo.

 

"Espero que los jueces y policías actúen al margen de lo que ETA haya dicho o haya querido que algunos creamos". La dirigente del PP vasco indicó que sería "gravísimo que el comunicado de ETA, anunciando un alto el fuego permanente, condicionara las actuaciones judiciales y policiales". Las palabras de San Gil fueron una clara referencia a la próxima comparecencia del dirigente de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, prevista para mañana.

 

 

Una información de P. G. D. publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Aralar confía en que la decisión de la banda sea irreversible 

 

  

Bilbao - Aralar, la formación de la izquierda abertzale que nació en 2002 como escisión de Batsasuna al negarse ésta a condenar la violencia, mostró ayer en un comunicado su "alegría" y su esperanza de que la decisión de la banda sea "irreversible".

 

La formación que encabeza Patxi Zabaleta destacó que el alto el fuego supone "una victoria de Euskal Herria y de su sociedad". Aralar pide a renglón seguido a los gobiernos español y francés que den pasos para "la humanización del conflicto". En ese sentido, reclama al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero que cambie la política penitenciaria y derogue las "penas no dispuestas en el Código Penal", en alusión a la dispersión de los reclusos etarras, y que "cambie de raíz la gestión" judicial.

 

Zabaleta, además, compareció en una rueda de prensa en Pamplona en la que demandó la constitución de "una mesa amplia para la profundización democrática en Navarra y en la comunidad autónoma vasca".

 

 

Una información publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Batasuna reclama al PSOE que desactive las "medidas represivas" 

 

 

Pide a los vascos una mesa sin exclusiones territoriales ni ideológicas

 

San Sebastián - Batasuna fue escueta ayer en su primera reflexión sobre el anuncio de tregua permanente de ETA, que calificó de "aportación valiente y comprometida" para construir un escenario de soluciones. La formación abertzale añadió que ahora el PSOE y la UMP (Unión para la Mayoría Popular), mayoría gubernamental francesa de Villepin, deben "desactivar todas las medidas represivas y de condicionamiento de la actividad política".

 

En una multitudinaria comparecencia ante los medios informativos celebrada en un hotel donostiarra, Batasuna escenificó con cierta austeridad su reacción ante la esperada tregua de ETA. Con gesto contenido para no evidenciar euforia alguna, comparecieron los dirigentes Pernando Barrena, Marije Fullaondo, Ainara Armendariz y Xabi Larralde. Este último, responsable de la formación en la región vascofrancesa, leyó en francés la declaración de la mesa nacional, que sus compañeros hicieron en euskera y castellano, sin que se permitiera hacer preguntas. Les acompañó pero desde un voluntario segundo plano, el dirigente Joseba Permach.

 

Batasuna considera que, tras esta decisión de ETA "valiente y comprometida", el PSOE y la francesa UMP deben "desactivar" todas las "medidas represivas y de condicionamiento de la actividad política". También exigen a ambas formaciones que "aporten" la puesta en marcha de un proceso de diálogo "bajo la referencia clave de respeto a la palabra de la ciudadanía vasca".

 

La mesa nacional también pide a los partidos, sindicatos y agentes vascos que impulsen "con anclajes sólidos" la constitución de la "mesa para la resolución sin exclusión territorial e ideológica alguna".

 

Batasuna expresó también ayer su preocupación por Arnaldo Otegi y Joseba Albarez que aún tienen que comparecer ante el juez. En una comparecencia previa, celebrada mientras comenzaba a extenderse el rumor de la tregua, pidieron al PSOE que "desactivara" a la Audiencia Nacional, "una bomba de relojería" para un proceso de diálogo.

 

 

Una información de Genoveva Gastaminza publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El Gobierno navarro exige que la comunidad no sea "moneda de cambio" 

 

 

Bilbao - El Gobierno navarro se reunió ayer en sesión extraordinaria con su vicepresidente, Francisco Iribarren al frente, ya que el presidente, Miguel Sanz, se encuentra de viaje oficial en Lisboa, y aprobó una declaración institucional en la que recalca que "nunca permitirá que la voluntad de los navarros sea suplantada por ningún tipo de negociación que implique precios políticos y exige que Navarra no pueda ser utilizada como moneda de cambio". El Ejecutivo foral es una coalición de UPN, la marca del Partido Popular en la comunidad, y CDN.

 

Sanz había utilizado por la mañana, tras difundirse el comunicado de ETA, la misma expresión. El presidente regional insistió en que el texto difundido por la banda "no incluye todo lo que persiguen los demócratas, que es el abandono definitivo de las armas". Sin ese hecho "no se puede iniciar un proceso de diálogo con ETA, y menos si hay que hacer cesiones políticas", apostilló.

 

La declaración de su Gabinete, que Iribarren leyó sin admitir preguntas, muestra su "esperanza" de que el alto el fuego "se convierta inmediatamente en una auténtica renuncia a todo tipo de violencia y extorsión", al tiempo que exige la disolución de la banda terrorista.

 

 

Una información de I. C. M. y G. G. publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La visión internacional de EL PAIS

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 6:07, Categoría: General

 

El presidente francés considera que el comunicado abre "una gran esperanza" 

 

 

Solana: "Todos los países europeos van a apoyar al Gobierno a partir de ahora"

 

París / Bruselas - El presidente francés, Jacques Chirac, considera que el "alto el fuego permanente" anunciado por ETA abre "una gran esperanza para España y para la lucha antiterrorista". En un comunicado, Chirac recuerda la cooperación "ejemplar" de los dos países y "el apoyo de Francia para poner fin a esta plaga". Por su parte, el secretario general del Consejo Europeo, Javier Solana, anunció que "todos los países europeos van a apoyar al Gobierno y la posición que pueda tomar a partir de ahora", tras hablar con las capitales de la UE sobre el comunicado de ETA.

 

Chirac asegura, en el escueto comunicado emitido por el palacio del Eliseo, "haber tenido conocimiento con gran interés de la información". El Gobierno de París, sin embargo, no se dio ayer por enterado de la mención explícita a Francia que figura en el comunicado de ETA, y se mantuvo fiel a la postura de conceder a España toda la iniciativa en la negociación con la banda terrorista, al tiempo que asegura la cooperación policial. En las cárceles francesas hay más de 150 presos de ETA.

 

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Jean Baptiste Mattéi, se remitió a las declaraciones del primer ministro, Dominique de Villepin, que se reunió la semana pasada en La Moncloa con José Luis Rodríguez Zapatero, cuando aseguró que "Francia no intervendrá en un problema que depende de la soberanía española". Villepin dio entonces su apoyo explícito al presidente español cuando indicó que "es una esperanza que realmente la paz pueda triunfar y por ello apoyamos cualquier acción en este sentido". El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, calificó de "buena noticia" el anuncio, tras un encuentro bilateral con su homólogo español, José Antonio Alonso.

 

Satisfacción

 

El respaldo en la UE no se limitará a París, según anunció ayer Solana tras hablar con las capitales comunitarias. El alto representante para la Política Exterior y de Seguridad ultimaba ayer los preparativos de la cumbre europea de hoy y mañana en Bruselas, a cuya agenda se ha añadido la nueva situación creada por ETA. "No se puede decir qué declaración vaya a hacer el Consejo, pero he hablado prácticamente con todos los Gobiernos y me han manifestado su satisfacción con la buena noticia y su apoyo a la posición que el Gobierno español pueda tomar a partir de ahora", dijo Solana.

 

Su implicación contrastó con la frialdad de la Comisión Europea, cuyo presidente, José Manuel Durão Barroso, se mantuvo al margen. "Dejemos a las instituciones democráticas de España que reaccionen", señaló un portavoz.

 

Fue en el Parlamento Europeo donde más pasión y emoción hubo. Allí los eurodiputados celebraron el anuncio del alto el fuego. Según su presidente, Josep Borrell, es una "buena noticia no sólo para España sino para toda Europa". "Se vislumbra un horizonte sin violencia terrorista", dijo Borrell en una corta declaración subrayada con ovaciones en la Eurocámara.

 

La declaración institucional de Borrell fue seguida de la de líderes de grupos parlamentarios y otros eurodiputados. Su petición de unidad, secundada por otros intervinientes, no estaba de más, porque de inmediato se hizo patente la fractura en el frente democrático.

 

Alejo Vidal-Quadras, vicepresidente de la Eurocámara, arremetió contra el comunicado etarra. "No hay ni una sola palabra de arrepentimiento, ni una sola petición de perdón, ni el menor anuncio de sometimiento al Estado de derecho", dijo el dirigente popular con respecto a un texto que "demuestra una vez más el cinismo y la miseria moral de este grupo criminal". Según él, el Gobierno español sólo debe admitir el comunicado en que ETA "anuncie su disolución, la entrega de las armas y en el que pida perdón a tantas personas a las que han provocado tanto sufrimiento y tanto dolor".

 

 

Una información de J. M. Martí Font y Ricardo M. De Rituerto publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

EE UU celebra el "paso decisivo" y la ONU habla de "acontecimiento importante" 

 

 

Washington - "Cualquier paso decisivo que dé ETA para dejar la violencia tiene que ser bienvenido". Así valoró el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, el anuncio de alto el fuego de la organización terrorista, que fue recogido en los medios electrónicos de información y en las televisiones por cable. McCormack dijo que el Gobierno estadounidense estará en contacto con el español "en los próximos días" para tener más conocimiento de la situación, sin entrar en más detalles. Pero, en una evocación global, McCormack subrayó que tanto España como EE UU han conocido el sufrimiento terrorista, y recordó que los dos países "son aliados en la guerra contra el terrorismo".

 

EE UU inscribió a ETA en su lista de organizaciones terroristas en 1997. En 2001, tras el 11-S, el grupo quedó incluido en la sección 1b de la Orden Ejecutiva 13224, que designa grupos e individuos que se consideran riesgos importantes para la seguridad de EE UU. En 2003, el Departamento de Estado modificó esa orden 13224 para incluir en la misma a "tres grupos asociados" a ETA: Batasuna, EH y HB.

 

Por su parte, el director ejecutivo del Comité Antiterrorista de Naciones Unidas, el diplomático español Javier Rupérez, recibió con "alegría y esperanza", aunque "teñidas de cautela", el "alto el fuego permanente", informa Efe. Militante del PP, Rupérez estuvo secuestrado por ETA un mes en 1979. "Somos muchos los españoles que hemos recibido el anuncio del alto el fuego permanente de la banda terrorista ETA con alegría y esperanza", dijo en una nota. "El anuncio, que indudablemente contiene aspectos positivos, no puede hacer olvidar que la exigencia democrática de todos los ciudadanos españoles es que ETA desaparezca de una vez por todas".

 

Sumar esfuerzos

 

Rupérez resaltó que "las fuerzas políticas democráticas, ahora más que nunca, deben sumar esfuerzos para explorar y explotar el contenido del anuncio con respecto al orden constitucional, a las responsabilidades de las instituciones democráticas y a las víctimas".

 

En Italia, el ex presidente de la República Francesco Cossiga declaró que se trata de una "excelente noticia".

 

Todos los telediarios y la prensa mundial en sus diarios digitales destacaron el alto al fuego de los "separatistas vascos". The New York Times destacó la noticia en las páginas de internacional, y la colocó al lado de las últimas novedades sobre Afganistán.

 

En Francia, Le Monde abrió su edición digital con el alto al fuego. Lo mismo hicieron Herald Tribune, Financial Times y los italianos Corriere della Sera y Repubblica.

 

 

Una información de J. M. Calvo publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Londres y el Sinn Fein dan la bienvenida al anuncio 

 

 

Londres - El primer ministro británico, Tony Blair, se felicitó ayer por el anuncio de ETA a través de su portavoz oficial. "Damos la bienvenida a la declaración de ETA y esperamos poder comprobar que se pone en práctica y que se cumplen los compromisos contraídos en su declaración", respondió ayer el portavoz durante su encuentro diario con los corresponsales políticos británicos.

 

El Reino Unido conoce de manera muy cercana los avatares de un proceso de paz tras las tensas negociaciones que llevaron a la firma de los Acuerdos de Viernes Santo, en abril de 1998, con los que se empezó a poner fin a la violencia desatada por el Ejército Republicano Irlandés (IRA) desde finales de los años sesenta.

 

"Cualquier decisión interna que deba tomarse acerca de conversaciones es una cuestión que corresponde por completo al Gobierno español", añadió el portavoz de Blair al abordar un hipotético apoyo del Gobierno británico a la apertura de negociaciones con ETA. "Una de las cosas que hemos aprendido en Irlanda del Norte es que puede ser útil el apoyo exterior, pero el detalle debe ser abordado entre las partes sobre el terreno. Ésa es nuestra posición", explicó el portavoz.

 

El Reino Unido contó en sus conversaciones sobre el Ulster con una importante ayuda por parte del entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton. Éste destacó a un enviado especial, George Mitchell, que intervino en momentos decisivos para acercar a las partes en conflicto. El propio presidente jugó un papel importante, tanto con su apoyo público al proceso como con su presencia ocasional en el Ulster y su directa presión en la última noche de negociaciones sobre el líder de los republicanos, Gerry Adams, y el de los unionistas moderados, David Trimble.

 

Adams, que ha mantenido desde siempre una estrecha relación con el movimiento abertzale como líder del Sinn Fein, dio también su bienvenida al mensaje. "El anuncio de hoy da un considerable empuje al proceso de resolución del conflicto. Corresponde a todas las partes aprovechar esta oportunidad y hacer todo lo que está en su poder para hacer realidad el avance político", dijo.

 

El líder del Sinn Fein, que ha liderado el movimiento para convencer al IRA de que abandonara las armas para abrazar una vía exclusivamente pacífica en su objetivo final de conseguir la unidad política de la isla de Irlanda, añadió: "El Gobierno español debería intervenir de forma inmediata para detener el juicio político contra los líderes de Batasuna, incluyendo a Arnaldo Otegi".

 

 

Una información de Walter Oppenheimer publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La visión internacional de EL PAIS

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 6:05, Categoría: General

 

El presidente francés considera que el comunicado abre "una gran esperanza" 

 

 

Solana: "Todos los países europeos van a apoyar al Gobierno a partir de ahora"

 

París / Bruselas - El presidente francés, Jacques Chirac, considera que el "alto el fuego permanente" anunciado por ETA abre "una gran esperanza para España y para la lucha antiterrorista". En un comunicado, Chirac recuerda la cooperación "ejemplar" de los dos países y "el apoyo de Francia para poner fin a esta plaga". Por su parte, el secretario general del Consejo Europeo, Javier Solana, anunció que "todos los países europeos van a apoyar al Gobierno y la posición que pueda tomar a partir de ahora", tras hablar con las capitales de la UE sobre el comunicado de ETA.

 

Chirac asegura, en el escueto comunicado emitido por el palacio del Eliseo, "haber tenido conocimiento con gran interés de la información". El Gobierno de París, sin embargo, no se dio ayer por enterado de la mención explícita a Francia que figura en el comunicado de ETA, y se mantuvo fiel a la postura de conceder a España toda la iniciativa en la negociación con la banda terrorista, al tiempo que asegura la cooperación policial. En las cárceles francesas hay más de 150 presos de ETA.

 

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Jean Baptiste Mattéi, se remitió a las declaraciones del primer ministro, Dominique de Villepin, que se reunió la semana pasada en La Moncloa con José Luis Rodríguez Zapatero, cuando aseguró que "Francia no intervendrá en un problema que depende de la soberanía española". Villepin dio entonces su apoyo explícito al presidente español cuando indicó que "es una esperanza que realmente la paz pueda triunfar y por ello apoyamos cualquier acción en este sentido". El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, calificó de "buena noticia" el anuncio, tras un encuentro bilateral con su homólogo español, José Antonio Alonso.

 

Satisfacción

 

El respaldo en la UE no se limitará a París, según anunció ayer Solana tras hablar con las capitales comunitarias. El alto representante para la Política Exterior y de Seguridad ultimaba ayer los preparativos de la cumbre europea de hoy y mañana en Bruselas, a cuya agenda se ha añadido la nueva situación creada por ETA. "No se puede decir qué declaración vaya a hacer el Consejo, pero he hablado prácticamente con todos los Gobiernos y me han manifestado su satisfacción con la buena noticia y su apoyo a la posición que el Gobierno español pueda tomar a partir de ahora", dijo Solana.

 

Su implicación contrastó con la frialdad de la Comisión Europea, cuyo presidente, José Manuel Durão Barroso, se mantuvo al margen. "Dejemos a las instituciones democráticas de España que reaccionen", señaló un portavoz.

 

Fue en el Parlamento Europeo donde más pasión y emoción hubo. Allí los eurodiputados celebraron el anuncio del alto el fuego. Según su presidente, Josep Borrell, es una "buena noticia no sólo para España sino para toda Europa". "Se vislumbra un horizonte sin violencia terrorista", dijo Borrell en una corta declaración subrayada con ovaciones en la Eurocámara.

 

La declaración institucional de Borrell fue seguida de la de líderes de grupos parlamentarios y otros eurodiputados. Su petición de unidad, secundada por otros intervinientes, no estaba de más, porque de inmediato se hizo patente la fractura en el frente democrático.

 

Alejo Vidal-Quadras, vicepresidente de la Eurocámara, arremetió contra el comunicado etarra. "No hay ni una sola palabra de arrepentimiento, ni una sola petición de perdón, ni el menor anuncio de sometimiento al Estado de derecho", dijo el dirigente popular con respecto a un texto que "demuestra una vez más el cinismo y la miseria moral de este grupo criminal". Según él, el Gobierno español sólo debe admitir el comunicado en que ETA "anuncie su disolución, la entrega de las armas y en el que pida perdón a tantas personas a las que han provocado tanto sufrimiento y tanto dolor".

 

 

Una información de J. M. Martí Font y Ricardo M. De Rituerto publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

EE UU celebra el "paso decisivo" y la ONU habla de "acontecimiento importante" 

 

 

Washington - "Cualquier paso decisivo que dé ETA para dejar la violencia tiene que ser bienvenido". Así valoró el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, el anuncio de alto el fuego de la organización terrorista, que fue recogido en los medios electrónicos de información y en las televisiones por cable. McCormack dijo que el Gobierno estadounidense estará en contacto con el español "en los próximos días" para tener más conocimiento de la situación, sin entrar en más detalles. Pero, en una evocación global, McCormack subrayó que tanto España como EE UU han conocido el sufrimiento terrorista, y recordó que los dos países "son aliados en la guerra contra el terrorismo".

 

EE UU inscribió a ETA en su lista de organizaciones terroristas en 1997. En 2001, tras el 11-S, el grupo quedó incluido en la sección 1b de la Orden Ejecutiva 13224, que designa grupos e individuos que se consideran riesgos importantes para la seguridad de EE UU. En 2003, el Departamento de Estado modificó esa orden 13224 para incluir en la misma a "tres grupos asociados" a ETA: Batasuna, EH y HB.

 

Por su parte, el director ejecutivo del Comité Antiterrorista de Naciones Unidas, el diplomático español Javier Rupérez, recibió con "alegría y esperanza", aunque "teñidas de cautela", el "alto el fuego permanente", informa Efe. Militante del PP, Rupérez estuvo secuestrado por ETA un mes en 1979. "Somos muchos los españoles que hemos recibido el anuncio del alto el fuego permanente de la banda terrorista ETA con alegría y esperanza", dijo en una nota. "El anuncio, que indudablemente contiene aspectos positivos, no puede hacer olvidar que la exigencia democrática de todos los ciudadanos españoles es que ETA desaparezca de una vez por todas".

 

Sumar esfuerzos

 

Rupérez resaltó que "las fuerzas políticas democráticas, ahora más que nunca, deben sumar esfuerzos para explorar y explotar el contenido del anuncio con respecto al orden constitucional, a las responsabilidades de las instituciones democráticas y a las víctimas".

 

En Italia, el ex presidente de la República Francesco Cossiga declaró que se trata de una "excelente noticia".

 

Todos los telediarios y la prensa mundial en sus diarios digitales destacaron el alto al fuego de los "separatistas vascos". The New York Times destacó la noticia en las páginas de internacional, y la colocó al lado de las últimas novedades sobre Afganistán.

 

En Francia, Le Monde abrió su edición digital con el alto al fuego. Lo mismo hicieron Herald Tribune, Financial Times y los italianos Corriere della Sera y Repubblica.

 

 

Una información de J. M. Calvo publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Londres y el Sinn Fein dan la bienvenida al anuncio 

 

 

Londres - El primer ministro británico, Tony Blair, se felicitó ayer por el anuncio de ETA a través de su portavoz oficial. "Damos la bienvenida a la declaración de ETA y esperamos poder comprobar que se pone en práctica y que se cumplen los compromisos contraídos en su declaración", respondió ayer el portavoz durante su encuentro diario con los corresponsales políticos británicos.

 

El Reino Unido conoce de manera muy cercana los avatares de un proceso de paz tras las tensas negociaciones que llevaron a la firma de los Acuerdos de Viernes Santo, en abril de 1998, con los que se empezó a poner fin a la violencia desatada por el Ejército Republicano Irlandés (IRA) desde finales de los años sesenta.

 

"Cualquier decisión interna que deba tomarse acerca de conversaciones es una cuestión que corresponde por completo al Gobierno español", añadió el portavoz de Blair al abordar un hipotético apoyo del Gobierno británico a la apertura de negociaciones con ETA. "Una de las cosas que hemos aprendido en Irlanda del Norte es que puede ser útil el apoyo exterior, pero el detalle debe ser abordado entre las partes sobre el terreno. Ésa es nuestra posición", explicó el portavoz.

 

El Reino Unido contó en sus conversaciones sobre el Ulster con una importante ayuda por parte del entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton. Éste destacó a un enviado especial, George Mitchell, que intervino en momentos decisivos para acercar a las partes en conflicto. El propio presidente jugó un papel importante, tanto con su apoyo público al proceso como con su presencia ocasional en el Ulster y su directa presión en la última noche de negociaciones sobre el líder de los republicanos, Gerry Adams, y el de los unionistas moderados, David Trimble.

 

Adams, que ha mantenido desde siempre una estrecha relación con el movimiento abertzale como líder del Sinn Fein, dio también su bienvenida al mensaje. "El anuncio de hoy da un considerable empuje al proceso de resolución del conflicto. Corresponde a todas las partes aprovechar esta oportunidad y hacer todo lo que está en su poder para hacer realidad el avance político", dijo.

 

El líder del Sinn Fein, que ha liderado el movimiento para convencer al IRA de que abandonara las armas para abrazar una vía exclusivamente pacífica en su objetivo final de conseguir la unidad política de la isla de Irlanda, añadió: "El Gobierno español debería intervenir de forma inmediata para detener el juicio político contra los líderes de Batasuna, incluyendo a Arnaldo Otegi".

 

 

Una información de Walter Oppenheimer publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La sociedad vasca retratada por EL PAIS

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 5:48, Categoría: General

 

Una alegría hacia adentro 

 

 

La noticia del alto el fuego fue vivida en las calles del País Vasco con una esperanza no exenta de escepticismo

 

San Sebastián - ETA no suele dar buenas noticias. Por eso, y también por carácter, los vascos celebraron el anuncio de alto el fuego hacia adentro, sin señales visibles de euforia, con una esperanza no exenta de escepticismo. Los límites, por arriba y por abajo, los marcaron Odón Elorza y María San Gil. Al alcalde socialista de San Sebastián le faltó tiempo para descorchar una botella de cava catalán y brindar con los concejales de todos los partidos. Sólo faltaron los del PP, que aguardaban una declaración de intenciones de quien hasta hace poco fue su portavoz y ahora es la presidenta del partido en el País Vasco. Cuando habló, San Gil dejó claro que ella no tenía nada que celebrar: "Zapatero necesita que ETA le dé argumentos para seguir defendiendo lo que está defendiendo y ETA necesita que Zapatero siga en La Moncloa...".

 

La mayoría, no obstante, optó por una alegría prudente. De forma muy especial quienes todavía ayer caminaban de un lado para otro seguidos muy de cerca por sus guardaespaldas. Hace dos años, en vísperas de las elecciones generales, Patxi Elola, concejal socialista de Zarautz (Guipúzcoa) y jardinero de profesión, declaró a este periódico: "El día en que todo esto acabe, yo quiero estar vivo". Lo decía para explicar por qué él y tantos otros -más de 3.000 personas en el País Vasco y Navarra- aceptaban vivir en libertad vigilada, sin atreverse siquiera a bajar la basura o a comprar el pan sin la mirada protectora de sus escoltas. Ayer, Patxi Elola no ocultaba su alegría. Se vislumbraba el final de ETA y él seguía vivo. Quizás este verano pueda disfrutar de la playa de Zarautz por primera vez a solas con su hijo de nueve años.

 

No todo el mundo, sin embargo, pudo ayer asociar la noticia a la palabra futuro. Desgraciadamente, para las familias de las víctimas el anuncio de ETA llegó demasiado tarde. En el caso de Pilar Ruiz, la madre de Joseba Pagazaurtundua, tres años tarde. O 25 años en el caso de Javier Urquizu, el hijo de un farmacéutico asesinado en Durango en 1980. Ellos tenían ayer otra pena añadida. Los asesinos de sus seres queridos aún no han sido detenidos y temen que la paz que a ellos no les llegó a tiempo sí les alcance a sus verdugos.

 

"Durante décadas", explicó Javier Urquizu, "las víctimas hemos tenido un comportamiento intachable, generoso, cívico, humano y ejemplar. Hemos respetado siempre los valores de convivencia en democracia, hemos confiado en el Estado de Derecho y aguantado -sobre todo en el País Vasco- lo inimaginable. Ya no podemos dar más sin traicionar y ofender a la memoria de tanta gente asesinada cobardemente".

 

No sólo las víctimas, al recibir la noticia, echaron ayer la vista atrás. En lo primero que pensó Roberto Lertxundi, médico y antiguo dirigente de Euskadiko Ezquerra, fue en los mil muertos de ETA. "No voy a abrir una botella de champán porque no es un momento de euforia como cuando murió Franco". Para Lertxundi, el alto el fuego, aunque esperanzador, llega demasiado tarde. "Es una victoria amarga, después de un tiempo muy largo, con mucho dolor y daño. Nos coge un poco agotados. ETA tiene que pedir perdón, aunque lo haga con la boca pequeña".

 

La mañana transcurrió entre mensajes y análisis apresurados. Un juez, escoltado como todos sus colegas en el País Vasco, escribió un correo electrónico a un amigo con una línea que, a la espera de análisis más sesudos, resumía la sensación de alivio general: "Hoy somos un poco más libres".

 

Lo es, desde luego, un empresario que el pasado domingo mostraba en este periódico su angustia ante el acoso continuo al que le viene sometiendo ETA. Ha recibido en 10 años tres cartas exigiéndole el pago del llamado impuesto revolucionario. Y, hace sólo unas semanas, la organización terrorista colocó una bomba en su empresa. La noticia del alto el fuego le llegó cuando valoraba muy seriamente ceder a la extorsión para comprar un poco de tranquilidad. "La verdad", decía ayer con una alegría sin disimulo, "es que me ha venido Dios a ver. Y no es que esté seguro de que ETA vaya a dejar de pedir el impuesto, porque no lo ha hecho en otras treguas, pero al menos sé que mi familia no va a sufrir un atentado, y eso era últimamente lo que más me preocupaba".

 

En este sentido, ayer quedó claro que las organizaciones empresariales vascas no las tienen todas consigo. Si bien todas mostraron su alegría, a renglón seguido advirtieron de que la paz no será creíble si continúan "los chantajes, las amenazas y la extorsión". De hecho, el anuncio de ETA se produce sólo unos días después de que los empresarios denunciaran una nueva oleada de cartas amenazantes para ellos y sus familias. No obstante, las cámaras de comercio vascas prefirieron ayer apostar por la esperanza: "La consecución de la paz será un hito histórico de la máxima importancia económica positiva para Euskadi y para España".

 

A los buenos augurios se le unieron también análisis de urgencia, intentos de ir más allá de las escasas líneas del comunicado difundido por ETA. Un buen conocedor de ese mundo es Txema Montero, abogado, ex dirigente de Herri Batasuna y en la actualidad director de la Fundación Sabino Arana, cercana al PNV. "Se puede ser más optimista que en las anteriores treguas, porque no pasa desapercibida la expresión alto el fuego permanente. Es una paradoja", explicó, "porque el alto el fuego no tiene que ser permanente, pero ese retorcimiento lingüístico indica que en el fondo están diciendo que es algo más, una cosa nueva".

 

A Montero, que fue expulsado de Herri Batasuna después de que criticara el atentado de Hipercor, no le pasó ayer por alto la preocupación de ETA por la situación legal de su formación política. "Si ellos vinculan el alto el fuego con la legalización de Batasuna parece entenderse que saben positivamente que si vuelven a las andadas Batasuna no va a ser legal o volverá a ser ilegalizad, y esto refuerza el carácter más estable y definitivo del alto el fuego". Y se atrevió a ofrecer una clave: "A ETA le interesa tener suficiente tiempo para que Batasuna sea legal en las elecciones municipales y forales de 2007 y poder gestionar políticamente la tregua para esa cita. Y también al Gobierno le interesa gestionarlo electoralmente para 2008".

 

Hacía muchos años que Estanis Amuchástegui no recibía una buena noticia en esta época. Los meses de febrero y marzo son especialmente malos para los socialistas vascos y muy especialmente para los que, como él, ejercen de concejales en los pueblos de Guipúzcoa. Raro es el día que no asisten al homenaje de algún compañero asesinado por ETA. Sin ir más lejos, el martes pasado, los socialistas honraron la memoria de Juan Priede, asesinado en Orio (Guipúzcoa) hace cuatro años. Pese a los rumores de tregua inminente, aquel acto de homenaje fue una vez más el vivo retrato de la vida de los concejales del PSE y del PP en Euskadi. A la vez que recordaban al amigo muerto tenían que confortar a un concejal de Rentería cuya vivienda acababa de ser atacada la madrugada anterior. "Y pensar", decía ayer Estanis Amuchástegui, concejal de Andoain, "que todo eso puede terminar, que después de tanto tiempo podremos empezar a vivir como personas...".

 

Amuchástegui está seguro de que la paz, cuando llegue del todo, no será injusta con los que ya no están. Aunque no todo el mundo está tan seguro. El realizador Iñaki Arteta, director de dos películas sobre las víctimas del terrorismo, vive rodeado de personas que han sufrido en sus carnes o en las de su familia el terrorismo de ETA: "Me siento escéptico en cuanto a que sea permanente. Lo que de verdad me habría ilusionado es que hubieran entregado las armas físicamente. Durante 40 años no han hecho más que atemorizar. Que dejen de matar no quiere decir que dejen de actuar de forma mafiosa. Yo, más que a la paz, aspiro a una sociedad justa y libre".

 

Años atrás, cuando ETA mataba a alguien en Euskadi, muchos se sorprendían de que, al menos en apariencia, la gente siguiera haciendo su vida como si nada hubiera pasado. Ayer, sin embargo, en los bares y en los autobuses -aunque sin alharacas impropias de la tierra- no se hablaba de otra cosa. Quizás sea esa la señal de que el fin del miedo está más cerca.

 

 

Una información de Pablo Ordaz publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

R. Knörr (Ex presidente de Confebask): "Quiero deducir que afectará al chantaje" 

 

Bilbao - "Quiero deducir que afectará sin duda al final de los chantajes, extorsiones o atentados contra los empresarios y sus bienes". Román Knörr, presidente de la patronal vasca Confebask hasta el pasado julio, empresario y consejero de BBVA, expresó ayer su alegría con "cautela" y "prudencia". Knörr, que vivió al frente de los empresarios vascos la anterior tregua de ETA entre septiembre de 1998 y diciembre de 1999, quiso ver en el terminó "permanente" una nueva esperanza. "Si se reduce la tensión se notará pronto en la economía. Lo sé de la época anterior. Hubo una inmediata reactivación económica", indica Knörr lleno de deseo de que el alto el fuego con ese "matiz" de su carácter permanente marque una diferencia con treguas anteriores. Aseguró que los empresarios estarán con el Gobierno para que se acabe "una lacra de cuatro décadas" y pidió, a título personal, pocas "manifestaciones a la galería y más discreción". "Nuestros representantes políticos deben estar a la altura de las circunstancias. Aunque es difícil teniendo en cuenta el clima de enfrentamiento entre los dos grandes partidos nacionales", aseguró el empresario vasco con una cierta desconfianza hacia el juego de los partidos políticos.

 

 

Una información de P. Gómez Damborenea publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Javier Elzo (Profesor de Sociología): "Un alivio difícil de explicar" 

 

 

Bilbao - Javier Elzo, investigador social y articulista, a punto de jubilarse como catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto, sintió "un alivio difícil de explicar" cuando pudo leer con detalle el comunicado de ETA: el de saber que hoy podría salir a la calle sin tener que llamar previamente por teléfono a su escolta. Elzo es de los pocos nacionalistas que han tenido que soportar esa incómoda compañía y hace una lectura "positiva" del texto.

 

Pese a considerar que el calificativo de "permanente" no comporta un cierre irreversible de la violencia, prefiere poner el acento en otros aspectos. Por ejemplo, en la apelación a que el nuevo marco permita el "desarrollo de todas las opciones políticas". Esta frase supone, a su juicio, un "giro copernicano" respecto a la tregua de Lizarra, que imponía la ruptura de relaciones de los partidos abertzales con las fuerzas no nacionalistas. Por eso, aunque la experiencia y las decepciones de tantos años le recomiendan ser cauto, Javier Elzo cree que el proceso está "relativamente claro y encarrilado" a partir de este primer paso. Y piensa que el cierre del mismo consistirá en un documento negociado entre los partidos vascos, que "necesariamente tendrá que ser plural". "Esa va a ser ahora la madre del cordero", vaticina.

 

 

Una información publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Iñigo Lamarca (Ararteko): "Confiamos en la desaparición de ETA" 

 

 

Bilbao - La oficina del Ararteko (Defensor del Pueblo vasco), la institución que encabeza Iñigo Lamarca, difundió a última hora de la mañana un comunicado una vez que se hizo público el contenido de la declaración de la banda armada.

 

En su pronunciamiento, el Ararteko muestra "su enorme satisfacción por el comienzo del proceso que culminará, confiamos que con carácter irreversible, en la desaparición de ETA, una organización que ha matado a cientos de personas, y ha violado, de forma sistemática y cruel, los derechos fundamentales más elementales de miles de ciudadanas y ciudadanos".

 

"Desde nuestra responsabilidad institucional", prosigue la declaración del Defensor vasco, "seguiremos trabajando por que los valores democráticos, basados en el respeto de los derechos humanos, vayan impregnando profunda y sólidamente el pensamiento de todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas y, por tanto, del conjunto de la sociedad vasca, porque ello será la mejor garantía de que avancemos en la construcción de una sociedad cada vez más democrática y, por tanto, firme en el rechazo radical de la violencia y en la defensa de la ética democrática".

 

 

Una información publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

M. Montero (Ex rector de la UPV): "Podemos imaginar un futuro con dignidad" 

 

 

Bilbao - "Tiempo habrá para las valoraciones políticas. Lo importante es que hoy [por ayer], 22 de marzo de 2006, estamos sustancialmente mejor que ayer. Es más: ha renacido de pronto la esperanza de que sea posible la libertad de los vascos y de que nuestra democracia lo sea verdaderamente", afirma Manuel Montero, anterior rector de la Universidad del País Vasco (UPV). La noticia le alcanzó en la ciudad francesa de Nantes a este catedrático de Historia Contemporánea que tuvo que soportar los ataques de ETA y la kale borroka a la institución. "Tenemos derecho a la esperanza. Después de tantos años, por fin podremos esta vez imaginar que tendremos un porvenir con dignidad, en el que la violencia y las coacciones ya no existan", dice.

 

Sin embargo, no puede evitar una dolorosa mirada hacia atrás, recordando "a quienes han sido asesinados o han visto su vida destrozada". "Pero su memoria", añade, "nos impone hoy la obligación de creer en el futuro. Llevamos toda a vida hablando de los tenebrosos azares que nos han tocado en suerte. Por eso, la emergencia súbita de la idea de que los vascos podremos tener un futuro en libertad es la noticia luminosa capaz de cambiar una sociedad". El comienzo del final de la pesadilla exige, a su juicio, abandonar los tremendismos.

 

 

Una información publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Bárbara Dührkop (Eurodiputada):"Es el momento de recordar a las víctimas" 

 

 

Bruselas - Bárbara Dührkop, eurodiputada socialista y viuda del senador del PSOE Enrique Casas, asesinado por los Comandos Autónomos en 1984, hizo pública ayer una declaración en nombre de los socialistas españoles ante el pleno del Parlamento Europeo al comienzo de la sesión celebrada en Bruselas.

 

El texto de Dührkop es el siguiente: "El anuncio de ETA de un alto el fuego permanente es una noticia esperanzadora para todos los ciudadanos españoles y, por ende, todos los europeos. Hacemos un llamamiento para la unidad de todas y todos los demócratas europeos ahora y de cara al futuro para conseguir la paz. Creo, con emoción profunda, que éste es el momento de recordar a las víctimas". Ya fuera de la Cámara, Dührkop añadió: "Los único válido hoy es que ETA diga 'alto el fuego permanente'. Todo lo demás sobra. Hoy no hace falta más. Yo no voy a perdonar jamás a los asesinos de mi marido; es lógico, pero eso no debe influir en el proceso que se inicia hoy".

 

La europarlamentaria había aprovechado recientemente un acto en recuerdo de su marido para apoyar la política del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en pos de la paz y criticar el "oportunismo carroñero" del PP en materia antiterrorista.

 

 

Una información publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Anjel Lertxundi (Escritor): "Ojalá nos dejen hablar de una vida libre" 

 

 

Bilbao - El escritor Anjel Lertxundi, una de las figuras clave de la actual literatura vasca, autor de novelas como Argizariaren egunak (publicada en castellano con el título Los días de cera) y Un final para Nora, redactó ayer a petición de EL PAÍS unas frases con sus primeras impresiones sobre el anuncio de alto el fuego de ETA:

 

"Frustraciones anteriores coartan y contienen mi alegría. También el recuerdo de los últimos muertos, las últimas víctimas, los últimos miedos, las últimas claudicaciones. Miro a mi alrededor, miro en mi interior. Es un deber moral tratar de explicar el mal, pero también el de alimentar la confianza en el ser humano que lo activa. La alegría es por tanto contenida, pero no renuncio a la esperanza.

 

La grandeza histórica está en los detalles, en la prudencia, en la superación del odio que usa el nombre de la justicia en vano para buscar el desquite. Creo en la política. Creo en los resortes que la democracia tiene para buscar acuerdos y respetar las diferencias. Creo, sobre todo, en la mano hospitalaria de la que hablaba Claudio Rodríguez en uno de sus poemas.

 

Ojalá nos dejen hablar de una vida libre, distinta".

 

 

Una información publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

EL PAIS olvida la historia de ETA centrándose únicamente en sus 'treguas'

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 5:20, Categoría: General

 

Los intentos fallidos de una paz definitiva 

 

 

Todos los presidentes de la democracia buscaron un final dialogado de ETA, con varias treguas en el camino, pero ninguno lo logró

 

Madrid - Las treguas de ETA y los intentos de alcanzar un final dialogado de la violencia han marcado la trayectoria de la democracia española tanto como los crímenes de la banda. José Luis Rodríguez Zapatero será el quinto presidente que intentará gestionar el fin de ETA. Todos sus predecesores han fracasado, hasta ahora. La cronología de las conversaciones y las principales treguas de ETA es ésta.

 

- 1976, primeros contactos. El primer contacto se celebró a finales de 1976 entre los miembros de ETA-pm (político-militar) Xavier Garaialde y Jesús María Muñoa y el comandante del servicio secreto Ángel Ugarte, enviado por el Gobierno de Adolfo Suárez. El encuentro sirvió para fijar una segunda cita en Ginebra, a la que también acudieron los representantes de ETA militar José Manuel Pagoaga y José Luis Ansola. Las conversaciones fracasaron, pese a los varios intentos de reanudarlas en 1978 que planteó el ministro de la Gobernación Rodolfo Martín Villa, tras las gestiones del entonces consejero de Interior vasco, el socialista Txiki Benegas. Además, ese año fue asesinado el periodista y mediador José María Portell.

 

- 1982, la disolución de ETApm. Los contactos llevaron, años más tarde, a la autodisolución de ETApm VII asamblea, que se produjo tras las negociaciones mantenidas entre 1981 y 1982 por enviados de Calvo Sotelo y de Felipe González. Mario Onaindía y Juan María Bandrés, dirigentes de Euskadiko Ezkerra, convencieron al ministro del Interior Juan José Rosón de la necesidad de dar una salida a los exiliados y los presos. Tras esas conversaciones, el 31 de octubre de 1982, ETApm VII Asamblea se disolvió. En dos años fueron excarcelados o volvieron del exilio 150 miembros de esa facción.

 

- 1987-1989, diálogo en Argel. La detención y traslado a Argel del dirigente etarra Txomin Iturbe, en abril de 1986, abrió los primeros contactos con la banda. El 29 de enero de 1988, ETA militar ofreció una tregua de 60 días a cambio de reiniciar el diálogo en Argel, cortado tras el atentado en la casa cuartel de Zaragoza, con 11 muertos. ETA propuso por primera vez incorporar a Herri Batasuna a los contactos, que veía "como un medio" para lograr la alternativa KAS (amnistía, legalización del independentismo, salida del País Vasco de las fuerzas de seguridad, incorporación de Navarra y autodeterminación). La banda subraya el "carácter irreversible" del proceso. Las treguas se fueron sucediendo, jalonadas de atentados y secuestros. En enero de 1989, ETA declaró 15 días de tregua, que se prorrogó posteriormente durante cinco meses. La negativa del Gobierno de González a admitir públicamente que en los contactos hubo negociación política acabó con el proceso de Argel, el 4 de abril de 1989.

 

- 1992: paz olímpica. El 10 de julio de 1992, ETA exige una "negociación política" a cambio de una tregua de dos meses que incluiría los Juegos Olímpicos. Como primer paso pide "un contacto físico" entre los interlocutores.

 

- 1998: la primera indefinida. El 16 de septiembre de 1998 llega el anuncio de la primera tregua indefinida. ETA subraya que se abre "una ocasión única para avanzar hacia la soberanía", debido al fracaso de lo que llama "la vía autonomista". La banda aplaude "el giro" de las formaciones nacionalistas tras la firma del pacto de Lizarra y anima a "romper las ataduras con París y Madrid". La banda no entrega las armas, que se reserva con carácter "defensivo".

 

- Mayo de 1999. Cita en Zúrich. Fue el último intento oficial de un final dialogado. Una representación del Gobierno de José María Aznar se sentó el 19 de mayo en Zúrich (Suiza) con el entonces máximo responsable político de ETA, Mikel Albizu, Mikel Antza, y Belén González Peñalba, que hizo de notaria. Por parte del Gobierno acudieron el jefe de Gabinete de Aznar, Javier Zarzalejos; el secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxà, y el asesor electoral del presidente, Pedro Arriola. El mediador del encuentro, que duró casi tres horas sin acuerdo, fue el obispo Juan María Uriarte. No hubo acuerdo ni otra reunión oficial.

 

- Fin de la tregua, 1999. En noviembre de 1999, ETA anunció el fin de la tregua, la más larga de su historia. ETA culpó a PNV y EA de incumplir un acuerdo secreto firmado en el verano de 1998, por el que ambos partidos habrían adoptado el compromiso de "romper completamente las relaciones con las fuerzas españolas". La banda sancionó el final de la tregua con el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, el 21 de enero de 2000 en Madrid.

 

- 2004: sólo para Cataluña. El 18 de febrero de 2004, ETA irrumpe en la campaña electoral con el anuncio de una tregua sólo en Cataluña. ETA, que hasta entonces había matado a 54 personas en Cataluña -la mayoría en el atentado de Hipercor -, alega: "Euskal Herria y Cataluña son las cuñas que están haciendo crujir el caduco entramado del marco institucional y político impuesto" por España.

 

- 2005: parcial para electos. El 18 de junio de 2005, la banda declaró que no volverá a atentar contra cargos electos ante los "cambios políticos" observados, como la "disolución" del Pacto Antiterrorista y el "fracaso" de la Ley de Partidos que ilegalizó a Batasuna. "Aprendiendo del pasado, el PSOE de Zapatero tiene ahora la posibilidad de no repetir el ciclo de las negociaciones con nuevos intentos represivos", dijo ETA, que por entonces había asesinado a una treintena de cargos electos. El último, Juan Priede, único concejal del PSE en Orio (Guipúzcoa).

 

 

Una información de J. A. Rodríguez y N. Junquera publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

De la ofensiva total al principio del fin 

 

 

ETA ha pasado en una década de tratar de desbordar al Estado a buscar una salida a la violencia

 

Bilbao - "Nuestra estrategia político-militar ha sido superada por la represión del enemigo contra nosotros". Sólo un reputado paladín del coche bomba como Francisco Mujika Garmendia, Pakito, podía realizar un diagnóstico tan crudo de la situación de ETA en agosto de 2004. Diez años antes, tratando de salir de la desorientación en que les sumió la caída en Bidart (1992) de Pakito y demás compañeros de la troika dirigente, sus sucesores lanzaron una dinámica desatada que ha acelerado el resultado descrito por el ex jefe del aparato militar. En esta década, ETA ha trazado un círculo completo en su estrategia, que ha pasado de plantear un desafío total al Estado, situando en la diana a todos los que se oponían a sus designios, a buscar una salida a medio siglo de historia que disimule la derrota enunciada por Pakito. Una solución que, en el mejor de los casos, no será en absoluto más ventajosa que la que consiguiera a principio de los ochenta la extinta ETA político-militar, el referente que la banda ha querido siempre evitar.

 

Hacia 1994 la dirección de la banda decidió dar un salto en su estrategia tradicional de obligar al Estado a negociar el reconocimiento de la autodeterminación de Euskadi, para intentar forzar su consecución por la vía de los hechos. Eso suponía extender el "conflicto armado" más allá de los atentados contra guardias civiles, policías y militares, llevándolo sobre todo al corazón de la sociedad vasca. La "socialización" del conflicto perseguía, por un lado, romper la unidad de los partidos democráticos para, después, desbordar al Estado mediante el frente nacionalista y el proceso de "construcción nacional" ensayado en 1998 con el Pacto de Lizarra. Tuvo su momento inaugural en enero de 1995 con el asesinato de Gregorio Ordóñez, presidente del PP de Guipúzcoa y concejal de San Sebastián. Fue el primero de una serie de más de 70 atentados contra adversarios ideológicos, que han acabado con la vida de 30 cargos electos y políticos del PP, UPN y PSOE.

 

La decisión de dar ese salto y concentrar sus atentados en "los responsables políticos" estuvo motivada por la comprobación de que sus crímenes convencionales no eran suficientes para avanzar en sus objetivos políticos. Quizá algunos de sus dirigentes intuyeron ya que el proceso de integración europeo llevaba inexorablemente a la pérdida del santuario francés y al fin del ciclo de la lucha armada, y trataron de forzar la máquina. Y lo hicieron a conciencia. Tras Ordóñez, el siguiente aldabonazo fue el atentado frustrado, en abril de ese mismo año, contra el entonces jefe de la oposición, José María Aznar. Su reivindicación iba en el mismo comunicado en el que ETA definió su nuevo esquema estratégico, la llamada "Alternativa democrática". El reconocimiento del "derecho de autodeterminación y la unidad territorial de Euskal Herria" por parte del Estado español y la garantía de que respetará lo que "el pueblo vasco decida democráticamente", eran en ese esquema las condiciones para un "alto el fuego". Y la finalidad de éste, permitir "un proceso" donde los ciudadanos vascos pudieran "decidir su futuro" según el diseño marcado por ETA.

 

Conseguir dicho objetivo exigía romper la unidad de los partidos frente a la violencia plasmada en el Pacto de Ajuria Enea. A ese empeño se dedicó Herri Batasuna reanudando los contactos con el PNV y, simultáneamente, ETA y las escuadras de la kale borroka atacando a la Ertzaintza y a sedes y militantes nacionalistas (objeto de la mitad de los 241 actos violentos contra partidos registrados en el bienio 1996-1997). Al mismo tiempo, la organización terrorista se embarcó en una serie de secuestros prolongados, cuya finalidad iba más allá de obtener un rescate (Iglesias, Aldaya, Ortega Lara, Delclaux). Y el intento de neutralizar el creciente movimiento ciudadano de rechazo, simbolizado en el lazo azul, involucró al conjunto de la izquierda abertzale en una espiral de contra manifestaciones, agresiones y amenazas. Con menos asesinatos que en los ochenta, pero más selectivos e impactantes, y esa dinámica de intimidación general, ETA logró crear un clima social y político irrespirable.

 

La operación no le salió gratis, ya que el aumento de la conciencia ciudadana contra la violencia fue acompañada del afinamiento de la eficacia policial y judicial, tanto en España como en Francia. De hecho, declara la tregua del verano de 1998 básicamente porque tiene su estructura militar exhausta y muy dañada por la respuesta a la ofensiva general desatada en los tres años precedentes. Sin embargo, en lo político tuvo éxito, al propiciar la voladura del ya renqueante Pacto de Ajuria Enea y conseguir que el PNV de Arzalluz se moviera hacia sus postulados, con el señuelo de acercar así la paz. Un giro que se aceleró tras la conmoción causada por el secuestro y asesinato del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco.

 

El Pacto de Lizarra significó para ETA la última oportunidad de poner un fin honorable a su historia, trocando el abandono de las armas por una victoria política sobresaliente. El nacionalismo no violento daba en él la espalda al autonomismo y venía a aceptar el programa de ETA, basado en la autodeterminación y la territorialidad de Euskal Herria. Es decir, la aceptación de que Euskadi, Navarra y el País Vasco francés constituyen una entidad que tiene derecho a definir su futuro de forma conjunta. En paralelo, la expectativa de la paz premiaba ostensiblemente a la izquierda abertzale, que en las elecciones autonómicas de 1998 y forales del año siguiente obtuvo con la etiqueta de Euskal Herritarrok los mejores resultados de su historia, casi el 20% de los votos.

 

Sin embargo, la inercia militarista y un deficiente análisis de la realidad cegaron a los responsables de ETA. Despreciaron la interlocución ofrecida por el Gobierno de Aznar y se impacientaron al ver que el PNV no podía avanzar a la velocidad que le exigían por el camino de la insumisión al Estado. La ruptura de la tregua en enero de 2000 estuvo seguida ese año por una sucesión de 23 asesinatos, la mayoría de ellos concejales del PP y PSE y destacadas personalidades socialistas. ETA había aprovechado la tregua para rehacer sus debilitadas estructuras y emprender una ofensiva sistemática de limpieza ideológica que puso en riesgo la propia existencia de la democracia en Euskadi y Navarra; es decir, la posibilidad de que los partidos no nacionalistas pudieran presentar listas y defender sus ideas en las calles e instituciones de ambas comunidades.

 

ETA volvió a equivocarse si pensaba que los poderes del Estado y la propia UE podían soportar un desafío de esta naturaleza sin responderlo con todos los resortes legales. Para entonces, el juez Baltasar Garzón ya había abierto en 1998, a partir de documentación incautada, una novedosa vía de investigación que concluyó con que es ETA la que controla en última instancia el rosario de organizaciones que constituyen el llamado MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco). Sobre esta línea de indagación judicial se sucedieron hasta 10 operaciones contra su entramado político-financiero y se asentó la base jurídica para proceder a la suspensión cautelar de las actividades de Batasuna (agosto de 2002) y su posterior ilegalización (marzo de 2003) mediante la Ley de Partidos. Previamente, en diciembre de 2000, el PSOE y el PP, entonces en el Gobierno, habían firmado el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, que les compromete a rechazar cualquier tipo de negociación política con ETA.

 

Tras la ofensiva de 2000 y 2001, con 37 asesinatos, la respuesta policial y judicial a ambos lados de la frontera, la pérdida de sus estructuras de apoyo legales o alegales y otra serie de acontecimientos -la conversión del terrorismo en problema mundial tras el 11-S o el desarme del IRA, que le deja como un anacronismo en Europa- conducen a ETA una vía sin salida. Aunque muy reducida, tiene capacidad para seguir atentando, pero se ha quedado sin un marco estratégico viable. Ya no puede pretender alcanzar sus objetivos presionando el PNV ni, mucho menos, forzando a España y Francia a aceptar la autodeterminación de Euskal Herria. Al mismo tiempo, la ilegalización de Batasuna y su expulsión de todas las instituciones le ha privado de suelo y del recipiente en el que depositar los frutos políticos de una eventual negociación con el Estado.

 

 

Una información de Emilio Alfaro publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

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