El Blog

Calendario

<<   Abril 2006  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Sindicación

Foros

Un Suplemento de:

Alojado en
ZoomBlog

El ámbito autonómico en ABC

Por Narrador - 4 de Abril, 2006, 4:42, Categoría: General

 

Sanz reclama que «ningún proceso suplante la voluntad de Navarra»

        

 

LISBOA/PAMPLONA. El presidente de la Comunidad Foral de Navarra, Miguel Sanz, considera que el nuevo comunicado «cambia pocas cosas», porque si no hay un abandono de las armas, «difícilmente se puede iniciar un proceso de diálogo con la gente de ETA». El dirigente navarro conoció el alto el fuego de ETA en Lisboa, donde participa en las conmemoraciones del V Centenario del nacimiento de San Francisco Javier, y recordó que «Navarra nunca ha de ser moneda de cambio y no permitiremos que la voluntad de los navarros sea suplantada por ningún proceso de paz y por ninguna negociación que implique cesiones políticas».

 

Sanz cree que el alto al fuego «no alcanza a lo que todos los demócratas venimos persiguiendo, que es el abandono definitivo de las armas por parte de esta organización». No obstante, asegura que «es un paso más que esperemos permita alcanzar la ansiada paz que todos estamos persiguiendo desde hace tiempo», aunque para él el antes y después lo marcará el día en que «quienes necesitamos llevar escolta dejemos de necesitarla. Para mí será el simbolismo más importante».

 

El presidente navarro advirtió de que «hablar sobre cuáles pueden ser las intenciones de ETA es una aventura que ninguna persona responsable puede asumir».

 

En Pamplona, el vicepresidente del Ejecutivo foral, Francisco Iribarren, presidió ayer una sesión extraordinaria en la que se elaboró una declaración que recoge la esperanza del Gobierno de Navarra de que «la tregua se convierta en una auténtica renuncia a todo tipo de violencia y extorsión», y exige la disolución de ETA.

 

La declaración expresa también un mensaje de prudencia y de apoyo a las víctimas del terrorismo, al tiempo que recuerda que el Gobierno «nunca permitirá que la voluntad de los navarros sea suplantada por ningún tipo de negociación que implique precios políticos» y exige que Navarra «no pueda ser utilizada como moneda de cambio».

 

 

Una información de B. Rodrigo y B. López publicada en el diario ABC el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los empresarios advierten de que el «chantaje» es incompatible «con cualquier nuevo escenario de paz»

 

 

BILBAO. En la sede de la patronal vasca, Confebask, no podían ocultar su satisfacción por el anuncio de ETA, aunque hay una actitud expectante respecto a si la tregua incluye o no el cese de la extorsión. Los empresarios son conscientes de que las amenazas y el chantaje de los terroristas no se han interrumpido nunca, ni durante periodos anteriores de conversaciones con ETA, ni siquiera durante las treguas.

 

El PNV ha insistido en los últimos meses en reclamar a ETA que el alto el fuego que se esperaba incluyera la desaparición del «impuesto revolucionario», pero la organización terrorista no ha aclarado nada en ese sentido. El Círculo de Empresarios vascos advertía ayer de que la continuidad del «chantaje» sería incompatible «con cualquier nuevo escenario de paz».

 

El comunicado de Confebask mostraba confianza en que la decisión de ETA «implique el cese inmediato y definitivo de todas las formas de violencia, extorsión y amenaza»; y el del Círculo de Empresarios Vascos «reclamaba» el abandono «definitivo de cualquier signo de violencia» de ETA y manifestaba la esperanza de que la tregua «se extienda igualmente al cese de las amenazas y de los intentos de extorsión y chantaje contra los empresarios». Confebask hablaba de la necesidad de mantener una «prudente cautela» y de confianza en que sea un «punto sin retorno».

 

 

Una información de M. L. García Franco publicada en el diario ABC el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Batasuna exige el fin de las «medidas represivas» e insiste en el derecho de autodeterminación

 

 

VITORIA. La ilegalizada Batasuna exigió ayer al Gobierno que ponga fin a las «medidas represivas» una vez que la banda ha tomado una decisión «valiente y comprometida» como es, en su opinión, el anuncio de un «alto el fuego permanente». Además, el líder batasuno Pernando Barrena pidió la creación de «una mesa para la resolución sin exclusión territorial ni ideológica alguna» y aludió, una vez más, a la necesidad de abrir un proceso de negociación sobre «el derecho de autodeterminación del pueblo vasco».

 

Horas antes, sin ocultar la emoción por vivir «un día histórico», el presidente del Ejecutivo vasco, Juan José Ibarretxe, se refiría al anuncio de ETA como una decisión sin marcha atrás, y anunció «una fase preliminar de diálogo», previa a la constitución de una mesa de partidos de la que saldrá un «acuerdo integrador» que será sometido a consulta.

 

Acompañado por su Gobierno en pleno, Ibarretxe leyó una declaración que otorga sin reservas credibilidad al anuncio de la banda terrorista y da a entender que se trata de una decisión sin vuelta atrás, pese a las experiencias fallidas. «Es la exigencia de la sociedad vasca la que nos ha traído hasta aquí, y será también la que no permita volver atrás», dijo, y subrayó que «ha llegado la hora de que callen definitivamente las armas» y de «hacer entre todos» -en referencia a los partidos e instituciones- que el proceso «sea universal e irreversible».

 

El lendakari, que conoció la noticia «curiosamente» al mismo tiempo que el presidente de CiU, Artur Mas, cuando ambos mantenían un encuentro en Ajuria Enea sobre el estatuto catalán, optó por mantenerse tranquilo, reunió a su Consejo de gobierno, y no compareció hasta la tarde, casi a la misma hora que el presidente Zapatero. Sus primeras palabras fueron para expresar a la sociedad vasca la satisfacción y emoción del tripartito por «el escenario de ilusión» suscitado por el anuncio de ETA, sin entrar a polemizar sobre lo que quiere decir la expresión «alto el fuego permanente».

 

En una comparecencia sin opción a preguntas, Ibarretxe afirmó que, por un lado, «es obligación de ETA no frustrar nunca más la ilusión de nuestro pueblo»; y por otro, la de «todos nosotros», en referencia a partidos políticos e instituciones, «hacer universal e irreversible el proceso de paz».

 

Dado que el anuncio de ETA supone un «enorme alivio» y abre «una ventana a la esperanza que nada ni nadie debe cerrar», abogó por aprovechar la oportunidad y trabajar, «desde la política», para alcanzar «un acuerdo integrador» para la normalización política, «que será sometido después a consulta», insistió.

 

En su alocución, Ibarretxe explicó que había ofrecido a Zapatero, mediante una conversación telefónica, su «completa disposición para allanar el camino del proceso de pacificación». Desveló, asimismo, que mantuvo contactos con todos los partidos vascos -salvo con el PP y con Batasuna, con los que, según dijo, le fue imposible hablar durante la mañana- para plantearles el inicio de «una fase preliminar de diálogo, sin exclusiones».

 

Pernando Barrena, como ETA en su comunicado, pidió a los gobiernos español y francés que abran «una nueva etapa política» y que faciliten un proceso de diálogo que «respete la palabra de la ciudadanía vasca». Emplazó además a los partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales a «asumir su responsabilidad» para «crear las condiciones y los impulsos para un proceso democrático en Euskal Herria».

 

 

Una información de Ana Antolín publicada en el diario ABC el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los partidos catalanes lamentan que ETA ligue el alto el fuego con el Estatuto

 

 

Aunque satisfecha por el anuncio, la clase política catalana rechaza el intento de los terroristas de unir los caminos de Cataluña y el País Vasco

 

BARCELONA. Desde que el líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, se reunió con la cúpula etarra en Perpiñán, el primer fin de semana de 2004, el escenario político catalán quedó contaminado y condicionado por ETA y por la situación política vasca. El 26 de enero de 2004, ABC hacía público el encuentro del entonces «conseller en cap» de la Generalitat con los terroristas. Maragall, aunque dolido por la traición, mantiene a Carod en el cargo.

 

El 18 de febrero de 2004, ETA anunció una tregua únicamente en territorio catalán. Aquel anuncio provocó la renuncia de Carod, pero, además, puso bajo sospecha a toda la clase política catalana, que ha vivido con el temor y el complejo de que la banda terrorista se inmiscuyera en el proceso de redacción del nuevo estatuto catalán en beneficio de sus propios intereses.

 

Las relaciones entre el independentismo catalán y el mundo abertzale se han intensificado en estos dos años. A finales del pasado mes de febrero, ETA reaparece en escena y aplaude, a través de un comunicado, los frutos de este entendimiento. Carod, en una entrevista con ABC, afirma que se siente «moralmente avalado» por Zapatero.

 

Molestos por el descaro de la estrategia etarra -que ha buscado unir en el mismo punto del camino el futuro de Cataluña y el del País Vasco-, los políticos catalanes lamentaban ayer que el anuncio del alto el fuego llegara justo un día después de que la comisión Constitucional del Congreso aprobara el texto estatutario. El «conseller primer», Josep Bargalló, admitía que ETA ha buscado esta coincidencia, «lo que no quiere decir que haya vinculación alguna».

 

El presidente catalán, Pasqual Maragall, expresó su apoyo a Zapatero, «que ha hecho todo esto posible», y aseguró que «el paso dado abre un camino de esperanza que será largo y que no pasa por las armas, porque por donde debe pasar es por las urnas». Carod, eufórico, habló de «noticia histórica» y emplazó al Gobierno «a dar el siguiente paso», mientras que el secretario general de CiU, Josep Duran Lleida, ofrecía apoyo al Ejecutivo en la gestión del proceso. El líder de CiU, Artur Mas, que se encontraba reunido con Ibarretxe cuando saltó la noticia, se mostró cauto, pero convencido de que el País Vasco «encontrará el camino hacia la paz». Mientras, las víctimas catalanas del terrorismo expresaban «esperanza y escepticismo» al mismo tiempo.

 

 

Una información de María Antonia Prieto publicada en el diario ABC el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Blog alojado en ZoomBlog.com