El Blog

Calendario

<<   Abril 2006  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Sindicación

Foros

Un Suplemento de:

Alojado en
ZoomBlog

Más detalles sobre el 'alto el fuego permanente'

Por Sin Pancarta - 8 de Abril, 2006, 5:23, Categoría: General

Poco a poco se van conociendo los hechos que han desembocado en el ‘alto el fuego permanente’ de la banda criminal. Son filtraciones y como tales probablemente interesadas. Deben leerse con escepticismo y espíritu crítico. Sumándolas todas, contrastando lo que aporte cada medio informativo y restando la paja podemos hacernos una idea de lo que realmente ha sucedido. En cualquier cosa podemos tener una certeza: el ‘Presidente Accidental’ y su partido han mentido a la ciudadanía. Durante meses han negado cualquier contacto con el entorno terrorista (incluso han insultado a quien decía lo contrario) y ahora conocemos por confesión de parte que no ha sido así.

 

«Ternera» se aseguró el apoyo de los veteranos antes de plantear a «Txeroki» la tregua

 

 

Pese a tener que comparecer ante el Supremo por la matanza de Zaragoza, el jefe de la banda encontró todas las facilidades para «perderse» en Suiza en 2002

 

MADRID. A mediados de 2003, casi un año después de reincorporarse a la dirección de ETA, José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, «Josu Ternera», tanteó entre los militantes más veteranos qué apoyos podría obtener para conducir a la banda hacia un nuevo proceso de negociación que debería ser el definitivo. El resultado del sondeo le debió de ser favorable, porque, según detectaron entonces agentes antiterroristas, Urrutikoetxea, que compartía las responsabilidades en el «aparato político» con «Mikel Antza», se propuso, en cuanto hubiera una coyuntura favorable, finiquitar ETA.

 

Los expertos consultados por ABC sostienen que, en la «ETA caótica» surgida tras la ruptura de la tregua de Estella, si alguien podía enderezar el rumbo hacia un nuevo «proceso de paz» era «Josu Ternera». Y no porque estos medios le otorguen un gramo de ética -siempre estuvo en la línea más dura-, sino porque se trata del único cabecilla que le queda a la banda capaz de controlar todos sus frentes -desde la cúpula hasta la última retaguardia en Suramérica, pasando por los «comandos» y las tramas políticas. Algo de lo que «Mikel Antza» fue incapaz.

 

«Ternera», a quien algunos atribuyen una grave enfermedad, refleja el cansancio de la «ETA genuina» que, después de causar casi mil muertos, pero también después de cuarenta años de clandestinidad y bajas, no ha conseguido nada por las armas.

 

Veteranos con influencia

 

Así pues, con la decisión de «cerrar ETA por liquidación» y por cansancio, en primer lugar «Ternera» comprobó, tras sondearles, que algunos de los etarras más veteranos, como José Luis Ansola Larrañaga, «Peio el Viejo»; Faustino Estanislao Villanueva, «Txapu»; José Manuel Pagoaga Gallastegui, «Peixoto»; José María Zaldúa Corta, «Aitona», y Juan Ángel Ochoantesana Badiola, «Kirru», entre otros, le ofrecían su apoyo. Prácticamente ninguno está en activo, aunque mantienen su influencia. El siguiente paso fue tantear a los máximos ex cabecillas que están en prisión, tanto en Francia como en España. Las fuentes consultadas creen que de ese sondeo «Josu Ternera» desprendió que también en las cárceles había una corriente mayoritaria favorable a «cerrar la persiana», por hastío y desmoralización.

 

El tercer movimiento, el más complicado, consistía, según estos mismos medios, en imponer su tesis al resto del «comité ejecutivo» de ETA. Desde la ruptura de la tregua de 1998, la mayoría de los dirigentes han procedido de la «kale borroka», y tienen mínima experiencia y menor conocimiento de la historia del País Vasco. «Su lectura se limita al «zutabe»», comentan los medios antiterroristas consultados, que creen que «hoy en día sería impensable que se pudiera abrir un proceso de diálogo si ETA estuviera controlada exclusivamente por Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», y sus «lugartenientes» del «aparato militar»».

 

Pero en el debate surgido a finales de diciembre, y haciéndose valer de los apoyos obtenidos en los distintos frentes de la banda terrorista, «Josu Ternera» impuso su tesis a «Txeroki» y con ello ganó tiempo para desplegar su «alto el fuego permanente».

 

Urrutikoetxea ha pasado 35 de sus 55 años en ETA. En la organización criminal lo ha sido todo. Así, con 23 años, formó parte del «comando» que el 20 de diciembre de 1973 asesinó al presidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco. En 1980 fue uno de los responsables del cobro del «impuesto revolucionario» y tres años después, como número dos de la banda, se puso al frente del «aparato internacional». Con esa responsabilidad mantuvo contactos con representantes del régimen sandinista y de países del Telón de Acero, se entrevistó con terroristas árabes -incluso estuvo en un campo de adiestramiento de Yemen- e intercambió experiencias con activistas del IRA. En 1987 se convirtió en máximo dirigente de ETA. Ese año la banda perpetró las matanzas de Hipercor y de la casa cuartel de Zaragoza.

 

En enero de 1989, Urrutikoetxea fue detenido en Bayona y posteriormente condenado por la justicia francesa a diez años. Cuando estaba en la cárcel, la banda reclamó su presencia -no aceptada- en las conversaciones de Argel. Una vez cumplida la pena, fue expulsado a España e ingresó en prisión, aunque luego quedó en libertad, por entenderse que las causas pendientes con la justicia española ya las había purgado en Francia.

 

Con pasaporte

 

En 1998 obtuvo el acta de parlamentario en la Cámara vasca y de ahí pasó a la Comisión de Derechos Humanos, lo que provocó indignación. En enero de 2002, el Tribunal Supremo le citó, con más de dos meses de antelación, para declarar como imputado por once asesinatos. Sorprendentemente, no se le aplicó ninguna medida preventiva -vigilancia o retirada del pasaporte-. El caso es que en vísperas de su comparecencia, «Ternera» se desplazó, junto con Arnaldo Otegi y Joseba Álvarez, a Italia, Bélgica y Suiza para dar su versión del «conflicto vasco». Tras no presentarse, el 14 de noviembre de 2002 el Supremo dictó contra él una orden internacional de busca y captura. La delegación de Interpol en Suiza informó al Ministerio del Interior de que «Ternera» había abandonado el país helvético el 30 de octubre.

 

 

Una información de J. Pagola publicada en el diario ABC el sábado 25 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El calendario de paz de Mikel Antza

 

 

En octubre de 2004, ETA ya planeaba cómo llegar al "alto el fuego"

 

Madrid - Documentos incautados al ex jefe político de ETA Mikel Albizu, Antza, tras su detención en Francia el 4 de octubre de 2004, revelan los detalles de un plan para el abandono de las armas por parte de la banda. La organización terrorista condicionaba el final de la violencia, según esos papeles, a que los Gobiernos español y francés admitieran el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco, la unificación como Euskal Herria de las siete provincias (tres de Euskadi, tres francesas y Navarra) y a que las Fuerzas Armadas y la propia ETA se pidieran perdón. Antza, cuya detención frustró que protagonizara sus afanes de interlocución, escalonaba su plan a través de un largo proceso negociador con los Gobiernos español y francés que se prolongaría hasta el año 2012. Los analistas de los servicios de información estimaban que el calendario etarra era "autocomplaciente e interesado", léase irreal, pero tenía la virtud de poner en práctica, sin prisas y con hitos retrasables, la inminente declaración de Batasuna en Anoeta (noviembre de 2004) y querer seguir los pasos de Irlanda del Norte.

 

En los planes del que fue máximo jefe de la banda hasta su detención figuraba un "alto el fuego indefinido" que se produciría en 2008, tras lograr previamente una amnistía total para los más de 570 presos de ETA que hay en España. El calendario negociador de Antza se extrajo de la documentación incautada por la policía francesa en la operación que permitió la detención del entonces considerado número uno de la banda terrorista.

 

Esa documentación, bajo custodia de la justicia francesa, fue conocida por los servicios de información de las fuerzas y cuerpos de seguridad españoles, que el 26 de mayo de 2005 elaboraron un informe que resumía la hoja de ruta de Antza para el proceso de paz.

 

Según ese calendario, el proceso negociador arrancaba en junio de 2004. Ese año, bajo la rúbrica "abrir la intermediación", el dirigente etarra anotaba unos primeros contactos del PNV y del PSE (Partido Socialista de Euskadi) con Batasuna. La documentación incautada señala que a mediados de 2004 se habría producido un contacto indirecto de ETA con el Gobierno a través de Batasuna.

 

Con posterioridad, según la documentación, se institucionalizarían dichos contactos indirectos a través de Batasuna con el Ejecutivo español, y con el "apoyo" del Gobierno francés. Y en diciembre de 2004 (la nota fue intervenida antes de esa fecha) ETA tenía previsto establecer un contacto directo con el Gobierno español a través del frente negociador.

 

Por otro lado, el Foro de Debate Nacional (órgano impulsado por Batasuna y en el que participan todos los partidos y sindicatos nacionalistas a excepción del PNV) tenía como cometido para ese año desarrollar dinámicas preparatorias de una "mesa de diálogo" entre los diferentes partidos vascos.

 

2005 Alto el fuego temporal

 

En 2005, según las previsiones de los papeles de Antza, ETA debía declarar un "alto el fuego temporal" y, a cambio, el Gobierno realizaría una declaración de intenciones similar a la de Downing street, suscrita en diciembre de 1993 por los jefes del Gobierno británico, John Major, e irlandés, Albert Reynolds, que supuso el inicio del proceso de paz en Irlanda del Norte.

 

2005 El ejemplo irlandés

 

La declaración de Downing street se estructuraba en tres partes. La primera consistió en un preámbulo conjunto, la segunda contenía las concesiones británicas y la tercera las irlandesas. En el preámbulo se reconoce que "la ausencia de un acuerdo duradero y satisfactorio entre los pueblos de ambas islas [Gran Bretaña e Irlanda] ha contribuido a tragedias y sufrimientos constantes".

 

Los dos Gobiernos se comprometían a fomentar juntos el diálogo en Irlanda del Norte y la creación de "instituciones y estructuras" que permitieran el trabajo conjunto de las dos comunidades, la unionista y la nacionalista.

 

John Major, en nombre del Gobierno británico, se comprometió a "respetar y defender el deseo democrático de la mayoría de los norirlandeses en la cuestión de si desean apoyar la Unión o una Irlanda soberana y unificada", y manifestó que el Reino Unido no tenía ningún "interés estratégico o económico en Irlanda del Norte". El principal objetivo de los británicos es "la paz, la estabilidad y la reconciliación" en la isla vecina, por lo que se mantienen "neutrales" respecto a las distintas opciones abiertas.

 

Albert Reynolds, en nombre del Gobierno irlandés, reconoció a su vez que "sería erróneo imponer la unificación de Irlanda sin contar con el deseo libremente expresado de la mayoría de los norirlandeses" y garantizó que, en caso de unificación, se respetarían los derechos civiles y religiosos de ambas comunidades.

 

Reynolds también reconoció que en la Constitución de la República había "elementos hirientes para los unionistas del norte", en referencia a los artículos 2 y 3, en los que se establece la unificación de la isla como reivindicación nacional irrenunciable. El primer ministro irlandés ofreció la supresión de los dos artículos, a través de un referéndum, si fuera necesario.

 

2005 Acercamiento de presos

 

Acercamiento de presos y legalización de Batasuna. Según las notas de Antza, una vez oficializado el proceso negociador mediante esa declaración de 2005 con la que se oficializaría "una negociación política", el Gobierno español debería acordar "el acercamiento de presos" y la "legalización de Batasuna", así como "minimizar los efectos del sumario 18/98" que instruyó el juez Baltasar Garzón contra lo que consideró "el entorno de ETA" y por el que cerró Egin y desarticuló el supuesto aparato financiero, internacional y político de la banda terrorista.

 

El calendario elaborado por Antza establecía también para 2005 los primeros contactos con las autoridades francesas bajo la fórmula de "abrir la intermediación del Partido Socialista Francés". Y como muestra de buena voluntad exigida por la banda, el Gobierno francés debería acercar sus presos etarras a cárceles próximas a España.

 

2005 Mesa de partidos

 

En ese año, el Foro de Debate Nacional debía constituir la mesa de partidos para "la resolución del conflicto". Otro reto que planteaba el jefe de ETA para 2005 era "alcanzar el primer acuerdo político entre Batasuna, agentes socialistas abertzales de izquierdas y los sindicatos LAB y ELA".

 

2006 Autodeterminación

 

Bajo la cobertura del "alto el fuego temporal" planteado el año anterior, ETA exigiría ya al Gobierno español en 2006 el "reconocimiento del derecho de autodeterminación" para "Euskadi y Navarra". Y "Francia no pondría ningún impedimento". El plan de Antza programaba que en ese año se alcanzaría el Segundo Acuerdo Político, con el apoyo ahora de PNV y Ezker Batua.

 

2007 Amnistía

 

Según los planes del ex jefe político de ETA, el Gobierno español concedería al año siguiente (2007) una amnistía a los presos con determinados delitos -no precisaba cuáles-, con lo que se avanzaría hacia su sempiterno objetivo de "presos a la calle".

 

2007 El Stormont vasco

 

El plan Antza dibujaba para el 2007 un proceso que debía desembocar en un acuerdo similar al de Stormont, en alusión al pacto firmado en abril de 1998 entre los partidos del Ulster, refrendado por Londres y Dublín, que estableció la autonomía norirlandesa y consolidó el alto el fuego del IRA y los paramilitares unionistas. En dicho proceso deberían intervenir los firmantes del primer y segundo acuerdo y, además, el PSE, el Partido Socialista de Navarra y el Partido Socialista Francés.

 

2008 Alto el fuego indefinido

 

La documentación incautada en octubre pasado a Mikel Antza recogía que el año siguiente, 2008, ETA declararía "el alto el fuego indefinido". A cambio, los terroristas deberían obtener ya ese año una amnistía que alcanzase a todos sus presos en España (más de 570 en la actualidad). Curiosamente, el calendario de Antza no preveía exigir igual medida de gracia para los más de 150 etarras presos en Francia. Del Gobierno francés, en cambio, la dirección etarra esperaba para ese año el "reconocimiento del derecho de autodeterminación para el País Vasco francés".

 

2008 Petición de perdón

 

Y respecto a las elecciones generales que se producirían en 2008, el plan del dirigente etarra apuntaba: "Las fuerzas políticas vascas se presentan bajo una única candidatura". Dentro del escenario previsto por Antza para ese mismo año, las Fuerzas Armadas españolas, francesas y la propia ETA se pedirían perdón mutuamente "por los actos cometidos" durante los años de conflicto. "Perdones por las dos partes", según la fraseología etarra.

 

Para el siguiente año, 2009, el documento de Antza sólo incluía un objetivo de gran calado: se constituiría un "órgano común" entre Euskadi y Navarra, con lo que quedarían ligadas ambas comunidades autónomas, sin más precisiones sobre las implicaciones jurídicas o políticas de este proyecto.

 

2010 Vincular Euskadi y Navarra

 

En 2010, el calendario de Antza sólo plasmaba como tareas de ETA "profundizar" en el proceso de negociación con los Estados español y francés y que el Foro de Debate Nacional continuase "acumulando fuerzas" en torno a las propuestas etarras.

 

Un año después, 2011, el itinerario político del jefe de ETA preveía que se constituyese un "órgano común" entre la comunidad nacida de la fusión Euskadi-Navarra con el País Vasco francés. Tal revolución geopolítica la resolvía el dirigente etarra simplemente aludiendo a un concepto que no detallaba más, "territorialidad", y que machaconamente repetía cada vez que planteaba los hitos de su recorrido hacia la fusión de las siete provincias que considera integrantes de Euskal Herria.

 

2012 Reparación histórica

 

En su crónica de la evolución o liquidación final de ETA, el plan Antza acababa en 2012, el año "de la reparación histórica". El año en que se ejercería el derecho de autodeterminación en toda Euskal Herria (Euskadi, Navarra y País Vasco francés). Ningún otro dato daba Antza sobre el punto final a la violencia de ETA, lo que Batasuna, en la descripción del proceso defendida en su propuesta de Anoeta, definía como "la desmilitarización del conflicto". Ningún plazo de entrega o destrucción de su arsenal, ni qué salida dar a sus comandos una vez que la banda hubiera dado por terminado su historial de terror.

 

 

Una información de Francisco Mercado publicada en el diario EL PAIS el sábado 25 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Blog alojado en ZoomBlog.com