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Siete tiros de ETA: LA RAZON

Por Narrador - 25 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: General

ETA advierte a tiros al Gobierno de que no va a dejar las armas hasta la independencia

Tres encapuchados, con fusiles de asalto, leyeron un comunicado de la banda en el «día del soldado vasco»

Madrid - ETA aprovechó la celebración el pasado sábado del «Gudari Eguna» ( Día del Soldado Vasco) para aumentar la estrategia de tensión que ha intensificado desde mediados de agosto y advertir, en un mensaje (no de consumo interno) que va a seguir «luchando con las armas en la mano hasta conseguir la independencia y el socialismo». Cuando el Gobierno esperaba que la banda estableciera en estos días algún tipo de contacto para fijar la fecha de la primera reunión «oficial» los pistoleros han dado una nueva vuelta de tuerca y la han escenificado con todos los aditamentos de la «lucha armada», disparos al aire incluidos.

El acto tuvo lugar en un monte cerca de Oyarzun y había sido convocado por Ekin, el brazo político de ETA (en anteriores ocasiones lo había hecho la coordinadora KAS). Los proetarras montaron una especie de «servicio de seguridad» para controlar a los automóviles que pretendían acceder a la zona. En un determinado momento, según las informaciones de que dispone la lucha antiterrorista, aparecieron tres individuos encapuchados, vestidos de negro, armados con fusiles de asalto, uno de los cuales dio lectura al comunicado. Después realizaron varios disparos al aire, como para confirmar que lo que decían iba en serio. «Tenemos la sangre preparada para darla por ella» (la independencia), aseguraron.

Las Fuerzas de Seguridad del Estado habían montado un dispositivo y se cree que las armas podrían haber sido escondidas en algún lugar del monte en días anteriores y que, incluso, los etarras, que formaban un «comando», pudieron pernoctar en la zona para aparecer en el momento elegido y, con posterioridad, huir sin problemas. Cuando se oyeron los disparos se pensó que los asistentes estaban lanzando cohetes.

Fuentes del Gobierno conocedoras del llamado «proceso de paz» consultadas por LA RAZÓN consideran que lo ocurrido en Oyarzun forma parte, como el terrorismo callejero, de «una estrategia dirigida a ablandarnos. Creen que van a sacar algo pero no lo van a conseguir, ni un preso, ni un gesto, ni nada».

Pese a lo ocurrido, mantenían la esperanza de que, finalmente, se produzca el contacto de ETA y se pueda iniciar la negociación en las próximas semanas. En este sentido, definían gráficamente la situación: «Estamos como en las películas del oeste, cuando los protagonistas se observaban cada uno desde un lado de la calle a ver quién tomaba la iniciativa. El Gobierno no va a dar el primer paso, le corresponde a ETA hacerlo».

Por su parte, fuentes antiterroristas subrayan que la banda está empeñada en que el Ejecutivo cumpla los supuestos acuerdos que se alcanzaron en las conversaciones previas a la declaración de alto el fuego y que no le valen las disculpas de que el que se comprometió lo hizo a «título personal y no con carácter orgánico». Para la banda, lo importante no es la legalización de Batasuna (están dispuestos a presentarse a los comicios municipales y forales con agrupaciones de electores) sino que el Ejecutivo se comprometa de manera pública y formal a respetar y cumplir lo que se acuerde en la «mesa de partidos», en la que las fuerzas separatistas tendrán mayoría.

A este respecto, se preguntaron si el Ejecutivo ha pensado en algún momento que ETA iba a darles todo (desarme y cese definitivo de las actividades terroristas) por nada. «¿Qué van a descubrir los suizos (en referencia al centro Henri Dunant, que hace de mediador entre el Gobierno y la banda) que no sepamos nosotros? ¿De qué mundo maravilloso les han hablado? Antes de que establecer ningún contacto habría que haber exigido a los terroristas la entrega de las armas».

ETA y su entramado han intensificado su estrategia de tensión a partir del comunicado que la banda hizo público el pasado 18 de agosto en el que reclamaba, y lo hacía por tercera vez, el cumplimiento de los citados «compromisos». Este comunicado, en el que se lanzaban amenazas, coincidió con la fecha en que se conoció que el pistolero Ignacio de Juana Chaos llevaba diez días de huelga de hambre en la cárcel de Algeciras. Medios oficiales han tratado, hasta lo ocurrido en Oyarzun, de vincular el aumento del terrorismo callejero a la protesta del recluso. Las fuentes antiterroristas sostenían, por el contrario, que se trataba de una forma de presión de la banda contra el Gobierno para presentarse en la mesa de conversaciones con la mayor fuerza posible. «ETA no sabe negociar de otra manera. La amenaza ha sido y es su principal baza y la va a utilizar ahora», subrayaban.

El llamado «proceso de paz» o de «final del terrorismo», como se le denomina ahora, es una de las principales bazas políticas con las que cuenta el Gobierno de cara a los próximos compromisos electorales. Un fracaso, unido a los negativos resultados que ha cosechado el Ejecutivo en otros asuntos, como el de la emigración o el de la delincuencia, colocaría a Rodríguez Zapatero en una difícil situación política, incluso frente a sectores de su propio partido. El problema es que ETA también lo sabe y pretende aprovecharse de ello. Las fuentes antiterroristas creen que los pistoleros no han fijado, de momento, una fecha límite, un ultimátum.

Una información de Elena P. Iriarte publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


De la «txapela» al uniforme de combate

Los sucesivos comunicados de ETA reflejan el deterioro del «proceso de paz»

Madrid - Si una imagen vale más que mil palabras, nada mejor que buscar las evidentes diferencias entre la puesta en escena elegida por los etarras para comunicar el alto el fuego y la de su por ahora último comunicado para comprobar hasta qué punto se ha deteriorado el «proceso de paz» en apenas seis meses. El pasado mes de marzo, tres terroristas pulcramente encapuchados de blanco y con «txapela» aparecieron sentados detrás de una mesa igualmente cubierta de un inmaculado blanco sólo matizado por el escudo de Euskadi, sin rastro de armas mientras una voz femenina anunciaba el cese de las actividades armadas; el sábado, en Oyarzun, otros tres etarras salieron a la palestra, pero esta vez en pleno monte, vestidos con uniforme de combate -pasamontañas negro, fusiles al hombro- y rubricando con disparos al aire su «firme» compromiso con la lucha armada.

Y es que la estética ha cambiado para adaptarse al mensaje, el más duro emitido por la banda en este medio año de tira y afloja con el Gobierno. La arenga guerrera de Oyarzun poco tiene que ver con la retórica más bien neutra del 22 de marzo, donde lo más preocupante fue lo que la portavoz de los terroristas no dijo: ninguna referencia al desarme o al verdadero alcance del «cese» de otras actividades como el chantaje económico.

La cúpula de la banda esperó dos meses para matizar sus condiciones. En mayo, «Gara» publica una entrevista en la que los etarras insisten en su plan para anexionar Navarra y el País Vasco francés, defienden la autodeterminación y dejan caer que el silencio de las pistolas «no es irreversible». En junio, ETA levanta la voz otras dos veces para «invitar» al Estado francés a unirse a la resolución del «conflicto» e instar al Gobierno de Zapatero a que cumpla sus «compromisos» previos. Los etarras elevaron un poco más la presión en pleno mes de agosto, al advertir de su predisposición a ejercer «el derecho de respuesta si continúan los ataques contra Euskal Herria».

La amenaza velada se hizo más real este sábado, cuando los «gudaris» dejaron claro que, para ellos, «la lucha no es el pasado, sino el presente y el futuro».

Una información de E. Fuentes publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Un «comando» con «cetmes»

Los tres etarras que aparecieron en el monte de Oyarzun forman un «comando» de la banda, según fuentes antiterroristas, que subrayan que ya no se puede afirmar que la organización criminal no tiene ninguna célula en España. Portaban fusiles de asalto «Cetme», un arma antigua pero de claro simbología militar y lo hacían en la celebración del «Gudari Eguna» (día del soldado vasco). ETA, según las citadas fuentes, escogió cuidadosamente el escenario y el «uniforme» para lanzar un nuevo órdago al Gobierno. Elementos proetarras se encargaron de controlar que nadie ajeno a su mundo pudiera aproximarse a la zona donde iba a tener lugar el acto. Las Fuerzas de Seguridad, que se encontraban en los alrededores, controlaron la llegada de muchos de los asistentes pero no pudieron evitar la celebración al aire libre de la concentración. La lectura de un comunicado en el monte por elementos armados, que después hicieron varios disparos al aire, nos devuelve al «tiempo del plomo», recuerdan las referidas fuentes que expresan su preocupación por el envalentonamiento de ETA.

Una información publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Zapatero obvia el aviso de ETA y no frena el proceso

El presidente se limita a recordar que las reglas del juego exigen el cese de cualquier violencia

Barcelona - El comunicado de ETA no ha trastocado los planes del Gobierno y, por tanto, el denominado «proceso de paz» se mantiene abierto. Así lo dio a entender el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que ayer no quiso hacer ninguna referencia explícita al aviso de la banda y simplemente subrayó que «las reglas del juego están claras: paz y legalidad». El presidente sigue decidido a mantener la línea de trabajo que estableció tras la declaración del «alto al fuego permanente», anunciada seis meses atrás y, pese a los últimos acontecimientos, no disminuyó las expectativas de paz en el País Vasco.

Zapatero viajó ayer a Cataluña para dar respaldo a la candidatura de José Montilla como presidente de la Generalitat y dedicó la mayor parte de su intervención a glosar su obra en esta comunidad y a ensalzar la figura del antiguo ministro de Industria. Sólo al final de su mitin tuvo palabras para fijar su posición respecto al conflicto vasco. En este punto, dejó clara su apuesta por que «la política ayude al fin de la violencia» y aseguró que su Gobierno «seguirá dando lo mejor de sí mismo» para no frustrar la esperanza de la libre convivencia en la comunidad vasca.

Únicamente pidió «a quienes se reconocen como la izquierda abertzale» que «sólo hagan política» y precisó que la paz comporta la ausencia de «cualquier manifestación de violencia». El «camino», en expresión de Zapatero, no ha llegado a ningún callejón sin salida. «Vamos a recorrerlo con firmeza», garantizó el presidente para significar que las conversaciones que seguirá impulsando no incluirán un «precio político».

Por lo demás, el discurso del jefe del Ejecutivo se desarrolló en clave estrictamente catalana. Ante miles de simpatizantes socialistas, que se reunieron en Gavà (Barcelona) para celebrar la tradicional fiesta de la rosa que cada año organiza el PSC, Zapatero presumió de la obra que ha realizado en Cataluña y no dudó en presentarse como un dirigente que ha logrado resolver en un tiempo récord asuntos que los catalanes tenían anotados en su agenda desde hace décadas. «Cosas pendientes durante 20 años se han resuelto en dos años de acción conjunta», celebró. Y citó en concreto el Estatut, el reconocimiento del catalán en Europa, la devolución de los «papeles de Salamanca», la aprobación de la Carta de Barcelona y el aumento de las inversiones.

Pero Zapatero quiso ir más allá y prometió más para Cataluña: la conexión del AVE con Francia -aunque la alta velocidad todavía no ha llegado a Barcelona-, 1.100 millones para el aeropuerto y «capacidad decisiva» en su gestión para la Generalitat. «¡Qué bien nos vamos a entender Montilla y yo como presidentes!», utilizó de gancho.

Al candidato del PSC lo colmó en elogios y lo calificó incluso de «estadista». En cambio, a «la derecha/extrema derecha» le tocó recibir porque, a su entender, ha «insultado y difamado» más a Cataluña en los últimos tres años que en los últimos 30. Así, dibujó el contrate entre unos socialistas generosos con Cataluña y un PP permanentemente obsesionado con la «catalanofobia». Montilla -«la vacuna contra el pacto CiU-PP»- , por su parte, desgranó más compromisos y aseguró que como presidente construirá miles de pisos (25.000 de alquiler y otros tantos de compra). El único que no prometió nada fue Pasqual Maragall, que llegó el último y se fue el primero en compañía de sus nietos.

Una información de Marcos Pardeiro publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El PNV también calla mientras Batasuna mantiene sus exigencias

Vitoria - Los máximos dirigentes del PNV optaron ayer por no hacer ni la más mínima mención al último comunicado de ETA, en el que los terroristas muestran su voluntad de luchar con las armas hasta conseguir la independencia. Los mítines que ofrecieron el presidente del partido nacionalista, Josu Jon Imaz, y el lendakari, Juan José Ibarretxe, en el acto central del Día del partido -Alderdi Eguna- persiguieron mostrar a un partido cohesionado y estuvieron marcados por tres ejes: el liderazgo del PNV, su apuesta prioritaria por lograr la paz y la celebración de un referéndum en el País Vasco.

Ambos oradores se enfrentaron a una fiesta deslucida por el mal tiempo, y menos multitudinaria que otros años, a la que acudieron sus bases con pegatinas a favor de la independencia. Una reclamación de los nacionalistas que el lendakari quiso incluir en su alocución en forma de advertencia: «Si la relación entre el Estado español y Euskadi no se decide voluntariamente, siempre será frágil».

El lendakari quiere ser líder

Ibarretxe inició su intervención con un recuerdo a las víctimas, entre las que citó a las de la Ertzaintza, la Guardia Civil y el Ejército, y reprochó a Batasuna su silencio ante la violencia callejera. Además se arrogó la responsabilidad de liderar un proyecto que incluya la participación de la ciudadanía, algo que hará que la paz sea «irreversible», y criticó que el Ejecutivo del PSOE no reconozca el derecho de autodeterminación en el seno de Europa.

Imaz, quien elogió la labor del lendakari, situó al PNV en el proceso abierto con la tregua «donde ha estado siempre», en la apuesta por la «democracia para que los proyectos salgan por voluntad de los ciudadanos y no por la fuerza y el terror». Asimismo aseguró que el partido que lidera cumplirá su palabra: «Vamos a decidir nuestro futuro en paz y en libertad».

Imaz abogó por un diálogo «sin fracturas, sin derrotados y sin excluidos», y vaticinó la victoria del PNV en los próximos comicios, también en Navarra, cuyo futuro «sólo lo decidirán los navarros».

Tampoco Batasuna quiso referirse directamente a las amenazas de ETA, pero constató que el proceso atraviesa una situación de «bloqueo y crisis». Para solucionarlo, el portavoz de la formación ilegal, Joseba Permach, instó al PSOE a «encauzar» el debate político en la «raíz del conflicto»; es decir, en la territorialidad y la autodeterminación, y a poner fin a las actuaciones judiciales y policiales contra la izquierda abertzale.

El mensaje de los encapuchados sí encontró eco en el secretario general del PSE, Patxi López, que aseguró que ETA «ni tutela, ni condiciona, ni condicionará la vida política». Para López, la violencia «es incompatible» con el avance del proceso de paz.

Por su parte, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), señaló que el comunicado etarra «ha vuelto a dejar en evidencia al Gobierno» porque «reafirma que la lucha armada de la banda no se ha terminado».

Desde Izquierda Unida, su coordinador general, Gaspar Llamazares, advirtió a ETA de que «no nos va a chantajear, ni a influir en el proceso de paz, ni mediante violencia ni mediante comunicados anacrónicos de encapuchados que pertenecen al pasado». «Por parte de los demócratas la forma de celebrar la tregua es celebrar que no hay víctimas desde hace tres años y que en estos momentos hay una tregua fáctica, aunque hay dificultades con la violencia callejera», agregó.

Una información de Iker Moneo publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El PP insta al presidente a volver al pacto anti-ETA ante la crisis de su «proceso»

Los jóvenes «populares» del País Vasco elaboran un manifiesto muy crítico con la «negociación»

Madrid - El presidente del PP, Mariano Rajoy, midió ayer las palabras para aludir al último comunicado de ETA que confirma los malos pronósticos sobre la evolución de la tregua. Los «populares» son conscientes, desde hace tiempo, de que el llamado «proceso de paz» atraviesa momentos muy delicados aunque el Gobierno se mantenga silente, pero se cuidan de cargar las tintas en lo que parece una estrategia dirigida a que sea el Ejecutivo socialista el que se cueza en la salsa de sus propios errores.

«ETA sigue siendo la misma»

Rajoy señaló, durante el discurso de clausura del XII Congreso de Nuevas Generaciones, que el mensaje de los terroristas, leído durante un homenaje con motivo del «Gudari Eguna», confirma que la situación «no ha cambiado» y que la banda «sigue siendo una organización terrorista y criminal que quiere imponer por la fuerza sus criterios a los españoles».

«Ayer volvió a hablar ETA. No dijo nada nuevo. ETA no ha cambiado. ETA sigue siendo una organización terrorista y criminal que quiere imponer por la fuerza su criterio a los españoles», señaló.

Ante esto, el jefe de la oposición instó a Zapatero a volver al pacto antiterrorista, roto por las diferencias de opinión entre los dos principales partidos sobre la gestión del alto el fuego y por las noticias acerca de los contactos del PSE con Batasuna al margen del citado acuerdo, firmado en el segundo gobierno de José María Aznar.

Rajoy eludió ir por la vía de los reproches y tiró por el camino de recordar al presidente del Gobierno las «líneas rojas» a las que debe ajustarse cualquier Ejecutivo para no traicionar al Estado de Derecho y a la democracia. «Hay que aplicar la ley. Esto es un Estado de Derecho y al que incumple la ley se le aplica, porque esto es lo que se hace en las democracias y en los Estados de Derecho. Y no se puede negociar nada con los terroristas, nada».

Por su parte, el presidente regional de Nuevas Generaciones del País Vasco, Miguel Ángel Fernández, leyó ayer un comunicado, durante la jornada de clausura del congreso de esta organización, que recoge el profundo malestar de los «populares» vascos con la gestión de la tregua.

Aseguró que en materia antiterrorista no se está produciendo un «proceso de paz» sino una «negociación política donde los terroristas están convencidos de conseguir, dejando de matar, lo que no han conseguido matando», según informa Ep.

La letra del comunicado titulado «Por la dignidad» dice también que éste no es un «proceso de paz donde vence la democracia y son vencidos los terroristas», sino uno donde «han vencido las víctimas frente a los asesinos».

Zapatero con los terroristas

Abundando en esa línea, que ayer esquivó la dirección nacional, se arremete contra la política antiterrorista del Ejecutivo, definida como «turbia y oscura» frente a la «transparencia» de la etapa de Aznar.

«La transparencia y la firmeza se han convertido en talante y sonrisas, como si a los terroristas les sirviese de algo», y el presidente del Gobierno «ha pasado de preocuparse por las víctimas a preocuparse por sus asesinos mediante una negociación que afronta desde la debilidad más absoluta», se señala en el manifiesto.

Una información de C. Morodo publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


San Gil emplaza a Zapatero a reconocer su «equivocación»

La presidenta del PP vasco, María San Gil, instó ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a que reconozca la «equivocación» que, a su entender, ha supuesto «abrir un proceso de negociación con ETA» y que recupere «la senda de la sensatez y la cordura «en materia de lucha antiterrorista, que «no es otra que la que marca el Acuerdo por la Libertades».

En un comunicado, San Gil destacó que ETA confirmó que «mantiene firme su voluntad de seguir matando, que nunca ha renunciado a la violencia y que cualquier intento por reconducir a sus responsables a las vías democráticas e institucionales es absolutamente inútil». A su entender, «lo que ocurrió el sábado no es más que la confirmación de lo que muchos en este país ya sabíamos». En este sentido, acusó a Rodríguez Zapatero de «estar empeñado en que asumamos como algo normal cuestiones que de ninguna manera pueden serlo». De esta manera, advirtió de que «no se puede crear ningún clima de normalidad democrática al tiempo que se queman sucursales bancarias, autobuses, vehículos particulares y sedes de medios de comunicación».

Una información publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Sigue la «kale borroka»: otros tres cajeros incendiados en el País Vasco

Bilbao - Pocas horas después de que tres encapuchados escenificaran en el monte Oyarzun el llamamiento de ETA a mantener la lucha armada, los cachorros de la «kale borroka» se aplicaron para seguir a pies juntillas sus «recomendaciones». Varios desconocidos atacaron en la madrugada del sábado al domingo con cócteles molotov y líquido inflamable tres cajeros automáticos de entidades financieras situadas en San Sebastián y en la localidad vizcaína de Durango. Los ataques causaron los ya inevitables daños materiales, aunque afortunadamente no hubo que lamentar heridos, informaron fuentes del departamento vasco de Interior.

El ataque de Durango se produjo cerca de las dos y media de la madrugada, cuando los violentos lanzaron cócteles molotov contra un cajero del Banco Santander Central Hispano, ubicado en la calle Landako de la localidad. El fuego provocado en el cajero fue sofocado por los propios vecinos de la sucursal, que acudieron al lugar alarmados por el incendio, indicaron las mismas fuentes.

Fin de semana violento

Ya en San Sebastián, y sobre las doce y media de la noche, varios radicales rociaron con líquido inflamable y prendieron fuego a dos cajeros de la Kutxa y del Banco Guipuzcoano, respectivamente, ambos ubicados en la calle de San Cristóbal. En este caso fueron los efectivos del Cuerpo de Bomberos donostiarra los apagaron el fuego provocado por el ataque, que como en el caso del perpetrado en Durango no causó daños personales.

Lo cierto es que el fin de semana, además de suponer la «reaparición» de los mensajes de la banda terrorista ETA dentro del llamado «proceso de paz» ha resultado especialmente propicio para los actos de «kale borroka». Los incidentes mencionados se suman a los registrados durante la noche del viernes al sábado, cuando varios cócteles molotov fueron arrojados por un grupo de desconocidos contra una sede de la emisora Onda Cero en Pamplona y un juzgado de paz en la localidad vizcaína de Markina, informa Ep.

También esa misma noche fue atacado un cajero automático de Caja Navarra en la capital pamplonica. Todos estos episodios de violencia callejera también se saldaron sin heridos aunque sí provocaron numerosos daños materiales.

Una información de R. N. publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Saramago y Bardem, fuera del festival

Un grupo de actrices pertenecientes al colectivo Rosas Blancas por la Paz, presentes en San Sebastián con motivo del festival de cine, se unieron ayer a las mujeres del grupo Ahotsak para comprometerse a trabajar en favor de que el proceso de paz en el País Vasco «no se frustre», informa Efe.

Pilar Bardem, Amparo Climent, Lluvia Rojo, Alicia Agut, Lucía Alvarez o Aizpea Goenaga, entre otras, repartieron rosas blancas en el exterior del Centro Kursaal, sede central del certamen, en compañía de representantes de Ahotsak, colectivo que integra a mujeres que militan en todos los partidos vascos excepto el PP.

Pilar Bardem fue la encargada de leer la parte del manifiesto directamente relacionada con el proceso de paz que se pretende abrir en el País Vasco, que las actrices desearon «que llegue hasta el final». Las mujeres y hombres que firmamos esta declaración trabajaremos para sostener el proceso de paz, para que no embarranque, para que no se frustre y para hacer posible el camino que tantas veces se ha negado por aquellos que no quieren que tenga solución», afirmó la intérprete.

Las actrices, «movidas por la esperanza» de que se logre la paz, abogaron por el diálogo, porque «es el proceso y el paso previo para acordar» y significa «fortalecer la democracia y construir la paz». «Entendemos que ante el futuro de esperanza que ha abierto el alto el fuego permanente hemos de poner en valor la militancia por la paz como lo hicimos contra el terrorismo en todas sus formas, como lo hicimos contra la guerra de Irak, como lo hicimos contra la violencia de género», señaló. En opinión de los firmantes, «la paz es mucho más que la ausencia de guerra o de violencia» y resulta necesario «alumbrarla» frente «a tantos saboteadores que la paz tiene siempre».

El Premio Nobel de Literatura José Saramago, jurado del Festival que llegó ayer a la ciudad acompañado por su esposa, también se acercó a mostrar su apoyo.

Una información publicada por el diario LA RAZON el lunes 25 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido


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