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Por Narrador - 2 de Octubre, 2006, 7:30, Categoría: Manifestaciones

Las víctimas llaman a la rebelión cívica contra el diálogo con ETA y las «mentiras» del 11-M

Multitudinaria marcha en Sevilla para rechazar la política antiterrorista de Rodríguez Zapatero

SEVILLA.- Las supuestas mentiras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acerca de lo sucedido el 11-M y en el denominado proceso de paz que impulsan los socialistas fueron ayer el blanco contra el que dispararon las víctimas del terrorismo en una multitudinaria manifestación. Fue la primera marcha de protesta convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en Sevilla y sirvió para que el colectivo lanzase un mensaje claro al Ejecutivo de Zapatero: no cabe diálogo con los asesinos de ETA, sólo su rendición.

Las víctimas, por boca del presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, llamaron a la «rebelión cívico en España» contra las intenciones y los planes del PSOE y, muy especialmente, de Zapatero, que fue objeto de abucheos, pitadas y hasta acusaciones de traición. Los manifestantes exigieron la dimisión del presidente por la política antiterrorista que está llevando a cabo.

Una vez más, Alcaraz reclamó «justicia» para los fallecidos y heridos a manos de los asesinos, y acusó al Gobierno de «enmudecer» ante lo que calificó como «chantaje» de los etarras. El Estado, insistió, «no se debe, no se puede» rendir ante la banda.

Por el contrario, exigió el cumplimiento íntegro de las penas como requisito imprescindible para que el país quede libre, algún día, del «azote terrorista».

El diálogo anunciado con ETA fue el eje central del discurso que Alcaraz pronunció ante las alrededor de 40.000 personas, según los datos ofrecidos por la Delegación del Gobierno en Andalucía, y entre 150.000 y 200.000, según cálculos del PP, junto a las sombras que salpican la investigación de los atentados del 11-M.

Alcaraz quiso responder a las últimas afirmaciones del ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, de que el 99% de la ciudadanía ya sabe la verdad y pidió respeto a las víctimas en forma de explicaciones: «Que se sepa la verdad pese a quien le pese y caiga quien caiga».

Entre las incógnitas por resolver, apuntó, están «pruebas falsas» en el sumario judicial abierto en la Audiencia Nacional o «falsificaciones» de informes. También arremetió contra la «intoxicación periodística» que impide a los españoles conocer la verdad sobre el 11-M.

Ante todo ello, y ante el intento del Gobierno del PSOE de «internacionalizar» el diálogo con los terroristas llevando el proceso al Parlamento Europeo, ante la «traición», ante el «precio político» que ha pagado el presidente, ante su «rendición», sólo cabe, insistió, la movilización.

El presidente de la AVT no estuvo solo. Los miles de asistentes llegados desde puntos tan distantes como Valencia o Gibraleón (Huelva) respondieron a cada afirmación de Alcaraz y corearon, desafiando las limitaciones de ruido impuestas por la Delegación del Gobierno, el lema de la manifestación: ¡Queremos saber la verdad! y ¡Rendición en mi nombre, no!

Las palabras del presidente de la AVT fueron el colofón a una manifestación calificada como un «éxito» por la organización y a las intervenciones de destacados nombres en la lucha contra el terrorismo y la defensa de la memoria de las víctimas.

Entre quienes se dirigieron a los manifestantes estuvo la hermana del concejal del PP asesinado en Sevilla en 1998, Alberto Jiménez Becerril, Teresa, que reprochó la indiferencia de Europa ante el sufrimiento de las víctimas. Jiménez Becerril dijo no sentirse europea «si Europa no sabe distinguir entre un terrorista y un hombre como Alberto, que murió por ser español y por ser libre», y dirigió severas críticas al alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y al presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, por su ausencia en la manifestación que se desarrolló entre la avenida de Roma y la glorieta de los Marineros Voluntarios de la capital hispalense.

Gotzone Mora, profesora de la Universidad del País Vasco, y Gabriel Moris, vicepresidente de la AVT, coincidieron en reclamar, asimismo, la «verdad» sobre los atentados de Madrid «como forma de fortalecer la democracia», subrayó Mora.

La profesora vasca lamentó la confusión que impera actualmente y que lleva a no discernir con claridad entre el bien y el mal. «El bien son las víctimas, el mal sus verdugos», exclamó Mora ante los gritos de «¡valiente, valiente!» que recibió de su auditorio.

En línea con las afirmaciones de Alcaraz y Jiménez Becerril, Gotzone Mora habló de los «malos tiempos» por los que atraviesa la democracia española y acusó a Zapatero de fortalecer con sus acciones y sus palabras a los terroristas y a quienes les rodean y apoyan.

«No nos dejen solos», rogó en nombre de quienes defienden en el País Vasco la persecución del terrorismo y las libertades. «En ocasiones, nos faltan los apoyos y nos flaquean las fuerzas», apuntó.

Aunque no subieron al escenario colocado al final de la avenida de las Delicias, en la manifestación de ayer no faltaron otros rostros conocidos de víctimas de la barbarie etarra. Como el de Irene Villa, quien, junto a otros heridos en atentados terroristas, incluida su madre, encabezaron la marcha en sus sillas de ruedas.

A la movilización convocada ayer en Sevilla seguirán otras muchas, anunció la AVT, en otras tantas ciudades de España y también de Europa. La próxima cita será en Bruselas, ante la sede del Parlamento Europeo en la capital belga.

Acebes: Zapatero, «cada vez más solo»

El secretario general del PP, Angel Acebes, afirmó ayer que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está «cada vez más solo en su política de cesión ante ETA y los terroristas».

Acebes hizo estas manifestaciones a los periodistas antes del inicio de la manifestación convocada en Sevilla por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

Según el dirigente del PP, esta manifestación es «testimonio de la impresionante fortaleza de la sociedad ante el terrorismo y ante la inquietante debilidad del Gobierno con ETA».

«Es la manifestación de la verdadera paz frente a las manifestaciones de todos aquellos que apoyan el terror, y también frente a aquellos actos de mítines continuos como hemos visto hace pocos días en las calles del País Vasco», subrayó.

A su juicio, cada vez son más los ciudadanos que «quieren que el presidente del Gobierno esté aquí con ellos, y no en la mesa sentado con los terroristas».

Por su parte, el presidente del Partido Popular de Andalucía, Javier Arenas, indicó que el objetivo de la manifestación de Sevilla era «decirle al Ejecutivo que Andalucía tampoco acepta una negociación política con los terroristas».

Recalcó que «lo que hay que hacer es derrotar al terrorismo; nunca negociar, ni ceder, ni desde luego tragar con las pretensiones que nos plantean, ya que están fuera de nuestra convivencia democrática».

Arenas aseguró, además, «echar de menos» a representantes de las administraciones públicas andaluzas y subrayó que «nadie puede entender que a una manifestación de este tipo se le pongan trabas».

Una información de Chema Rodriguez publicada por el diario EL MUNDO el lunes 2 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Decenas de miles de personas exigen al Gobierno que no claudique ante la banda ETA

La quinta gran manifestación de las víctimas lleva a Sevilla el clamor contra el «proceso»

SEVILLA. En silencio, desde muy muy temprano, ya había gente en la esquina del Palacio de San Telmo. Allí comenzó, a las 12,35 de la mañana, la multitudinaria manifestación que la AVT había convocado contra del terrorismo, es decir a favor de la paz. Por eso las palomas blancas que habitan en la antigua corte de los Montpensier estaban inquietas y atentas. Era el único signo vivo de un edificio oficial, representativo y cerrado, lleno de grúas paradas. ¿Cuarenta mil, cincuenta mil, más? Nunca sabremos el número exacto de manifestantes, de Sevilla y venidos de todo los puntos de España. Sí es cierto que cuando la cabecera llegó, sobre la una y veinte del mediodía, al otro extremo, es decir, a la glorieta de los Marineros Voluntarios, la masa de participantes, como un gran termómetro humano, cubría todo el espacio del Paseo de las Delicias, entre el puente de San Telmo y el de los Remedios. Hombres, mujeres, niños, familias enteras seguían llegando toda la mañana por los distintos accesos hasta la zona acotada. Piden la paz. No la del «proceso», sino la de verdad, la de la no claudicación, después de una semana triste para las víctimas. Primero, por la actitud cicatera («mezquina», para muchos) de la Delegación del Gobierno y del Ayuntamiento de Sevilla, y, sobre todo, por la decisión del Parlamento Europeo, impulsada por el PSOE, de dar refrendo a la negociación con ETA el próximo 25 de octubre. Ya está el «conflicto» «internacionalizado», como exigían los terroristas. Una claudicación, en opinión de la AVT.

La manifestación no es sólo la que avanza, sino también la de aquellas personas que están quietas pero que participan con su presencia detrás de las vallas o de las cintas que cercan la zona. «Rendición, en mi nombre no», dice una de las pancartas, y lo suscriben los que caminan entre la tapia de los jardines de San Telmo y el muelle revuelto de adoquines: Francisco José Alcaraz , presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo, Irene Villa, que sufrió el terror en su cuerpo; la hermana del concejal sevillano asesinado por ETA Teresa Jiménez-Becerril, muchos miembros de la asociación y los miles de personas que los arropaban en su exigencia de memoria, dignidad y justicia. Organización perfecta. Los decibelios venían de la voz humana y del piano; fueron los dos únicos intrumentos sonoros, los más bellos que se utilizan para la música, sólo alterados por el zumbido de los helicópteros.

En la glorieta de los Marineros Voluntarios piden por megafonía un minuto de silencio, y el silencio fue profundo; sólo se sentía en la piel de los asistentes. Pero lo que vino después fue tan hondo como este momento de reflexión y recuerdos. Calle Don Remondo y los ramos de flores que allí se depositan. El silencio es ahora el sonido del himno de las víctimas del terrorismo: «Por ellos», compuesto por Manuel Carrasco e interpretado al piano por él mismo ayer junto al Costurero de la Reina. Señal de que la música puede decir tanto o más que las palabras: sentimiento, tristeza, melancolía y la fuerza para seguir adelante. ¿Han oído esta música en el Parlamento Europeo? Sevilla es efusiva en sus manifestaciones y los aplausos siempre se adelantan al final de las interpretaciones.

El PP asumió uno de los lemas

Una vez más el mensaje que nítidamente asumen los ciudadanos, el de la no claudicación frente a la banda terrorista ETA (el resumido en el lema «Rendición en mi nombre no»), se abrió paso en la manifestación y se convirtió en la proclama protagonista de esta nueva marcha (la quinta en menos de dos años) contra la política antiterrorista del Gobierno, pese a que la entidad que preside Francisco José Alcaraz proponía un segundo eslogan («Queremos saber la verdad») vinculado a la investigación del 11-M y tiznado de intereses mediáticos que lastró la claridad del llamamiento. Esta mezcla de conceptos no fue asumida en el discurso de los representantes del PP en esta movilización, pues tanto el secretario general Ángel Acebes como el presidente del PP andaluz, Javier Arenas, centraron sus palabras en el rechazo a la negociación con ETA.

En suma, «por la gravedad de la situación y por la debilidad del Gobierno en el «proceso»» (según reconocen muchas víctimas que no asumen la «teoría de la conspiración») la convocatoria se vio coronada por el éxito y los gritos de «Zapatero dimisión» superaron ampliamente el nivel de decibelios pretendido por las autoridades.

Ni el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, ni el alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín, hicieron acto de presencia, conscientes del rechazo que hubieran provocado entre los asistentes, consternados por las trabas burocráticas impuestas a las víctimas.

Una información de F. A. publicada por el diario ABC el lunes 2 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


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