El Blog

Calendario

<<   Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Sindicación

Foros

Un Suplemento de:

Alojado en
ZoomBlog

Continúan los insultos de Blanco y sus ecos

Por Narrador - 4 de Octubre, 2006, 6:30, Categoría: General

“El PSOE vuelve al 13-m” (Editorial de ABC)

Tiene razón Ángel Acebes al calificar como «indecencia» las palabras del secretario de Organización del PSOE, José Blanco, con las que señalaba la responsabilidad política del ex ministro del Interior por los muertos en atentados terroristas de ETA durante su mandato. Esta declaración de Blanco, aparte de mostrar la hipocresía de su partido al reclamar del PP lealtad antiterrorista, traspasa los límites más básicos de la convivencia cívica. No hay la más mínima razón que ampare a Blanco en este ejercicio de manipulación de los muertos, ni siquiera en el contexto de una réplica al PP por la actitud de algún sector de este partido en dar todo su protagonismo político a los atentados del 11-M. El argumento de Blanco, que no es accidental ni esporádico, supone la vuelta del PSOE al 13-M para recrear, en condiciones distintas pero con los mismos efectos, aquel escenario que organizó la izquierda para hacer lo mismo que el pasado lunes intentó el secretario de Organización socialista: culpar al Partido Popular de las muertes causadas por el terrorismo. La indecencia de estas palabras no reside sólo en la utilización del terror de ETA contra un ex ministro de Interior que prosiguió, con igual éxito, la excelente labor contra ETA de sus predecesores en el cargo, Jaime Mayor Oreja y Mariano Rajoy, sino en la desfachatez de señalar un período de tiempo en el que el presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, estaba negociando con Batasuna -ya ilegal y disuelta por ser terrorista- el diálogo con la misma ETA que, también por entonces, mataba a esas víctimas que Blanco quiso endosar a Acebes.

Lo grave de este revelador episodio de la estrategia socialista es que responde a un planteamiento ya conocido. Tras los atentados islamistas de Casablanca, el propio Rodríguez Zapatero acusó a Aznar de que su política exterior había colocado a España como objetivo del terrorismo internacional. El 13-M, en plena jornada de reflexión, la izquierda acosó las sedes del PP -sin que aún medie una condena explícita de estos actos por parte de Zapatero-, llamando asesino a Aznar por la matanza de la estación de Atocha. Y, en relación con la negociación con ETA, fue también Blanco quien dijo aquello de que «si el proceso fracasa será en buena medida debido al boicot del PP».

Se trata, en definitiva, de una táctica de pura discordia civil, que revuelva a los ciudadanos nuevamente, no contra los terroristas, sino contra el PP, no importando al PSOE el coste moral y político de inducir a la sociedad española a no reconocer a sus verdaderos enemigos, que no son otros que los etarras con los que ahora el Gobierno quiere negociar.

El problema para los españoles es que Blanco no se ha equivocado. Ha dicho exactamente lo que quería decir para buscar la renovación del 13-M y arrinconar al PP. En lo que sí se equivoca Blanco es en hablar como si lo que restara de mandato a Zapatero estuviera exento del riesgo de atentados mortales, lo que nadie en sus cabales puede siquiera insinuar. Ejercicio de doble moral la de un PSOE que mientras acusa al PP de escorarse hacia posiciones próximas a la extrema derecha recurre de nuevo al discurso más extremo y radical que utilizó en vísperas del 14-M. Grave estrategia que evidencia hasta qué punto el PSOE parece decidido a utilizar el mismo esquema incendiario que empleó en aquellas jornadas que derivaron en su legítima victoria en las urnas el 14 de marzo de 2004. Se cierne sobre la política española el peligro de centrar la legítima batalla por el poder, no en lo que se debe hacer en el futuro por España, sino en una lucha retrospectiva estéril que recuerda y actualiza los peores días de la democracia española y la más grave tragedia terrorista.

Editorial publicado por el diario ABC el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Zaplana y Blanco se acusan de "enanismo moral" por su actitud ante las víctimas 

Madrid - La disputa que iniciaron el lunes los números dos del PP y el PSOE, Ángel Acebes y José Blanco, acerca de la actitud de unos y otros con las víctimas del terrorismo subió ayer el nivel de agresividad entre los dos principales partidos. Ayer, Eduardo Zaplana y José Blanco se acusaron mutuamente de "enanismo moral y político" por este asunto.

Todo empezó cuando, el lunes, Acebes censuró el "silencio culpable" del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por no haber mencionado a las víctimas del terrorismo en un mitin que celebró el domingo tras una manifestación de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) en Sevilla, en la que se reclamó al Ejecutivo que no negocie con ETA.

Blanco replicó a Acebes con dos frases: "Durante el mandato de Ángel Acebes como ministro del Interior sufrimos el mayor número de víctimas del terrorismo y siempre tuvo el apoyo de todos". Por eso, según Blanco, Acebes "más bien tendría que pensar en qué responsabilidad ha tenido él para poder haber evitado este tipo de situaciones".

Un periodista trasladó a Acebes la crítica de Blanco diciéndole que le había pedido responsabilidades por las muertes causadas por el terrorismo en su etapa como ministro del Interior. Acebes replicó que era "imposible" que Blanco hubiese dicho "esa enormidad". Pero añadió: "Echarle a la cara a un Gobierno, a cualquier Gobierno, los muertos causados por ETA me parece una indecencia que sobrepasa, incluso, los cortos límites de la inteligencia del señor Blanco".

"Repugnante"

Zaplana abundó ayer en esta polémica. "Achacar los crímenes de los terroristas a los demócratas es repugnante y refleja un enanismo moral y político intolerable", aseguró en referencia explícita a José Blanco. Poco después, el propio Blanco replicó a través de una nota de prensa. Aseguró que él no había responsabilizado a Acebes de ningún atentado. "Lo que dije y sigo manteniendo es que quien, como Acebes, se dedicó a engañar a los ciudadanos después de un atentado en el que son asesinadas 192 personas y a llamar miserable a los que dudaban de sus mentiras, lo que tiene que hacer es irse a su casa". Por eso, apostilló, "no hay mayor enanismo moral y político que el de quienes intentaron ocultar la verdad a los españoles entre el 11 y el 14 de marzo de 2004".

También el portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, opinó sobre este asunto. Según el portavoz socialista, el "mayor obstaculizador del proceso de paz" es Acebes, que "es quien estuvo al frente de Interior cuando se produjo un atentado de 192 muertos". Según López Garrido, el PP no tiene "autoridad moral" para hablar de "enanismo moral" porque durante su Gobierno se produjo "el mayor número de víctimas del terrorismo en nuestro país".

Una información de Pilar Marcos publicada por el diario EL PAIS el miércoles 4 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Blog alojado en ZoomBlog.com