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Acción Policial: Francia

La Policía francesa haya explosivos y armas de ETA: Sarkozy no necesita lecciones de ZP

Por Sin Pancarta - 3 de Octubre, 2006, 8:00, Categoría: Acción Policial: Francia

Sarkozy ha demostrado, una vez más, no necesitar lecciones de nadie. Justo un día después de la despectiva frase dedicada por el ‘Presidente Accidental’ al político galo las fuerzas de seguridad franceses se incautaban abundante material delictivo perteneciente a la organización criminal ETA. Por cierto, llama la atención cómo el diario EL PAIS tan sólo dedica a esta cuestión un breve texto en el interior procedente de agencias de información.


La banda oculta sus armas en pequeños «zulos»

Madrid - El «zulo» que un excursionista encontró accidentalmente el pasado jueves cerca de la localidad francesa de Bidarray, próxima a la frontera española, forma parte de una red de escondrijos en los que ETA ha ocultado sus armas y explosivos. Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, la banda ha renunciado a almacenar sus materiales en grandes cantidades en un solo lugar. El seguimiento de una persona, como ha ocurrido en el pasado, permitía a las Fuerzas de Seguridad hacerse con auténticos arsenales.

Pequeños «zulos»

La estrategia, diseñada poco antes del anuncio del alto el fuego, el pasado mes de marzo, consiste en distribuir las armas y los explosivos en pequeños «zulos» formados por tres o cuatro bidones enterrados en la tierra. En caso de ser descubiertos, como sucedió el jueves de la pasada semana, la pérdida de material es de menor importancia para una organización que no está dispuesta a entregar las armas. Por el contrario, las quiere mantener por si decide volver a cometer atentados o para imponer el cumplimiento de los acuerdos que se pudieran alcanzar en el llamado «proceso de paz».

Las Fuerzas de Seguridad galas, por orden de la Justicia, han mantenido varios días un dispositivo para comprobar si algún miembro de la banda se acercaba por el lugar para recoger las armas o examinar si el «zulo» se mantenía en buenas condiciones. Al final, se ha optado por retirar la vigilancia.

En los bidones, que se hallaban cerrados de forma hermética y enterrados en el suelo, había, al menos, dos metralletas, tres fusiles tipo Cetme, similares a los utilizados por miembros de ETA en el monte Aritxulegui de Oyarzun, y una pistola Walter PPK. Asimismo, había 125 metros de cordón detonante, 80 kilos de clorato de sodio, 17 paquetes de azufre de kilo y medio, otros 12 de aluminio, 11 de nitrato y cincuenta detonadores.

Al parecer, algunos de estos productos proceden de los últimos robos cometidos por ETA en Francia antes del alto el fuego, y sirven para fabricar el explosivo amonal y la cloratita, con los que se perpetraron algunos de los últimos atentados de la tregua contra empresas cuyos titulares no pagaban a ETA el chantaje terrorista.

Cloratita y amonal

Se considera que los 80 kilogramos de clorato de sodio proceden del asalto perpetrado, el 22 de abril del año pasado, en las instalaciones de la empresa Quadrimex, en la localidad de Saint Benoit. El robo fue llevado a cabo por un «comando» formado por seis miembros de la banda encapuchados y vestidos de negro que se apoderaron de alrededor de 4.000 kilos de clorato sódico, después de reducir y amordazar a un vigilante. El 28 de diciembre, el robo fue en Rouen y los etarras sustrajeron 1.280 kilos de polvo de aluminio, sustancia que se emplea para hacer el amonal.

Las fuentes consultadas señalaron que el «zulo» descubierto en Bidarray pertenece al «aparato militar» que mantiene operativa esta red de pequeños «zulos». Es una prueba más, según indican las citadas fuentes, de que cuando la banda terrorista anunció que el «alto el fuego» no era «irreversible» hablaba en serio y que la organización criminal funciona con la hipótesis de que, en función de la marcha del llamado «proceso de paz», tenga que cometer atentados de nuevo.

Por otra parte, la Gendarmería francesa encontró, el 24 de septiembre, un escondite de la banda en la localidad de Peyrehorade, en las Landas. Los agentes hallaron en el piso registrado ordenadores y material informático de la organización criminal, así como documentación interna de la banda.

En la vivienda había numerosos documentos oficiales falsificados, como documentos nacionales de identidad, españoles y franceses, y permisos de conducir.

Una información de J. M. Zuloaga publicada por el diario LA RAZON el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


115 kilos de clorato y 20 de azufre, localizados por la policía en un zulo de ETA en Francia

Además de los componentes para fabricar cloratita, en el escondite fueron encontrados tres fusiles de asalto, dos pistolas ametralladoras, una pistola automática, una granada y 48 detonadores

MADRID.- La Policía francesa localizó el pasado jueves un zulo de la organización terrorista ETA con armas y sustancias para la fabricación de explosivos. El hallazgo en la frontera fue fruto de la colaboración ciudadana. Un vecino de la localidad de Saint-Étienne-de-Baïgorry, localidad francesa situada a ocho kilómetros de Navarra, fue quien alertó a las Fuerzas de Seguridad de lo que descubrió mientras paseaba.

Fuentes del Ministerio del Interior descartaron que este hallazgo sea algo más que casual y tenga algo que ver con el actual proceso de paz.

Estas mismas fuentes niegan de esta manera la posibilidad de que este hallazgo de armas forme parte de un gesto de la organización terrorista algo así como una entrega controlada para mostrar una voluntad de avance en el proceso.

Las armas y las sustancias para explosivos, envueltos en bolsas de plástico, estaban escondidos bajo unas piedras en una zona boscosa de Saint-Étienne-de-Baïgorry, no lejos de la frontera con España, precisaron las fuentes consultadas al señalar que no ha habido arrestos.

Había unos 115 kilogramos de clorato, 25 de nitrato amónico, 20 de azufre y 15 de polvo amónico, indicaron las fuentes. Con estos productos se fabrica la cloratita, sustancia explosiva que ha sido utilizada por la banda terrorista ETA en un importante número de atentados.

El escondite contenía también tres fusiles de asalto, dos pistolas ametralladoras, una pistola automática y una granada de fusil, así como 48 detonadores eléctricos y 125 metros de cordón detonante, agregaron las fuentes.

Este hallazgo fortuito se produjo el jueves de la semana pasada, cuando un paseante se topó con el escondite, según explicaron en medios policiales. Los investigadores creen que este zulo es probablemente anterior al alto el fuego, declarado por la banda a finales del pasado mes de marzo, si bien no pueden datarlo con precisión.

La subdirección antiterrorista de la Dirección General Central de la Policía Judicial francesa se encarga de la investigación. Se trata del primer hallazgo de armas y explosivos de ETA en suelo del país vecino desde el pasado mes de marzo.

En aquella ocasión la policía francesa localizó 650 kilogramos de polvo de aluminio y nitrato y decenas de detonadores y temporizadores en un hangar agrícola en el departamento de Lot (suroeste).

El hallazgo de este arsenal de ETA se produce después de que la Gendarmería francesa encontrara el domingo 24 de septiembre otro escondite de la banda terrorista en una localidad situada a unos 75 kilómetros de la frontera con España, en el término municipal de Peyrehorade, en las Landas (suroeste), según informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista gala.

Los expertos policiales encontraron en el escondite ordenadores y diverso material informático de la organización, así como documentación interna de la banda. Los agentes no hallaron entonces ni armas ni explosivos durante el registro.

En su escondite de Peyrehorade, la banda había almacenado también un número no confirmado de documentos oficiales falsificados, tales como documentos nacionales de identidad, españoles y franceses, y permisos de conducir.

En principio, la operación llevada a cabo el 24 de septiembre, que se cerró sin detenciones, no estaría relacionada con el descubrimiento de ayer, del otro zulo de ETA.

Los investigadores tratan ahora de averiguar quiénes eran los etarras responsables de estos escondites. Además, se analizan los documentos incautados por si aportan datos sobre posibles etarras escondidos en Francia.

Una información de F. L. publicada por el diario EL MUNDO el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Hallan en Francia dos «zulos» de ETA con 155 kilos de explosivos y 6 armas

MADRID. La Policía francesa descubrió el pasado jueves 155 kilos de explosivo y media docena de armas que estaban ocultos en dos «zulos» que la banda ETA tenía en un monte de la localidad francesa de Saint Etienne de Baigorri. Fue un excursionista quien de forma accidental localizó el primer escondite y luego avisó a la Gendarmería, según fuentes de este cuerpo de seguridad.

El «zulo» se encontraba en un camino que conduce al pico Iparla. Allí se hallaron tres bidones de plástico herméticamente cerrados y enterrados bajo tierra. En su interior había productos para la fabricación de explosivos que suman un total de 155 kilogramos. La mitad de esta cantidad, unos 75 kilos, corresponden a clorato de sodio procedente del robo que un «comando» perpetró el 22 de abril de 2005 en la empresa Quadrimex, en la localidad de Saint Benoit. En aquella ocasión, seis etarras, encapuchados y vestidos de negro, se apoderaron de 4.000 kilos de clorato sódico, tras reducir y amordazar a un vigilante.

En este primer «zulo», los agentes también hallaron 30 kilos de azufre, unos 25 de pólvora y una cantidad similar de nitrato de amónico, sustancias que utiliza ETA para la fabricación de cloratita y amonal.

Tras la localización de este escondite, los gendarmes hallaron otro situado a unos cien metros del primero. Enterrados, los agentes encontraron dos bidones que, al igual que los primeros, eran de plástico azul y con tapa negra. En su interior se hallaron tres fusiles de asalto Cetme, del calibre 7,65, que estaban desmontados y perfectamente embalados para su conservación; una pistola Walther, una granada anticarro de la marca «Meca» y dos fusiles ametralladores de la marca Uzi, informa Vasco Press.

También había 125 metros de cordón detonante, procedentes del asalto perpetrado por ETA el 7 de marzo de 2001 a una fábrica de explosivos de Grenoble. En el «zulo» también había varias cajas de munición y otros componentes para la fabricación de artefactos explosivos.

Al comprobar que se trataba de material perteneciente a ETA, la Gendarmería trasladó la investigación a la División Antiterrorista de la Policía Judicial.

Estos hallazgos se han producido cuatro días después de que la Gendarmería localizara otro agujero donde la banda ocultaba documentación interna, en una zona boscosa de Peyrehorade, en las Landas, informa Efe. Allí había cartas con el anagrama de la banda, mapas turísticos españoles y franceses, horarios de trenes y documentación interna, como boletines «Argi bili» correspondientes al «sub aparato de seguridad» de la banda.

Una información publicada en el diario ABC el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Hallado un 'zulo' de ETA con 150 kilos de sustancias para fabricar explosivos 

París - La policía ha descubierto en el País Vasco francés un escondite de armas y más de 150 kilogramos de productos susceptibles de servir para fabricar explosivos que atribuye a ETA, según fuentes próximas a la investigación. Las armas y las sustancias para explosivos, envueltos en bolsas de plástico, estaban escondidos bajo unas piedras en una zona boscosa de Saint-Etienne-de-Baigorry, no lejos de la frontera con España, informa Efe.

Los agentes hallaron unos 115 kilogramos de clorato, 25 de nitrato amónico, 20 de azufre y 15 de polvo amónico. El escondite contenía también tres fusiles de asalto, dos pistolas ametralladoras, una pistola automática y una granada de fusil, así como 48 detonadores eléctricos y 125 metros de cordón detonante, según fuentes conocedoras del caso. El hallazgo se produjo el pasado jueves, cuando un paseante se topó con el escondite, según las mismas fuentes. Los investigadores creen que este escondite es probablemente anterior al alto el fuego declarado por la banda a finales del pasado marzo, si bien no pueden datarlo con precisión.

El hallazgo se realizó cuatro días después de que la gendarmería descubriera otro escondite de ETA con documentación interna de la banda en una zona boscosa de Peyrehorade, en las Landas.

Una información publicada en el diario EL PAIS el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Hallado en Francia un 'zulo' de ETA con armas y material explosivo

Coincidiendo con críticas a mandos policiales, en la polémica sobre el 11-M, el jefe superior de Policía del País Vasco aseguró que no han bajado la guardia en la lucha contra ETA.

Madrid. ETA tenía un escondite —zulo en la jerga de los terroristas— en un paraje cercano al municipio francés de Saint Pied de Port, localidad muy cercana a la frontera española con Navarra.

Un caminante detectó el agujero sospechoso en cuyo interior algo se ocultaba. La Policía comprobó que, oculto en la zona más boscosa del lugar, se hallaba el escondite con siete armas de fuego y 150 kilos de productos empleados para fabricar explosivos. Los agentes no dudan que todo este material pertenece a ETA.

Los productos químicos eran 115 kilos de clorato, 25 de nitrato amónico, 20 de azufre y 15 de polvo amónico. Además había tres fusiles de asalto, dos pistolas ametralladoras, una pistola automática y una granada de fusil, así como 48 detonadores eléctricos y 125 metros de cordón detonante, agregaron.

La incógnita es si el zulo fue fabricado después de la tregua declarada por la banda el 22 de marzo pasado. La Policía francesa se inclina por pensar que es anterior al alto el fuego.

Es el segundo escondite de ETA descubierto en Francia en menos de una semana. Contenía cartas con el anagrama etarra, mapas de España y Francia, boletines de ETA, 650 kilos de polvo de aluminio y nitrato, detonadores y temporizadores.

La Policía sigue a ETA

Por otro lado, ayer, con motivo de la fiesta de la Policía Nacional, el jefe superior de Policía de País Vasco, Enrique Pamiés, dijo a sus agentes: “Les doy mi palabra de que el Cuerpo Nacional de Policía no mantiene ninguna incertidumbre en la lucha contra ETA”. “Todos queremos la paz —agregó— pero en tanto quienes ostentan la voluntad del pueblo español no nos indiquen que la paz tan deseada en esta tierra ha llegado, las Fuerzas de Seguridad del Estado cumpliremos con nuestra obligación de poner a disposición de la Justicia a los miembros de la banda ETA y a quienes les apoyan”. Indicó que a los policías no les compete la política y que “la tregua (de ETA) es debida a la actuación de las FSE”.

Por su parte, el secretario de Estado de la Seguridad, Antonio Camacho, aseguró en el complejo policial de Canillas que no aceptará descalificaciones del trabajo efectuado por la Policía y que perseguirá a quienes lo hagan, dentro o fuera del Cuerpo. Al margen de que Camacho podría referirse a la crisis de los peritos policiales y al ácido bórico, el sábado pasado publicó LA GACETA que la Guardia Civil en el País Vasco tenía orden de no realizar más controles de los estrictamente necesarios.

Una información publicada por el diario LA GACETA DE LOS NEGOCIOS el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Sarkozy sigue colaborando contra ETA (Editorial de LA RAZON)

Afirmar a estas alturas que ETA sigue activa, aunque no asesine, suena a perogrullada para todo el mundo, salvo para quienes prefieren esconder la cabeza como método de negar la evidencia. Comportarse como el avestruz ante lo adverso nunca es buena solución, más aún cuando se trata de cuestiones terroristas. Pero así se empeña en comportarse el Gobierno de Zapatero. La información que publica hoy LA RAZÓN, según la cual la banda terrorista siguió enviando en agosto cartas de extorsión, y esta vez en tono conminatorio recordando a los destinatarios sus deudas pendientes, se suma al hallazgo en el sur de Francia de un arsenal con material suficiente para prolongar la «kale borroka» o perpetrar algún atentado mortal. ETA sigue donde estaba, no se ha movido un milímetro y aguarda agazapada, mientras se abastece, hasta dónde cederá el Gobierno. Bien diferente parece la actitud del Gobierno francés, y en especial la del ministro Sarkozy, al que se debe agradecer su dedicación a la lucha contra los etarras. No es ocioso subrayarlo teniendo en cuenta las desafortunadas palabras de Zapatero contra Sarkozy a propósito de la inmigración ilegal, replicadas por éste con referencias a la cooperación antiterrorista francesa. Por fortuna, el Estado de Derecho francés no está en tregua con los terroristas.

Editorial publicado en el diario LA RAZON el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


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